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martes, 24 de marzo de 2015

Andalucia



Aunque viví poco tiempo yo soy nacido en Andalucia, concretamente en la Isla de San Fernando. Donde se iniciaron las Cortes de Cádiz, cuando el resto del país estaba ocupado. Ahora que lo escribo la historia me suena. Una pequeña aldea, de aldea nada, que resistió al invasor con aquellos que esteros donde cayeron los gabachos como chinches, y hasta aprendieron a hacerse tirabuzones con las bombas que les caían encima en el sitio. La cuestión es que aunque la conozco poco –un poco Almería, Adra, la zona del hotel de Algarrobico, y un día en Sevilla- no es conocer nada, bueno pues siempre me he sentido de algún modo relacionado. Quizás por que la panda de madrileños bravomurillescos de mi familia  no dejan de recordarme y tomarme el pelo con eso de haber nacido Despeñaperros abajo; y quizás por qué algo queda de aquel tiempo corto e infantil. Hemos tenido amigos allí hasta que el tiempo se los ha ido llevando y conozco mil historias de cómo se vivía allá por los 40-50 no sólo en la ciudad sino también en los campos. Para lo bueno y para lo malo algún elemento andaluz se me ha quedado dentro.
Para seguir con lo que quería decir he de dejar claro que no creo en el Estado de las Autonomías ni he creído nunca, menos aún en el de las competencias transferidas, estoy seguro que tiene que haber mejores sistemas que añadir más chupasangres de alta cuna a un país como este cuyas cunas y cuyas camas son siempre muy bajas, es más, muy tiradas. La gestión que han venido haciendo del tema los gobiernos centrales no ha podido ser peor, ni queriendo. Ahora mismo imagino que los pocos amigos que me leen se están indignando por qué estas afirmaciones. Conste que no voy contra ninguna (hijo de gallego y madrileña, de ascendencia manchega, nacido en San Fernando y con un posible origen navarro me queréis decir contra quien voy a ir) Si voy contra los tópicos, los orgullos estúpidos (del tipo mi virgen es más milagrosa que la tuya), y las fronteras personales. Recuerdo un día que en la playa llegó una familia diciendo que era de Burgos, pero con todos los rasgos físicos y de acentos vascos, en general se les hizo el vacío, claro que llegar diciendo que el Mediterráneo no es un mar sino una charca tampoco fue una buena tarjeta de visita. Como descargo, diré que eran los peores tiempos de los atentados y pocos días antes habíamos tenido uno en el pueblo. A ese tipo de fronteras es a lo que me opongo.
Ahora resulta que de nuevo a los andaluces les toca ser el reducto de resistencia, y campo de pruebas, y yo que me alegro. En realidad lo único que quería era responder a quienes andan diciendo que no entienden como con la situación que tienen, la corrupción, etc siguen votando inamovibles a los mismos. ¡Que bonita es la ignorancia! Por favor, echen un ojo a la historia y vean como se ha vivido allí. Hay una imagen  de los años 10-20 de un campo andaluz con sus jornaleros doblados trabajando, y un “capataz” a caballo supervisando con una escopeta. Imagino que no será el único lugar en que se han vivido escenas semejantes, pero quizás sí el único en que el lujo se derramaba en desparrames elitistas, frente a esa misma realidad latifundista. Seguro que no es el único motivo, seguro que hay algunos menos limpios y menos claros, que hay chanchullos, faltaría más, pero esa base antropológica sigue ahí. La figura del señorito, del cacique –que en todas partes hubo- de esa turbiedad de la falsa alegría que, a veces se destila sigue ahí. Una pequeña historia ilustra lo que quiero decir, una querida amiga nos contaba como su hermana era buena costurera usando como acreditación que hasta la Señorita lo había comentado, el ciclo se cierra con la señorita pagando la dote o como se llame para el ingreso de la hermana y del hermano la Santa Madre Iglesia, el círculo se cerraba y no por qué fuera mejor o peor costurera sino por la sumisión que la familia demostrara cuando, por ejemplo, la hija costurera estuvo viviendo meses en la casa solariega bordando un ajuar. El orgullo de nuestra amiga no era pensar en el mérito del trabajo de su hermana sino en el hecho de que lo había dicho la Señorita. Ahí tienen, mezclado en la sangre, el suelo que tardará generaciones en desaparecer y que impedirá que los herederos de aquellos señoritos lleguen al poder, legalmente, claro.
Estoy seguro de que estos puntos deberían desarrollarse más, y poner nombres que nadie quiere leer, pero reconozco que no tengo la suficiente formación como para profundizar más, lo mío es Japón, ya sabéis.

jueves, 19 de marzo de 2015

Picasso en El Prado

 "La primera comunión", de Picasso, evidentemente de su primerísima época y decimonónico total.
 "Ciencia y caridad", algo más tardío, presentado a exposiciones donde le tomaron el pelo a modo sobre todo por que "le toma el pulso a un guante". No se puede ser más decimonónico, ni proponiéndoselo.


Actualmente andamos sorprendidos por la importancia que dos personajes fundamentales andan en boca de los “medios”: Cervantes y Picasso. De Cervantes, si me lo permitís, hablamos otro día hoy prefiero centrarme en la figura de Picasso.
De lo importante de la vida de Don Pablo más o menos todos tenemos una idea clara, longevidad, fecundidad y una inusitada capacidad de cambiar de manera creando el mismo, no un ”ismo” si quisiéramos llamarlo así, sino cincuenta, de su serie de mujeres y la influencia de éstas en su obra –quieran los listos o no- y de sus extrañas militancias.  La mayoría y ahora más sabemos que en el follón de la guerra, creo que en sus primeros momentos, fue nombrado Director del Museo del Prado por el gobierno de la República, evidentemente. También es sabido que dijo mil veces que quería que sus obras se conservaran en el Prado. ¿Y qué pintor no?
Estos días la cesión temporal de un museo cuyo nombre encontraréis en cualquier parte de una buena cantidad de obras ha colocado en la galería central del Prado diez picassos, diez maravillosos picassos.  A priori se trata de una exposición temporal y como tal debería haber sido tratada por las élites que saben de esto y por los medios que no parecen saber hacer la o con un canuto. A raíz de esta exposición se ha sacado a relucir el viejo y apolillado dilema de que si Picasso quería estar en el Prado, debería estar en el Prado y no en el Reina Sofía. Repito ¿Qué pintor no querría ver sus obras colgadas en el Prado? Claro que algunos lo merecerían como el propio Picasso pero hay unos cuantos aspectos que hacen que sacar del baúl este tema sea ridículo.
En primer lugar y afortunadamente las colecciones pictóricas españolas son inmensas, todos nuestros monarcas fueron aficionados y mecenas de pintores, la desamortización también convirtió patrimonio religioso en parte de esas colecciones, más las colecciones y donaciones privadas que se han ido sumando, sin contar las piezas que los Amigos Del Museo del Prado han ido añadiendo buscando cubrir los escasos huecos que han ido quedando, pues a partir de XIX no estaba la Magdalena para Tafetanes ni España para comprar Renoirs o evitar que se escaparan piezas nacionales,  en conjunto tenemos un inmenso patrimonio pictórico del que es difícil darse cuenta sin haberse enfrentado al almacenamiento de “lo que no se ve” de, por ejemplo, El Prado ya que nos centramos en él sin contar con otros museos como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y Dios sabe cuantos más que ni habré oído nombrar.
Es más que evidente que el patrimonio total del Prado es imposible que quepa en el Edificio Villanueva, ampliación incluida. Teniendo en cuenta esta innegable realidad hace años se planteó que el abandonado  hospital con sus inmensas salas  se convirtiera en Museo independiente de Arte del XX, a pesar de que nuestras colecciones del XX sean evidentemente más pobres que las de tiempos anteriores e incluso estén más dispersas entre coleccionistas y museos extranjeros. Había además un asunto serio que tenía mal arreglo: El Guernika. Mantenerlo en el Casón lo inutilizaba y además le colocaba fuera de lugar bajo unos frescos de Luca Jordan, por si fuera poco, aislado de cualquier otra colección, en un edificio del XVII. Desplazar el Guernika a lo que hoy es el Museo Reina Sofía y convertir éste en la sede de las colecciones de arte moderno pareció la solución perfecta, y creo que lo es.
Cuando un conjunto de lo que sea tienes que poner el corte en algún punto, a veces injusto, pero hay que hacerlo y se decidió que ese corte se pusiera precisamente en Picasso. ¿Por qué Picasso precisamente? La respuesta se podría reducir a una obra “Las Señoritas de Avignon” 1906 con la que hace saltar todos los presupuestos pictóricos (sé que estoy simplificando en exceso al hablar de esta obra pero tampoco es el lugar para entrar en erudiciones) habidos y por haber. Por otro lado el Prado “se quitaba de encima” los siete metros de Guernika que no encontraban lugar adecuado, en el Reina Sofía si no lo ha encontrado no ha sido por falta de espacio desde luego, que quizás no sea –no es- el mejor espacio para colocarlo no tiene nada que ver con el espacio ni el contexto sino con la gestión del Museo.
Ahora se está proponiendo que Picasso entre de nuevo en el edificio Villanueva. Podría argumentar de mil maneras pero me voy a limitar a explicarlo con tres imágenes si me lo permitís. 


 "Condesa de Vilches" de Federico Madrazi y Kuntz 1853. Portento de técnica y sensibilidad, de habilidad pictórica en un siglo en que la pintura casi alcanza la perfección técnica.
 "Retratro de Gertrude Stein" de Picasso, 1906, en plena búsqueda, con aquella anécdota del "no me parezco", y su respuesta "ya se parecerá" como efectivamente acabó ocurriendo.
"Boceto de mujer llorando"creo que para el Guernika pero a lo largo de su carrera hizo tantos que quizás no lo sea. Años treinta.

La ruptura es tan brutal que la colección se escinde por sí misma, desarticulando la estructura del Prado clásico y eclipsando por completo el resto de la colección del Reina Sofía, demasiado poco conocida, por cierto, y mucho peor promocionada con las actividades paralelas a las de lo que podriamos llamar el cuerpo del museo. Sinceramente creo que estas tres mujeres hablan por si mismas del salto en el arte de la pintura que supuso la obra de Picasso y de por qué debe actuar de frontera en este caso concreto. La otra pregunta es ¿A que viene sacar a colación el temita ahora? ¿No se estarán trayendo algo entre manos? No digo nada pero se calcula que el traslado de un museo supone la "perdida" del diez por ciento de sus fondos.

jueves, 12 de marzo de 2015

11-M, once años.

Con retraso, como voy este año, pero no quiero dejar pasar este horrendo aniversario.
Como sabeis, dibujo. Lo hago en bloc. Mientras el dibujo permanece en el bloc todo va bien, está perfectamente localizado y puedo ir corrigiendo. Claro, cuando el bloc se acaba suelo arrancar las hojas y clasificarlas (la mitad a la basura, otras para intentar sacar de ahí una pintura y otras cerradas en si mismas) cada grupo en una carpeta. Es entonces cuando las pierdo, cuando se descontextualiza de la realidad cotidiana el dibujo suelto o en bloc, acaba mal colocado, o peor, estropeado. Algo parecido me pasó a mí ayer con este aniversario. Sumido en una pesadilla informativa peor por todas partes pasé por alto una fecha que partió el país en dos, de hecho formalmente hasta las celebraciones se hacen por separado, pero no es es a eso a lo que me refiero. La vida de ningún madrileño que viviera aunque fuera desde la televisión ha podido ser igual desde entonces. Hasta la ciudad parece respirar de otra manera, como si a todos nos hubieran puesto un crespón negro en el alma. Lo que me ocurrió ayer es que nadamos en la inmundicia más abyecta y eso nos distrae de lo importante. Decidme si las noticias que da Andrea Caracortada en "Kika" hace ya más de veinte años 1993 y que eran un verdadero delirio entonces no las habéis oído en el último año. A ver si soy capaz de subirla .https://www.youtube.com/watch?v=lP8LMg3SDUQ Como no soy capaz de subirla os remito a ella. A este plan es dificil sacar la cabeza de la mugre y recordar, por lo menos a tiempo.

domingo, 8 de marzo de 2015

Esañamiento

Aguirre nombrada candidata a la alcaldía de Madrid: ensañamiento inexplicabe contra la ciudad.

lunes, 2 de marzo de 2015

Marzo

Nuestra bella jardinera prepara el terreno para el próximo despertar de la tierra y hace bien pues de un día para otro la primavera desembarca de golpe.
Marzo viene de Marte, así que este puede venir satisfecho, ¿será por guerras?
En fin en algunos jardines ya hay pequeñas margaritas que no sé como se llaman, al lado de casa hay brotes de rosal aun con diminutas hojas rojas que no sé como no se han helado pero ahí están, han florecido y casi pasado las mimosas, los almendros también en algunas zonas. Ah, y las alergías, que son también parte de la primavera, que siempre se nos olvida. 
Está rara la climatología de este año, pero bueno, este año está raro todo, incluso parece que vamos a perder de vista a la Botella. Claro que "otro vendra ....
Si, está todo como desencajado, navidades blancas en febrero, rebajas de enero en febrero, Semana Santa a caballo, como siempre, pero viniendo como vienen los climas puede que tengamos que ir en tanga a las procesiones o construir un iglú para verlas.
Además es el Año Nacional de "Vamos a contar mentiras, tralará" con el montón de elecciones que tenemos a la vista. Eso sí que va a ser ciencia ficción y no lo que hacía Verne, don Julio.
También es el Año Nacional del "¿Estamos locos o qué?" cuando por un vaso de agua medio lleno se vendía por veintemil euros, eso sí, no cuando se pagan cifras estratosféricas por masas de músculos dopados y encima se estafa al fisco.
En otros tiempos se consideraba que Año Nuevo era el 25 de Marzo, día de la Anunciación. En cierto sentido es asi, no por cuestiones religiosas sino por que parece que cambiamos de mundo, cambiamos de hora, lo que nos lleva a disfrutar o sufrir más del día. Los pajaritos cantan, las nubes se levantan, no sentamos en las terrazas, nos resfriamos por que aun no es tiempo de tomarse un helado sentado en una terraza a las cinco, ni de salir en manga corta a las seis de la mañana camino del trabajo. 
En el fondo no es más que la primigenia alegría de sentir que el atroz tunel del invierno empieza a acabarse y un año más le hemos sobrevivido. Bueno, en ello andamos que todavía le quedan días al muy cabrón.