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lunes, 27 de julio de 2015

El sadismo hecho carne o Merkel en acción

Hacía mucho tiempo que no veíamos, si es que lo hemos visto alguna vez, algo como esto. En lugar de mentir como una bellaca, que al fin y al cabo es por lo que parecen cobrar los políticos de toda calaña y sesgo -si es que esta tiene alguno-, la "señora" Merkel se recrea en provocar un sufrimiento a todas luces innecesario y cruel. ¿Alemania Oriental o el Tercer Reich es el origen de esta actitud deliberadamente escarnecedora y pública para echar carroña a los electores"halcones"?
Que el problema de la emigración es más que serio, lo sabemos todos, que habrá que intentar solucionarlo y que cada país lo intentará a su manera, también, pero ¿es necesario planteárselo a una cría, en público y hablándole de su padre? Podría decir tantas cosas que me callo por que lo haría presa de la indignación más profunda. 
Teniendo en cuenta el lameculismo de los gerifaltes españoles, no nos extrañe que en un tiempo un ministro de cualquier partido se lie a bofetadas con un preferentista con andador.

viernes, 24 de julio de 2015

El "asunto catalán"

A ver, llevo desde hace años evitando el tema que levanta ampollas sencillamente por que algunos de mis blogueros favoritos son catalanes y no qusiera decir algo que les hiciera sentirse ofendidos. Ahora viene lo políticamente correcto de decir que "no hablo del pueblo catalán sino de sus dirigentes", algo bastante tonto pues cualquier patán sabe que en todas partes hay de todo y que normalmente los pueblos pintan poco en las gestiones de los gobernantes, ya sea poner un semáforo o entrar en guerra detrás del Líder Mundial. Además he de reconocer que conozco "in person" a pocos catalanes, como a pocos extremeños, riojanos o valencianos, por lo tanto no tengo opinión del colectivo sino de exactamente dos individuos. Así que con eso dejo claro que no voy contra nadie, salvo, como siempre, contra las oligarquías, pero eso ya lo sabéis.
No comparto, en alguna de mis primeras entradas dije que soy un ilustrado cada vez más fuera de siglo, ninguna idea seceionista ni de Catalunya ni de Quebec, Córcega o Navalmoral de la Mata. Sin embargo, están pasando cosas ahora mismo que me ofenden, no como "español", parece ser que se usa como insulto en algunas zonas de España, estoy acostumbrado como todos los madrileños a que se nos mire por encima del hoimbro y a detectar cierto desprecio. Decía que me ofenden no como español sino como persona educada -sin modales exquisitos- y reacia a la confrontación y, sobre todo a la provocación. Una de ellas fue la pitada de la ya célebre final de copa, más por la sonrisita de Mas junto al Rey (¿Donde está el seny catalan?), que por la actitud de las gradas que todos sabemos que se manipulan con suma facilidad. Ojalá todo fuera tan fácil como eso. Otra de las cosas que me han ofendido, en este caso viene del Ayuntamiento barcelonés más cercano a mi manera de pensar, ha sido la retirada del busto del rey Juan Carlos, y no por que no comparta o pueda llegar a compartir sus razones, sino por la deliberada provocación de hacerlo el día en que el Rey Felipe está en Barcelona. Por supuesto, aquello de no respetar la ley tampoco me ha gustado pero, mira, a eso ya estoy acostumbrado gracias a personajes a los que yo hubiera podido dar mi voto por el respeto que sentía por ellos como Rato y Pujol.
En fin que todas estas cosillas nos dan la pista de que, ganen o pierdan las elecciones los independentistas, seguramente declararán la Independencia catalana. Ayer un minstro, obviamente del PP, decía que afirmar que quien no votase la famosa lista era votar contra Catalunya, le alarmaba como síntoma de totalitarismos. Tenía razón, el actual Presidente del Gobierno dijo en unas municipales que quien no les votase a ellos era un terrorista, lo que demuestra que sí, que afiirmaciones como estas son preludio de ciertas formas de totalitarismo más o menos acentuado.
Es por otro lado evidente que los nacionalismos son asuntos viscerales, como aquello de que la Virgen de mi pueblo hace más milagros que la del tuyo. Contra eso poca cosa se puede hacer salvo con una labor lenta de fusión, respeto y educación. Labor de siglos que aquí nadie se ha tomado la molestia de iniciar en ninguna parte, error histótico que vamos a empezar a pagar pronto y durante mucho tiempo. A esto sumemos la aparentemente inminente desintegrtación de la UE, que ya ha empezado a desconcharse, frente a nuevos poderes como el ISIS, el nuevo Zarismo encarnado en Putin, una China caminando por el filo de la navaja y un Japón que acaba de decidir rearmarse. Vamos un mundo en franca descomposicíon. "Divide y vencerás" dijo alguien, suena a latino pero me dijo mi profe en la facultad que no lo es, pues sea quien sea ya está venciendo. Por eso soy contrario a cualquier secesión. Por si fuera poco este es un país centífugo: nadie quiere pertenecer a él nada más que para obtener beneficios de cualquier tipo.
Quedeme de piedra cuando una prima mía, galleguiña, inteligente y progresista me dijo "me siento más gallega que española". Mi respuesta fue que yo me siento más urbanita que campesino, pues comprendo mejor los problemas y realidades de una ciudad, sea la que sea, que los del campo, sea el que sea. En realidad todas las ciudades y todos los campos tienen los mismos problemas en todas partes.
En resumen, que comparto lo que dijo Revilla -personaje que de puro campechano acaba indegestandoseme un poco- que dijo el Rey, vamos al abismo y no hay nada que hacer. Preparémonos pues para otro enfrentamiento armado entre hermanos, compañeros de trabajo y amigos, o bien para una gloriosa bajada de pantalones del Estado español que nos llevará a la desintegración. La de broncas que me llevé yo a los dieciseis o dieciocho años por decir que esto iba a pasar. Desgraciadamente ya no queda nadie a quien decirle "te lo dije". ¿Soluciones? Solo veo una: que el pueblo catalán evite con sus votos esa situación, pero no creo en ella, sencillamente por que no creo que si el resultado fuera contrario a Mas & Cia no fuera "retocado", a eso en Madrid ya nos acostumbró Esperanza Aguirre y su Tamayazo, y suele ser uso habitual en estas situaciones.
Por cierto, Catalunya, hasa donde yo sé, nunca fue independiente como país, pertenecía al reino de Aragón. Si me equivoco, por favor, corregidme.
He escrito mi opinión, no he pretendido ofender más que a los poderes. Ni siquiera a mis amigos blogueros que decidieron no escribir en castellano de golpe, expulsándonos de sus magníficos blogs ya que el traductor funciona... cuando funciona. Están en su total derecho a la libertad de expresión iguyal que yo a escribir esto. Si aun así alguien se ha ofendido, lo siento.

martes, 14 de julio de 2015

Julio

Aquí volvemos a ver a la Bella jardinera cuidando sus flores, a pesar de la ola de calor.

Normalmente estas entradas "de mes" suelo emplearlas para hablar de varias cosas más o menos de actualidad. Por eso se ha retrasado tanto ésta.
Esperaba poder hablar ya a toro pasado del "asunto griego", mas en vista de que éste no tiene trazas de acabar y el mes sí, pues nada, hablaré antes de saber el desenlace. Para empezar diré que todo este tinglado tiene un aire de guiñol-farsa, tragicomedia barata y esperpento surreal que, sinceramente, me cuesta creer que no haya sido cuidadosamente preparado años atras. Tal y como yo lo veo, con mis casi nulos conocimientos de economía, si Grecia falsificó sus cuentas con el apoyo de una de esas agencias de calificación capitaneada por gerifalte actual de UE la trampa era perfecta. Sólo hacía falta tiempo para que esas falsificaciones permitieran autmentar la deuda y la ocasión. Ah, y un halcón, el de siempre en Europa. Simplificando mucho creo que nos estamos encaminando o dejando llevar como borregos -veladas amenazas de la Sra Merkel a España: "Estos no es un aviso para España", dijo- hacia un IV Reich y, hasta ahora, la única resistencia ha sido la griega. Al fin y al cabo la historia de Grecia siempre ha sido más o menos la misma desde Pericles: resistir en vano una ocupación tras otra desde Alejandro Magno. Por lo menos ellos han intentado resistir. Nosotros, no sé por que, cuando el PP está en el poder nos entra un lameculismo (a Bush, a Merkel) indigno de nuestra condición pasional y excesivamente independiente. Lo que a uno, además,  le desvencija por completo es pensar que la neoliberal a la busca del IV Reich comenzó en el partido en el poder en Alemania Oriental, partido que de neoliberal tenía más bien poco, lo que indica que hay animales, los carroñeros que, son capaces de metamorfosearse para adaptarse a cualquier entorno.
Rajoy en el Pais de las Maravillas: de repente este señor -que no consigo que me caiga mal personalemente- aparece pot todas partes, incluso donde y cuando no se le espera, manejando en registro elctoralista tanto vulgares bajadas de IRPF que supone al salario medio unos 14 € anuales, como sacarse de la manga a un ministro de "Cultura" que insinua que bajará el IVA cultural o repitiendo mantras irreales sobre empleo, que sí, que es posible que lo haya, pero de calidad infima y por calidad quiero decir horario, duración y salario digno, aunque no pueda ser, de momento el justo. Este señor, que va de demócrata, ha soltado hace unos días "mi error fue permitir la Sexta". Ele mi niño y viva la Libertad de Expresión o en este caso "vivan las caenas si parecen buenas y son de reloj", pues, parece ser que el fallo no fue permitir el delito, sino dejar que se descubra, lo cual nos lleva a lo que siempre hemos sabido: que lo mejor para triunfar es ser un buen descuidero.
El desembarco de los guapos: seguro que os habéis dado cuenta de la nueva generación que está llegando a los partidos, sobre todo a los tradicionales. Son todos "monísimos", Sánchez con un aire de inexperto eficiente, Garzón, con su barba de revolucionario, y hasta un tal Casado, del PP que viene a tener la cara que toda madre quiere para su hijo: un querubín. No digo yo que la imagen no sea importante pero es que se nota mucho ¿harán concurso de guapos en lugar de primarias? Hablando de imagen. Soy tan progresista como el que más o más, pero me parece simplemente dar armas al enemigo no presentarse en las instituciones con una indumentaria adecuada, incluida corbata. Simplemente por que eso no nos da nada y nos hace destacarnos como. Si queremos cambiar cosas habrá que hacerlo desde dentro y con sus armas y una maruja setentona -el mayor de los nichos electorales de este país- no juzga igual los actos de un señor con corbata que los de un descamisado.
Asuntos religiosos: El domingo de las elecciones escuché un programa religioso en el que prácticamente se hablaba de que a los católicos tocaba abrazar la palma del martirio en este cambio político. Oigo que el alcalde de no sé donde avisa de que no asistirá a ningún acto relgioso. Los primeros años de desgobierno municipal de Gallardonofis en Madrid, tampoco lo hizo, pero no lo dijo. Aquí quisiera decir algunas cosas: cuando se tiene un cargo se tienen unas obligaciones y si una de ellas es ir a actos religiosos, ajo y agua, hermoso. Segundo: te callas y mandas a una representación municipal. Tercero: casi nadie es tan creyente como dice ser y como finge en todas las ceremonias espectáculo que tienen lugar en este país, pero resulta que eso mueve cantidad de dinero. Mucho dinero y aun se le podría sacar más, por ejemplo, dando bombo a la licuefación de la Sangre de San Pantaleón en Madrid, como lo hacen en Napoles con la de San Genaro, o haciendo publicidad de los tres Santos Griales que tenemos, Valencia, León, y O Cebreiro, o del Santo Sudario de Asturias, creo que en Oviedo. Cuarto: la vida de muchas ciudades se estructura en torno a esas celebraciones religiosas, Sevilla es el ejemplo más claro, pero Toledo y el Corpus y Pamplona y San Fermín son claros ejemplos de los miles que podrían salir a relucir. Además de la pérdida de dinero, tocar cualquier cosa religiosa ahora supondría dar armas a "los mártires", y sabemos por experiencia que hay un sector de la iglesia peligroso para la convivencia democrática, diga lo que diga el Papa Francisco.
Cambio de nombres de calles: ojo de nuevo. Soy partidario de que borrar las huellas de la tiranía pero otra vez hacerlo a lo loco supone dar armas al enemigo. Mi principio es si la calle existía y tenía otro nombre se le cambia y en paz, si no existía y se trazó ya con ese nombre del franquismo,  no veo razón para forzar las cosas. Además, ha corrido el bulo de que como franquistas iban a quitar nombres como Dalí o Concha Espina, cuyas obras han ido mucho más allá que su ideología -supoiniendo que Dalí la tuviera, claro-. La clave es no darles excusas y actuar, primero, desenterrar los muertos de las cunetas, eso, al final, parece que les duele menos.
Creo que por este mes vale de opinar.