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domingo, 29 de abril de 2012

Un libro.


El libro es más bien pequeño, negro de tapa dura y con una imagen de una cerámica griega clásica. Podría ser un Dionisios.
Llevo toda la vida estudiando y, a menudo, siento que soy profundamente ignorante.
Del autor sólo había leído el poema con que Terenci Moix prologaba “No digas que fue un sueño”.
Mal recuerdo.
Lo compré en un puesto de saldos, un euro creo que me costó. Quería conocer la obra de la que hablaba tanta gente.
Sin embargo, lo almacené en un armario, en espera de tener un momento adecuado para leerlo.
No me gusta leer poesía por que o bien no me entero de nada o bien se me clava haciéndome mucho daño. Por eso nunca encontraba ese momento idóneo para el autor del libro negro.
Ahora, en un momento personal incierto e inevitable que me tiene lleno de ansiedad, incertidumbre y ansiedad difícilmente controlable no es el momento adecuado sin duda para afrontar la poesía teniendo en cuenta los efectos que tiene en mí.
Estoy leyendo unas memorias de un hombre fascinante, Donald Keene, pero la otra noche estaba ya en la cama cuando me di cuenta de que el libro se me había quedado en la bolsa donde lo había llevado al hospital, las esperas con libro son menos esperas. Así que abrí la puerta del mueble que tengo al lado y, a bulto, cogí un libro.
Era el libro negro, Kavafis, “Obras selectas” (no me gusta el “selectas” ¿selectas según quien?) edición de 1999 con mi sello personal y el sello de la fecha 2006. Seis años esperando que le cogiera.
Es curioso, cuando estoy en un momento lóbrego, quizás ese en que la vida da un quiebro y te demuestra que ya sólo te queda por delante “dolor y vida”, consultas de médicos, salas de espera y oír hablar sólo de enfermedades y muerte.
Cuando te demuestra tu fracaso personal y tus errores, nunca tus aciertos, cuando tienes que enfrentarte a todo eso y tu mente comienza a querer expresarlo con palabras abres un libro que compraste hace seis años, con un poco de pedantería y otro poco de culpa y descubres que lo que quieres decir, todo lo que se te agarra al pecho y te ahoga metafóricamente, claro, ya lo ha dicho el poeta.
Quieres llorar y no puedes. ¿Llorarías por él que sintió lo mismo o por autocompasión?, ¿acaso por ser tan inútil que ni sabes expresarlo?
Entonces comprendes hasta qué punto tenían razón quienes de él hablaban y no llegas a entender como no le conocías. Ha llegado en su momento. Justo para dejar sentado en dos poemas breves el fracaso profundo y el abismo en que me encuentro.
Pero no sólo eso, también mi torpeza al pensarme creador.
MUROS
Sin ninguna consideración, sin piedad ni vergüenza
alzaron muros a mi alrededor, gruesos y altos.
Y ahora me siento aquí tan desesperado.
No puedo pensar en otra cosa: esta suerte roe mi mente…
pues tenía tanto que hacer ahí fuera.
Cuando alzaban los muros ¡como no pude notarlo!
Pero nunca oí las construcciones, ni un ruido.
Imperceptiblemente me encerraron desde el mundo exterior.

UN ANCIANO
En el ruidoso interior de un café, cabeza inclinada
sobre la mesa, un anciano sentado solo,
un periódico delante de él.

Y en la miserable banalidad de la vejez
piensa en lo poco que disfrutó de los años
en que tenía fuerza, talento y buen aspecto.

Ahora sabe que ya es viejo: lo ve, lo siente.
Aún parece como si fuera ayer cuando era joven.
El tiempo ha pasado tan rápido, ha pasado tan rápido.

Y piensa como la Discreción le engañó
cómo solía creer, tan estúpidamente,
en aquel embuste que le decía: “Mañana. Tienes mucho tiempo.

Recuerda impulsos frenados, las alegrías
sacrificadas. Cada oportunidad perdida
se burla ahora de su estúpida prudencia.

Pero tanto pensar, tanto recuerdo
aturde al anciano. Cae dormido
su cabeza descansa sobre la mesa del café.

Seguro que no soy el único que se siente así, no pretendo serlo ni ser original siquiera, ya no, ya he comenzado a renunciar incluso a eso. Simplemente quería recoger aquí, compartir cómo un hombre puede ser tan universal como para expresar hace tantos años con tanta exactitud lo que siento, sentimos, hoy.
Quizás la entrada sea una majadería. Seguramente. Pero tengo por lo menos la disculpa de la belleza de los poemas. 

sábado, 28 de abril de 2012

Leed esto, por fa

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/04/26/vidayartes/1335467790_214699.html

viernes, 27 de abril de 2012

Universidad


 Nadie llegó a la Universidad con más ilusión que yo. Es posible, aunque lo dudo, que con la misma, más, imposible. Desde muy niño al cruzar la Universitaria me soñaba yendo a estudiar allí. No fue fácil, problemas familiares, personales y demás pusieron muy difícil llegar y acabar. Soy el primero de dos familias en acabar carrera superior, el único en doctorarme y somos como treinta primos. Mi abuelo era carpintero y gaiteiro, mi otro abuelo era cobrador de tranvías. Esos son mis ancestros, ningún notario, registrador de la propiedad o director general de nada, bueno una prima de mi madre estuvo relacionada con un director general: era su chacha. Llegué allí pensando que me encontraría en un ámbito sino de alta cultura sí por lo menos de interés por aspectos humanísticos. Cierto que corrían malos tiempos, como todos que diría la ínclita y nunca bien ponderada Sophia Petrillo, pues era el año 77 y a nadie, repito, a nadie le preocupaba nada fuera de lo que ha venido a llamarse La Transición. Comprensible, desde luego pero sólo si lo miramos desde el punto de vista histórico. La realidad que pisábamos todos los días los alumnos era que todo el profesorado, aún sin saber de qué lado caería la monedita política, se esforzaba en no pasar de la Edad Media para no quedar comprometido. Loable esfuerzo que me hizo estar estudiando cinco años el prerrománico asturiano y que consiguió su objetivo. Hice mi tesina, mis cursos de doctorado, mi tesis y salí. Bien. Fueron bastantes años allí dentro y vi cutrez y estrechez de medios y de miras, más de estas que de aquellos. Nadie como yo Salió de allí con la sensación de haber perdido el tiempo de un modo lastimoso.
 
Sin embargo, por ese estúpido optimismo que parece ser que todos llevamos dentro pensaba que todo acabaría poco a poco mejorando. Bien, las últimas medidas que se han tomado con respecto a la universidad demuestran que me equivocaba también en esto. Finalmente el caballo se ha convertido en el cerrojo y esta es la perspectiva que tienen las generaciones que vengan. Siempre he lamentado no tener hijos pero las actuales circunstancias no hacen sino que me alegre infinitamente de ello: yo no he engendrado vasallos para los clientes de Serrano. 
Hace unos días que escribí lo anterior y hoy escucho no sin pasmo, asombro y estupefacción que el Excmo Sr. Ministro dice a las familias que, atención señores, pidan crédito para pagar las carreras de sus hijos, justo cuando los créditos no se dan. Sintiéndo un escalofrío de cierto espanto y vértigo recordé la vieja historia de una reina sobre panes y tortas y como se convenció la pobre de que calladita estaba más guapa. Eso sí, un poco tarde. Sinceramente me parece una burla intolerable ese “consejo” del Excmo. Sr. Ministro, pero ¿qué esperábamos?

(Por fin me han enseñado a meter vídeos yuju y ninguno mejor que este para empezar) La inmensa Edith Piaf cantando el hinmo revolucionario "Ça ira" en "Si Versalles hablara" del 53. Buscad en google y encontraréis la relación con la entrada.

jueves, 26 de abril de 2012

El verdadero premio

Tengo esta imagen guardada desde enero esperando necesitar una buena noticia para reanimar el cotarro y parece que este es un buen momento. Silvia Abascal de nuevo en pie y en los Goya. Dijo que era el mejor premio y, realmente, el único que yo esperaba ver de todo el evento. No es un secreto que "tengo una debilidad" que diría Machín por ella y verla llegar tan maravillosa como siempre, tan ella como siempre fue como si me regaran y aun ahora cuando veo la foto me arranca una sonrisa. Espero que tenga el mismo efecto en vosotros por que cuando una de las etiquetas que uso es la de "queridos cómicos" no es por capricho o casualidad, es por que realmente son muy queridos. Y ella más. En fin, sé que es hace tiempo de esto pero no deja de ser una de las mejores noticias que nos han llegado este año.

miércoles, 25 de abril de 2012

He besado tu boca.

 Salomé:
-¡Ah! ¡No querías dejarme que besara tu boca,
Jokanaan! ¡Bueno; ahora te la besaré!
La mordisquearé con mis dientes cual si fuerse un
fruto maduro. Sí, ahora te besaré en la boca,
Jokanaan. Ya te lo dije, ¿No te lo había dicho?
¡Sí, te lo había dicho! ¡Ah!, ¡Ah! Ahora te besaré
en la boca … Pero, ¿por qué no me miras Jokanaan?
Tus ojos, antes tan fieros, tan llenos de arrogancia
y desdén, tienes ahora cerrados. ¿Por qué los
tienes cerrados¿¡Pero abre los ojos, levanta
los párpados, Jokanaan! ¿Por qué no me miras?
¿Te infundo acaso miedo, Jokanaan, para que no
quieras mirarme? Tampoco dice nada tu lengua,
Jokanaan, esa víbora roja que escupía sobre mí
su veneno. ¿Es raro, verdad? ¿Cómo será
posible que esta víbora roja no se mueva ya?
Tú proferías insultos contra mí, contra Salomé,
la hija de Herodías, princesa de Judea.
Muy bien. Pero yo aún estoy viva al paso que tú
estás muerto y tu cabeza, tu cabeza me pertenece.
Puedo hace de ella lo que quiera. Puedo
arrojársela a los perros y a los pájaros del aire.
Lo que dejen los perros, los pájaros del aire lo
Apurarán…¡Ah!, ¡Ah! Jokanaan, Jokanaan,
tú fuiste el único hombre que amé; los demás me
inspiraban asco. En ti cifré mi ideal de belleza.
Eras hermoso; tu cuerpo era una columna de marfil
sobre basamentos de plata. Era un jardín lleno
de palomas y florecido de azucenas de plata.
Nada en el mundo era tan blanco como tu cuerpo.
Nada en el mundo era tan negro como tus guedejas.
En el mundo entero no había nada tan rojo como
tu boca. Tu voz era como un incensario que difundía
aromáticos sahumerios, y cuando te miraba,
percibía yo una secreta música…
(Absorta en la contemplación de la cabeza de Jokanaan)
¡Ah! ¿Por qué no me miraste, Jokanaan?
Tú ocultabas tu rostro entre tus manos y
me insultabas. Te pusiste en los ojos la venda del
que quiere ver a Dios. ¡Bueno! Pues ya has visto a
tu Dios, Jokanaan; pero a mí, a mí nunca me viste
¡Si me hubieras visto, me habrías amado!
Yo siento sed de tu hermosura. Tengo hambre de
tu cuerpo. Ni vino ni manzanas pueden apaciguar
mi apetito…¿Qué he de hacer ahora, Jokanaan?
Ni los ríos ni las grandes aguas podrían apagar
este intenso anhelo. ¿Cómo haré ahora, Jokanaan?
Princesa, me desdeñaste; desfloraste mi alma
virgen y en las venas de mi cuerpo casto infiltraste
el fuego de la lascivia. ¡Ah! ¿Por qué no me miraste?
¡Si me hubieses mirado, me habrías amado?
Harto lo sé, me habrías amado. Y el misterio del
amor es más grande que el misterio de la muerte.

Salomé (con voz apagada)
-¡Ah! He besado tu boca, Jokanaan, ¡Ah!
He besado tu boca; había en tus labios
un sabor amargo. ¿Sería sabor a sangre? No.
Acaso supiese a amor… dicen que el amor tiene
un sabor amargo… pero, ¿Qué más dá?
¿Qué más dá? He besado tu boca, Jokanaan.
He besado tu boca.
Herodes (volviéndose):
-Matad a esa mujer.

A veces lo único que nos salva es abrazarnos a cualquier forma de belleza y cuando releer una obra como esta (Salomé de Oscar Wilde) por milésima vez consigue volver a emocionarnos es que hay una profunda belleza, quizás perversa pero belleza al fin.

lunes, 23 de abril de 2012

Abrumado

Abrumado es como estoy ante la avalancha de penurias, tristezas, penas, enfermedades y violencias externas a mí. Hay una película muy antigua, "Teatro Apolo", protagonizada por un Jorge Negrete que canta zarzuela, su esposa en la ficción sueña que se caen las paredes del teatro Apolo (un mítico teatro que fue derribado a principios del XX para construir... un banco) y que todos intentan sujetar esas paredes en vano. Esa es la sensación que me invade. Abrumado, aplastado y decepcionado, apenas puedo reaccionar ante el torrente continuo de noticias y amenazas siniestras. Rehén, como todos, de las mafias me cuesta encontrar esa luz de la que hablaba Buda, esa que todos llevamos dentro y que, Buda aparte, es lo que ha permitido a la humanidad seguir adelante en peores situaciones. Por eso tantos días sin aparecer por aquí después de la descarga pulpeira. En fin, que como se puede se va levantando la testuz antes de que descabellen y vuelves a la carga. Te pones en pie y piensas que si te van a cortar el pescuezo, por lo menos tendrán que estirarse para llegar a tu altura, muy por encima de la suya. 

martes, 17 de abril de 2012

Nos están dejando solos

En pocos días se nos han ido muchos compañeros de viaje vital, algunos grandes figuras que pasarán a la historia, otros personajes que formaron parte de nuestras vidas casi insensiblemente, presencias que casi ni percibíamos, alguno con especial repercusión individual, otros son una referencia de un tiempo concreto que no sería igual sin ellos. 
 Antonio Mingote, que tenía el escaso talento de no ofender ni con su humor ni con sus actitudes a nadie, se estuviera o no de acuerdo con él. Un genio que nos habíamos acostumbrado a tener como algo permanente.  Costará imaginar ABC sin su referencia, costará adaptarse a su carencia. Afortunadamente Madrid tiene en sus calles mil detalles suyos que nos siguen acompañando.
 Marisa Medina: una belleza que nos acompañó en el viaje, literalmente, de la infancia televisiva al despertar democrático-destapante. Polifacética y vital fue arrollada por la historia y la vida pero supo ponerse en pie y recuperar entre nosotros el buen sabor de boca que su presencia siempre había tenido.
 Francisco Valladares, Diego de Acevedo. Icono íntimo por demás, fue siempre mi serie predilecta, incluso muchos años después de que se dejara de emitir. Las cenas ante sus aventuras son uno de mis primeros y más apreciados recuerdos. 
 José Guardiola, fastuosa voz a la que se recuerda lamentablemente por una "cosa" llamada "Dí papá" que grabó con su hija. Este país es ansí de gárrulo. Su versión de "!6 toneladas" debe ser demasiado progre para nuestra memoria. 
José Rubio, el "sinvergüenza" del teatro español por excelencia, fue su mayor éxito, pero su presencia en papeles menores o mayores era constante en el cine y la televisión de los setenta.
Pedro Macía, no sé con que edad empezaría a trabajar en televisión pero extremadamente joven seguro, pues yo le recuerdo de siempre. Uno de esos rostros que están ahí y que un día desaparecen sin que te des cuenta hasta mucho tiempo después. Entonces sabes que en la memoria de tu vida estará de fondo en los telediarios que es donde más le recuerdo.

lunes, 16 de abril de 2012

Madrid es una ruina 3

Aceras, es un decir, de la Calle Dr. Letamendi, pleno casco turístico de la ciudad.

domingo, 15 de abril de 2012

De mujeres y pulpos (ahora en serio) 15 o de hombres y pulpos, por una vez

Claro que estamos en tiempos de igualdades, de reivindicaciones, de integración de minorías y no me extrañaría nada ver cualquier cosa en cualquier ámbito. Una vez el pulpo violador violó a la primera pescadora primigenia era sólo cuestión de tiempo que fuera un gallardo mancebo la “víctima” de sus escarceos tentáculo-genitales y el proceso es el mismo que ha sufrido la relación mujer y pulpo sólo que acelerado, hace cincuenta años a nadie se le habría pasado por la cabeza representar la violación de un hombre por una bestia marina. Digamos que la relación que se le presuponía al varón con el cefalópodo era más “agresiva”. He aquí unos cuantos ejemplos. 


 Sexo obviamente oral y tentacular no ya con la mujer del pescador sino con el pescador mismo o con un bañista que pasaba por allí. Esta imagen y las tres siguientes son de la página Priapus Millet.
 Algo entra, y mucho, aunque el pescador no parece ofrecer mucha resistencia.
 Caricias envolventes, multípodas, sobre los cachas de Priapus
 Un miembro viril descomunal convertido en calamar atrae al nadador de un modo que parece irresistible.
 Esta imagen que ya se puso en las primeras entregas de esta serie es de Naomichi Okutsu, uno de los grandes artistas homoeróticos japoneses.
 Escultura del escultor noruego Rune Olsen. Simplemente espectacular.
 Ilustración del artista brasileño Joapa, casi casi un calco de la obra de Hokusai con las debidas actualizaciones.
 Arte japonés actual muy cercano al manga por no decir manga directamente, ambigüedad y tradición en la manera de representar las ondas marinas del fondo.
 Caricias muy íntimas e inquietantes de un pulpo a un hombre, evidentemente.
 ¿Ataque o beso de tornillo?

Imágenes bajo la firma de JC Soto en las que vemos la angustia de un macho envuelto por tentáculos  completamente fálicos.Un absoluto terror para un mega macho como que representa.
 I
 Julian Murray también ha tocado este tema y vemos su especial toque glamouroso.
 ¿Un brujo del mar adolescente o un efebo devorado o poseido?
Kaluta nos ofrece la imagen de un pulpo otrora terror de los hombres convertido en toldo para su vencedor nudista.
Con esta entrega termino la larga serie de Mujeres y pulpos aunque he de volver por la precuela. 

sábado, 14 de abril de 2012

De mujeres y pulpos (ahora en serio) 14

El comic, concretamente nuestra inolvidable revista Vampirella, autores como Hokusai o Lovecraft y ciertas tradiciones han creado algo que se iba viendo venir a lo largo de estas entradas: la mujer pulpo, Cecaelia o, como yo prefiero llamarla, Bruja del Mar. Es un ser hibrido que recuerda a la sirena pero que en lugar de ser mitad mujer mitad pescado es mitad mujer pero su otra mitad es de pulpo.
Personalmente creo que este ser tiene mucho que ver con la idea de la femme letal del XIX: ser multitentacular, propio de los abismos, que hunde al hombre en las profundidades del mal. Herencia pues del siglo antepasado la Bruja del Mar aporta relativamente poco a la imaginería del mal encarnado en hembra después de sirenas y demás engendros. Eso sí, es más dúctil plásticamente, más decorativa y mucho más progre. De hecho se podría entender también como la hija contestataria y feminista del pulpo de Hokusai y la pescadora de perlas. En fin, la lectura de la bruja en general ha venido variando en los últimos años de una manera sorprendente que viene a sintetizarse como el paso de encarnación del mal a expresión reprimida de un matriarcado sojuzgado pero no extinto. Casi el mismo sentido cabría aplicar a las Brujas del Mar. 

 Inolvidable Ursula de "La Sirenita", deliciosa aunque traidora versión del cuento de Andersen. Ursula era un cruce entre la Belle de "Lo que el viento se llevó", Mae West y cualquier madame barriobajera. Una delicia de dibujo y personaje o como decía no recuerdo qué crítico todo un "pulpón verbenero"
 No me digáis que no lo estabais viendo venir: mujer-pulpo seduciendo a aguerrido marinero. La historia ya sabemos como acaba aunque por lo menos el de la ilustración parece pasárselo bien. Formalmente es una imagen inequívocamente japonesa en la tradición de la estampa. Lástima no haber encontrado datos sobre ella.
Así ve Dorian Cleavenger a una Bruja del Mar. Deliciosamente sensual.
 "Cielos, ¡que merendilla!" parece decir ésta ante la aparición de la buceadora. Paso por alto otras lecturas que se podrían hacer de la imagen, que no son pocas ni insípidas.
 Extremadamente conceptual y ambigua, extraña esta visión de la Mujer-pulpo.
 La Cecaelia vista como estricta gobernanta, disciplina inglesa con corpiño, fusta y hasta medias bordadas. Vamos, toda una dominatrix.
 De nuevo una extraña visión de la Mujer-pulpo con la mirada vacía y cuerpo ondulante. 
 No sé por qué pero parece que el tema tiene cierta aceptación, o la tuvo, entre los tatuajes de los marineros. Este es uno de los modelos, más adelante veremos algún otro. 
 Cabeza de mujer y el resto de pulpo, recordando a la Esfinge de Edipo, por ejemplo, o a las sirenas de tradición griega. Obra de Dan Hilier , artista ingles (n.1973), gran parte de su trabajo se basa en collages victorianos retorcidos al estilo surrealista. Todo un universo de seres híbridos que, me permito opinar, no dejan de tener su deuda con "La parada de los Monstruos", en cualquier caso deliciosa parodia de una sociedad, a qué sociedad se refiere mejor dejarlo al albedrío de cada uno.
 Tentáculos y finas tiras que recuerdan a las medusas, pura ondulación, pura acuosidad.
¿Alguien ha visto una bruja sin su gato correspondiente?
Estamos llegando al final de este largo tema pero aun queda una entrega más y más adelante haremos precuela pero, de momento, sólo una más. Lástima. 

viernes, 13 de abril de 2012

De mujeres y pulpos (ahora en serio) 13

Hay otro grupo, más pequeño, más picante, de un erotismo más zafio y, desde luego más occidental, en el que la seducción del animal por parte de la mujer resulta mucho más evidente y hasta más propia del tradicional tebeo que del comic a la japonesa. Casi cabría definir estas imágenes como chistes verdes de un gusto no muy exquisito.
 Mira atenta no vaya a ser que la vean,
 Sexo segurísimo, pero segurísimo.
 ¿Recordamos los aterrados y garridos marineros que luchaban contra el pulpo gigantesco del principio, pues parece que la incorporación de la mujer a las fuerzas armadas han cambiado las cosas. Eso sí, poco probable una marinera con liguero. Muy poco probable.



Otro apartado se correspondería a la hembra ya ejerciendo el poder sobre el animal sin cortapisas ni tapujos, como soberana y devoradora de esa fuerza de la naturaleza que, en principio, era su verdugo. 
 El animalico se defiende pero parece que tiene pocas posibilidades. Como cambian las cosas desde la indefensa pescadora a... esto.
Hela aquí, Reina y Señora de los Tentaculos. Realmente ha cambiado la posición de la mujer si no del todo en el mundo, sí ante los tentáculos. 

jueves, 12 de abril de 2012

De mujeres y pulpos (ahora en serio)12

Un camino más de la representación de las relaciones femino-cefalopódicas cabría definirse como Ambigüedad. En él, casi como en los orígenes del género, no puede afirmarse si están siendo atacadas, acariciadas e incluso en algunas ocasiones resulta difícil distinguir a la mujer del animal lo que casi sugiere que éste sea una parte oculta de la naturaleza del personaje o que la implicación emocional entre ambos es tal que se difuminan el uno en el otro. 

 Delicada elegancia de Lisa-Alisa en sus imágenes. Aquí la cabellera no es un pulpo, no lleva un pulpo encima pero hay tentáculos ¿naturaleza híbrida?, ¿fusión?, ¿escamoteo discreto de la intención?
 Ruth Ishbel Munro en esta obra nos deja dudosos: un pulpo en la bañera y una doncella con un ¡desatascador! ¿quiere defenderse o está ayudando a su compañero de bañera a salir de la succión del desagüe? Lo dicho, ambigüedad.
 ¿Entregada o secuestrada? Pertenece a la portada de una revista de los años treinta pero no he logrado localizar más datos. En cualquier caso es una imagen poderosa y representativa.
 ¿Dejándose hacer u ofrecida a la bestia? Su actitud puede sugerir ambas cosas.
 ¿Caricia que pilla de sorpresa o principio de estrangulamiento? ¿alegoría del matrimonio?
 De esta no digo nada por que me resulta extremadamente desconcertante.
 ¿Sale de ella o viene por ella? Las piernas se entreabren y mira medio espantada. Ambigüedad en estado puro.
¿Donde empieza quien aquí?