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jueves, 14 de febrero de 2019

¡OH, NO, OTRA VEZ SAN VALENTÍN!


¡Oh, no!, ¡otra vez San Valentín!, ¿otra vez? Esto es lo que, más o menos, vienen pensando los hombres de este país con un punto de terror. ¿Qué hacer para halagarla? ¿Qué regalo comprar? ¿Qué espera ella? Opción más seguida: hacerse el tonto, si ella es de natural sensible se lo reprochará, llorará, no se lo perdonará nunca y ya, si es de otra pasta se limitará a explicar que ”mi Pepe es poco detallista” sentenciándole íntimamente como dirían las coplas “a pena de Cruz”
La cosa no debería ser tan difícil y quizás los únicos que lo hagan bien sean los niños, niños, que no adolescentes que ya están encabronados y emputecidas gracias a las modernidades de todo al alcance de todos y no hablo de censura sino de que se trasmitan por washap que Ivan la tiene pequeña, y en segundos lo sabe la media humanidad que no lo sabía. Romeo y Julieta hoy, imposible: ella enseñando la hucha en el baile y el chateando, en el balcón ella hablando con alguna amiga y el contando en sus redes sociales “a esta me la trinco esta noche”. La vieja ley del parchís: me como una y cuento veinte. Además ella, en la hipótesis poco probable de que fuera doncella, ya tiene elementos de referencia, galanes de cine, cantantes, guapos de turno le han mostrado sus duras y dopadas carnes en mil imágenes, él, por otra parte entre tanta paja estaría encegado por los melones siliconados de toda estrella refulgente. Vamos, que milagro sería que la escena del balcón no acabara con Romeo cayéndose por mandar un mensaje y con Julieta poniéndole los virtuales cuernos con Hamlet mientras Ofelia en lugar de ahogarse rodeada de flores y cantando bellos poemas usara su locura para llegar a influencer.
Decía que solo los niños, cuando se enamoran antes de ser hombrecitos y mujercitas (lo que quiere decir muy pero que muy pequeños por que las niñas se transforman en Lolitas antes de pestañear) que se dan una flor, una tarjeta al modo yanky o cualquier otra nadería.
No, la cosa no debería ser tan difícil si no fuéramos en este país como el propio país: áspero, duro, hostil, donde a la tierra por fértil que sea hay que arrancarle sus frutos a guantazo limpio, desconfiado por tanta traición que jalona nuestra historia, avariento para vivir una ficción por que somos Quijotes y Don Quijote lo que no quería era vivir su realidad con una Aldonza que olía a ajo, según Sancho.  
Pero no, no voy a seguir por ahí teniendo en cuenta que lo más romántico que he vivido ha sido que se cambiara de acera para no verme, no sería justo.
Un obispo que se dedicaba a casar jovencitos cuyos matrimonios estaban prohibidos por la ley. Yo me preguntó ¿qué le habían hecho esos jovencitos?, ¿Por qué esa saña?
No, me parece que este tampoco es un buen camino para esta entrada.
Sí, claro, siempre esta lo socorrido de la fiesta comercial, que si la han inventado para vender. Muy visto.
Por cierto que han aparecido estos días en los escaparates unas pastas con mermelada por encima en forma de corazón, que parte el corazón no partirla a mordiscos. Algo bueno tenía que salir, claro que deglutir un montón de calorías no me parece que resulte romántico.
A ver, ya hemos descartado Romeo y Julieta, de los amantes de Teruel ya sabemos lo que se dice, ¿Paolo y Francesca? No estaría mal muriendo los dos en la misma estocada del marido coronado, pero al fin y al cabo están en el infierno, en el primer círculo, pero infierno al fin y al cabo.
Ya está: Abelardo y Eloisa, uy, mejor no. Se me olvidaba cómo acabó Abelardo
¿Antonio y Cleopatra? No, no, no, buscamos parejas amándose no un duelo de cobras cachondas.
Ya está: la gran historia de amor que hizo suspirar a las almas románticas de la segunda mitad del veinte. La historia en que un rey renunció a la corona por la mujer que amaba: Eduardo y la Sra. Simpson. Casi que mejor no por quÉ lo que se dice y lo que se quiere aparentar que no se quiere decir la cosa tiene muchos dimes y diretes y no sabemos en qué historia de amor estamos.
Alfonso XII y María de las Mercedes, en fin, dieciocho años la criatura, tampoco es como para hablar de semejante tragedia en este día dedicado a los enamorados.
Se podría hablar de esos otros amores, anónimos, el de Manolita y Pepín tan tiernos, tan… , tan… tan… amores. Esos en los que se llaman nena y nene, gordi (a mi me llama gordi y no respondo, pero bueno de todo tiene que haber), sí esos amores domésticos, complices, esos que ponen cara de imbéciles a los enamorados, amores sin estridencias en una vida común.  Si, podría hablar de ellos si no fuera por qué pasados los siete años de rigor se van a lanzar como panteras al cuello del otro en muchos casos y en otros tantos se van a quedar con las ganas. No voy a negar que queda un porcentaje en que siguen juntos sin desear asesinarse, que hacen suyas las penas y alegrías del otro y que sacan una o más vidas adelante sin truculencias, pero esos no son enamorados, son amigos (quizás con derecho a roce) y la amistad es algo muy distinto y que hay que tratar con pinzas, demasiado valiosa para hablar aquí.
Nada, que no se me ocurre nada que decir. En el fondo ¿sabéis lo que pasa? Que no soy nada detallista. 
 

domingo, 10 de febrero de 2019

FEBRERO

 Leo Fontan  febrero1920
 
Es febrero un mes con mala fama, que si el loco que si pitos y que si flautas. Sin embargo, tiene dos ventajas aunque este año una le quede ahí ahí. Por un lado que es más corto, luego se cobra antes, los que cobran, claro; y por el otro que es mes de Carnavales y cuchipandas varias. Como contrapartida tenemos ahí, en medio, como el jueves, al bueno de S. Valentín. Celebración que si la tomas en serio te deprime por no tener pareja o por que la tuya está al borde del abismo (todas las parejas lo están siempre, aunque no lo sepan) y si no te la tomas en serio te cabrea el exceso de bombardeo de corazones rojos flechados y de ositos con más corazones rojos. Me cae bien febrero. Florecen los primeros frutales, unos años a tiempo, normalmente a destiempo, la luz, la tonalidad de la luz cambia hacia la Candelaria "Si la Candelaria plora, el inverno e fora" o algo así. En cualquier caso en la luna de la Candelaria se nota de un modo sutil que la luz ha cambiado, seguimos pelándonos de frío, mes cabroncete en cuestión climática es, para que negarlo, pero la luz es otra. Además tiene la ventaja añadida de no tener fiestas laborales ni lectivas. A mí me da ya igual pero cuando estudiaba era el primer mes del curso en que no había puentes ni cosas así. Vamos que in illo tempore era uno de los pocos meses en que se estudiaba. Ahora les han concentrado los exámenes en febrero, lo siento chicos. Si fuerais viejos como yo los tendríais a lo largo de todo el año cada dos o tres días. Tiempos cabrones aquellos, los más tontos que ha tenido la Universidad española (y eso es mucho decir). Supongo que a las carreras científicas como todo lo humano les es ajeno, de momento, no les afectaría pero a las de Humanidades mucho. Empecé primero a finales de octubre del 77 cuando la pelota estaba en el tejado. Si caía de un lado y la orientación de la materia era la contraria, malo y al revés si caía del otro, de manera que no caía. Como historiador de arte puedo decir y digo (frase de la época) que me pasé los tres primeros años de la carrera estudiando el prerrománico asturiano. Muy bello, pero tres años seguidos y luego en cuarto que era cuando había que verlo en serio, demasiado prerrománico me parece. Todo esfuerzo era poco para evitar pisar el siglo XX español en todas las materias, no fuera ser que no se acertara del lado en que caería la pelota. Vade retro. Total para acabar cuarenta años después como diría la Jurado "en el punto de partida".
Lo digo con acritud (otra frase de la época) pues lo de hoy en Madrid es como para clamar al cielo y que como siempre no nos oiga. Banderitas por aquí, banderitas por allá, el tradicional uso en plan monopolio de la bandera por la derechona (ahora ya no se esconden, ya van con la ultraderecha de la manita cantando aquello de "vamos a contar mentiras tralará"). Por mi, si el pueblo traga, como si... eso; pero hay algo que me ofende especialmente en ese burdo discurso de burdel barato y barriobajero: "España humillada". Sí, es cierto, pero la humillación de España no está en las "cosas" nacionalistas o venezolanistas que tanto preocupan a nuestro frente hitleriano, está con la dignidad y la vergüenza enterrada en las cunetas.
Lo bueno de hacer terapia es que tienes que elegir: o juegas al trágala o eliges tu salud mental. Yo he elegido mi salud mental, si alguna me queda, y desde ahí me puedo permitir un glorioso, y casi tan monumental como la banderita aznarista en la plaza de Colón, "que les den". A nosotros nos la van a clavar doblada de cualquier modo.



lunes, 4 de febrero de 2019

JUGUETES

 
En un centro comercial de mi barrio, muy cerca de casa, cada primer sábado de mes se monta un “Feria del juguete”. En principio parecía por los anuncios que se hizcieron en los aun peores tiempos de esta crisis final que vivimos algo tipo solidario. Lo cierto es que a día de hoy es una pequeña feria para coleccionistas y no solo de juguetes. Cierto es que lo primero en lo que caí en su momento fue una Barbie Marilyn Monroe en “Como casarse con un millonario” con gafas y todo que me atrapó como sólo ella sabe hacerlo. Cabria esperar que alguien como Barbie fuera la estrella principal de este lugar con su vestuario y sus complementos etc., pues no. Nuestra ya sesentona Barbie no es sino la tercera estrella del festival de recuerdos. 
Los Reyes del Mambo y del lugar son los cliks. Al entrar la asociación madrileña de coleccionistas de cliks o algo parecido monta una especie de diorama que no llega a serlo realmente curioso he visto solo unos pocos pero interesantes: la entrada de las tropas republicanas en Paris bajo el arco del triunfo, La toma de San Juan de Acre por los musulmanes que fue en noviembre, en diciembre un nacimiento, por supuesto (he de decir que no fue lo mejor que les he visto), y hoy he visto lo que han montado. Está dentro de una vitrina enorme cerrada por un lado de los dos estrechos. Al acercarme a un lado ancho veo una procesión de frailes curas y monjas de diversas órdenes atravesando tierras secas, quemadas y salpicadas de esqueletos de animales. Cuatro curas llevan una vitrina con las reliquias (cráneo) de un santo y en medio de aquel paisaje un jinete negro con una balanza en la mano. Resulta que el tema central eran los Cuatro jinetes del Apocalipsis. En el lado estrecho una ciudad luciendo sus vicios víctima de la peste y el otro jinete: un esqueleto. La guerra ocupa el otro lado largo espectacular por la diversidad de armaduras y demás aunque menos variada que las indumentarias de la ciudad. Bueno, el caso es que no he logrado encontrar al cuarto jinete y que todo esto es una introducción larga al tema que quiero tratar.

 
El caso es que se supone que estas son cosas de niños. No quiero ser chulesco que los madrileños tenemos fama, pero nanay. Hoy no había ni un solo niño. Eso sí, montones de cuarentones que es la generación que jugó con los click, he de reconocer que tuvieron suerte, ¡lo que yo hubiera dado a mis diez años por el barco pirata! (claro que entonces los click aquí no existían), cuarentonas (pocas) tras otra de las estrellas (para mí inesperada) La Nancy, moteros buscando tal o cual pieza de La guerra de las galaxias, maquetistas buscando una pieza en concreto, la escalera de caracol de la casa de muñecas por ejemplo. Hay algunos más mayores que no sé a qué vamos, pero vamos. Te encuentras con el primer madelman que tuviste, el de safari, cutre como él solo, con los Juegos reunidos Geyper de inolvidable memoria colectiva, y con otros objetos curiosos e inesperados, ejemplo: Alvaro Retana fue un señor que hizo de todo en los principios del XX pero nunca había encontrado un texto suyo, hasta que lo encontré en un puesto ahí perdido. Digamos que el recinto se convierte en un recorrido cronológico por tu vida.


 
Yo no llegué a jugar con los click pero regalé montones a mis primitos (hoy cuarentones), personalmente odio la saga de la Guerra de las Galaxias pero la vi de estreno en lo que era antes el Real Cinema y ahora no sé que co … es. ¿Quién no ha visto las célebres latas de Colacao con la madre levantando la bandeja y con una sonrisa de oreja a oreja? Pues ahí están. Las nancys rodeadas de comentarios como “sí, los zapatos de la edición del año tal no le valen a las del año cual” La Nancy me ponía de de los nervios sólo verla.  Mil objetos que los veías a diario de pequeño y creías eternos, te das cuenta de que ya son piezas de museo o poco menos. Claro, los que tenemos la suerte de peinar canas, acabamos pegando la hebra y hoy me dice uno de los vendedores, quizás italiano “luego está la generación de las nintendo y …. “ me señala una serie de maquinitas que deben ser algo así como el paleolítico de los juegos actuales. Entonces vi que los niños de hoy no sólo juegan poco sino que no van a tener juguetes viejos que recordar. Las aventuras de mis madelmán en cualquier parte del mundo, las horas montando el campamento, las otras horas quitando y cambiando los trajes y correajes, los arreglos cuando se te rompía uno y se le quedaba una pierna tiesa que solucionabas escayolándosela. Las otras horas delante de los escaparates viendo cual querías (el jinete canadiense con su vistoso uniforme, el esquimal con su trineo, el buzo que si lo metías en el agua podías hacer que soltara burbujas (el colmo de la modernidad) los chavales que hoy lo son no las van a tener. Recuerdo que he jugado tanto con los juguetes que quería como con los que tenía, y era bonito por que cuando llegaban los paquetes nunca venían los que habías pedido pero sí otros que no conocías y en lugar de irte a recorrer la bañera con el buzo te ibas al polo con el trineo, el del safari con una manta encima y el de la cruz roja con su camilla y su botella de suero, para bajar un espeleólogo (mono blanco y torno para subir) a alguna sima. A los cuatro días volvías a estar suspirando por aquel coche de bomberos. Si algún varón me dice que no deseó ardientemente un coche de bomberos con la escalera desplegable y la campana no me lo voy a creer así me lo jure.


¿A dónde van a volver los cuarentones de dentro de treinta años? ¿A qué paraísos nunca alcanzados, como la Casa de troncos de Daniel Boone, regresarán? No sé, estaré mucho más viejo de lo que creo pero me dieron lástima. Dicen que la patria de un hombre es su infancia, y que es un paraíso perdido, no es cierto. La infancia es un puto infierno en el que estás sojuzgado y no te enteras de nada de lo que pasa, por mucho cariño que te den. Los paraísos perdidos son los que te creabas tú con los madelman, los vaqueros, las construcciones vanguardistas o menos (las horas, los días enteros con el Exin Castillos, para logra un castillo donde había amores (de las pelis de la tele) fantasmas, guerreros, puertas secretas por qué no te llegaban las piezas) Esos eran los paraísos siempre bombardeados por los p… deberes cuando no por algo peor como en mi caso y en el de otros miles de chavales enfermos, maltratados etc. Si el hombre es un expatriado de su infancia ¿Qué es un hombre que no tiene esa patria que recordar e idealizar?

jueves, 31 de enero de 2019

EL PEPU, LO QUE NOS FALTABA


Sí, es justo lo que nos faltaba a los votantes de izquierdas de Madrid, todavía intentando sacudirnos la mierda de la era Aguirre-Gallardón y la de las estupideces de los otros candidatos de izquierdas, que no hay grupo que no esté salpicado por la corrupción, y nos clavan, no digo por donde, la candidatura de este señor, que puede que sea una gran e intachable persona, pero que, al igual que dije con la cúpula de Podemos, del ámbito de donde viene no se puede esperar nada bueno. Pocas cosas hay tan antinaturales en corromperse como el deporte de competición, pero cuando lo hace, lo hace muy a fondo y contra lo que se supone que son sus propias esencias.
La gran pregunta es ¿el PSOE quiere ganar Madrid? Creo que no, que debe estar muy cómodo sin hacer nada por la ciudad que no es un solar recalificable al completo por que hay otros partidos además de ellos pues ya sabemos por donde han ido los anteriores ayuntamientos. En fin, siempre les he votado, pero por aquí ya no paso, y supongo que quien mire el deporte de competición con un poco de sensatez y vea lo que hay debajo tampoco pasará por poner a alguien (repito que no ataco a la persona, sino a la idea) como alcalde o candidato a serlo de mi ciudad.
Por cierto, que habrá que ir pensando si quien gobierna el país es quien nos dicen o es el Director del Ramiro de Maeztu. Digo yo.

miércoles, 23 de enero de 2019

TRES ERAN TRES LAS CARAS DE PODEMOS

 Lo siento, lo llevo en las venas y en las arterias (así están las pobres) pero el virus de la política me envenena. Si es que me viene de casta, todos unos pelagatos pero con opiniones firmes y beligerantes (así estamos, como las arterias)
A Dios pongo por testigo (es complicidad, no irreverencia) que me había propuesto no volver a hablar de política en el blog, pero es que hay cosas que claman al cielo (y el cielo, obviamente, no las oye, como en el Tenorio) y una de ellas es echar una miradita a lo que fue y lo que es (y lo que es peor, a lo que va a terminar siendo) Podemos.
Nace como una opción de izquierda radical (que no extrema) procedente de la Universidad, mejor dicho, del ámbito académico, (desde que lo vi con la pata de palo dije para mí malo, malo, malo) poco bueno puede venir de ahí, en un nido de víboras se vive más tranquilo que en ese selecto ambiente académico del que ahora me doy cuenta tuve la suerte de escapar. Nace y crece ante la absoluta incompetencia de una panda (banda, cuadrillas, mafia, en fin, elegid) de políticos? ineptos y corruptos y si alguno parece honrado es que todavía no le han pillado. Las puñaladas traperas dentro de las dos bandas más importantes (inolvidable la imagen de abandono de la Barberá saliendo del Congreso en su caída y los peperos huyendo de ella como de la peste bubónica) lanzó este partido y el otro, el del monín o biscuit, Ciudadanos. Por cierto que ahora el PP ha sacado a Casado que viene a ser un clon del monín y discípulo del.... me callo por que habrá damas leyendo, expresidente de infausto recuerdo y foto en las Azores.
Gracias a esa absoluta ineptitud y a una crisis generalizada no sólo económica sino de todo tipo (incluso dinástica, aunque no nos parezca importante) creció Podemos, la gran esperanza malva, a pesar de manejar conceptos y actitudes de más de un siglo de antigüedad que apestaban a naftalina. Tres eran tres las cabezas visibles: Iglesias, Monedero y Errejón. La caída de Monedero fue rápida y con cierto tufillo a trampa Departamento Universitario, el ideólogo (que tampoco se mató tanto ideando) fuera. Iglesias sin dejar de hacer referencias a Juego de Tronos -quisiera pensar que por sus ideales republicanos, pero no lo pienso- impropias de alguien que se toma algo en serio (claro que Rajoy no sabía hacer un discurso sin metáforas deportivas, ah, la cultura de nuestros próceres). El caso es que ahora, cuando surge el monin dos, la salerosa se pega el guarrazo del siglo en Andalucia dejándola de nuevo en los caciques de toda la vida y abriendo la puerta del averno, cuando Manuela Carmena nos abandona, cuando el gobierno ni gobierna ni deja de gobernar sino todo lo contrario, cuando en suma la sangre de las puñaladas internas ya salpica, se va Errejón. Espero y deseo con toda el alma que tenga la intención de presentarse por Madrid pues pensar en mi ciudad otra vez en manos de "ellos" y especialmente de "ELLA" me espeluzna. Sin embargo, me temo que la escisión no va encaminada a eso, simplemente se aleja de la línea de Podemos. Y uno, que tiene muy mala intención y peor leche, se pregunta lleno de inocente candor "Si tres eran tres y dos ya se han ido ¿no será que el tercero es el error?" No es un error la necesidad de un partido de izquierdas de verdad, no es un error presentar batalla e incluso ganar alguna, no es un error una cúpula coherente, no lo es tampoco ir afianzándose en el tejido social pero dos de los fundadores ya no están. En mi opinión está el único que sobra. Sus actitudes caudillistas (del s.XIX pero caudillistas) y su aparente despego de todo el universo mundo creo que está siendo la causa de esta desbandada. Si alguien tenía que haberse ido hace tiempo es él.
Me estoy leyendo Juego de tronos, y personalmente le aconsejaría que en lugar de ver esta serie viera Los Medicis, sus métodos ya los sabe, Maquiavelo tiene mucho que ver con ello, pero ¿se ha parado a mirar sus finales? Y no hablo sólo de los personales.

miércoles, 16 de enero de 2019

ELOGIO DE LA PORNOGRAFIA

(Por algún error mío la entrada de este título no se corresponde con el texto y el texto se ha perdido. Estuvo unas horas pero algo debí hacer mal pues en mi registro no aparece como entrada sino como borrador. Por eso lo vuelvo a subir corregido levemente y con alguna imagen más)
Cuando yo estudiaba la carrera de Historia del Arte parecía que era imposible saber hacer la O con un canuto si no te habías leído y mejor si te lo sabías de corrido “Erasmo y España”. Sin duda apasionante pero desde luego un ladrillo insufrible para quienes nos íbamos por otros derroteros. Así que en mi supina ignorancia dado que ni me leí (ni lo intenté) ni me aprendí párrafos de memoria vagaba sin rumbo por las tinieblas del no saber. Afortunadamente, o no, que vaya usted a saber, tenía una amiga chiflada, tanto que está trabajando en Bruselas en la UE, no digo más, que se empeñó en me leyera “El Idiota”, que no lo consiguió, “El Señor de los Anillos” por lo que he de estarle eternamente agradecido y “algo de Erasmo” Ese algo resultó ser un texto corto, por lo menos en relación al Ladrillo citado, titulado “Elogio de la locura”, algo que resultó ser un clásico y encima divertido. Pensando, pensando, se me ha ocurrido que si alguien tan serio como el pensador Erasmo de Rotterdam se dedicó, cargado de razón, a elogiar algo tan por definición delirante como la locura. En suma, elogió lo que no tiene defensa –es una boutade pero dejad que siga y veréis por que- ¿Por qué no yo, pobre aunque nada humilde cavilador ya que no pensador, no podía elegir un tema tan menor como la Pornografía, con Mayúsculas, por qué sí.
En general me puede el rigor y muy especialmente una visión que procuro antropológica del arte y sus manifestaciones. Desde mi punto de vista, nada humilde, repito, el mono más o menos peludo o depilado que se puso a dos patas y acabó convirtiéndose en un “animal político” (expresión tan clásica como redundante) tiene en la base de todo proceso del tipo que sea en la visión del animal, manada, camino del humano, tribu o clan. Veamos pues. El pececito sale del agua y se va haciendo humanoide y como tal comprende sus necesidades básicas: agua, comida, cobijo. En alguna parte de ese cerebro que evolucionaba a marchas forzadas (ahora parece involucionar a la misma velocidad) existía y existe un fondo mágico uno de cuyos pilares es la llamada por imitación de lo deseado. Seguro que hay un nombre más científico pero no está a mi nivel. Vamos, que el hombre necesita comer –antes de hacerse sedentario comer era cazar- pues pinta bichos comestibles, cazables si se pudiera usar el término. Una vez invocado mágicamente por las artes rupestres el alimento ¿Cuál es la segunda necesidad imperiosa del humano?: el agua, sí, pero no dibujan agua, ni casitas, ni entradas a cavernas ni cosa parecida. Lo siguiente que el humano representa es el sexo. Sin más. Incluso en las escenas de caza se ocupan de destacar frecuentemente lo que hay entre las líneas de las piernas dejando claro a: la importancia que le daban y b: que eran unos superdotados o unos fantasmones de cuidado.  En serio, el tema siguiente es el sexo a través de las famosas Venus. Según leí hace un tiempo, si se le pide a una mujer en avanzado estado de gestación que dibuje su cuerpo como “lo siente” no como lo ve ni como “lo sabe”, el resultado es una imagen muy parecida a las de dichas Venus. Es evidente que la fertilidad, quizás aun separada del sexo en la mente del bicho humano, es valor prioritario. En cuanto ambas realidades se unen la prioridad es absoluta. No ha habido una sola civilización que no haya dejado huellas de la sexualidad más bien explícitas, incluso los rígidos egipcios se ocupan de dejar claro que no eran sólo sus obeliscos lo que mantenían rígido, y no sólo de las formas más ortodoxas. No sólo no ha habido civilización que se haya mantenido al margen de esto –otra cosa es que se ocupen ahora de ocultárnoslo- sino que el primer tema de cada una de las artes que han ido apareciendo a lo largo de la historia ha sido el cuerpo humano, muy por delante de cualquier otro. Primero como estudio y, en rápido y clandestino, paso, como representación del goce sexual. Por decirlo de algún modo es el primer “género” que se define como tal en cada una de las artes plásticas.


 
 Copa Warren
“Pornografía”: del griego prostituta dibujada o algo parecido. Ah, todo lo bueno nos llega de Grecia pasando por París. Ellos tenían sus esposas decentes, sus hetairas, sus “porné”, sus efebos y sus ligues (de ahí lo de “el griego” para referirnos precisamente a lo que vemos en esta imagen (que se escamotea rigurosamente de los libros de arte) Además, y como paso previo, está el desnudo que admite muchas más lecturas, del propio estudio anatómico a interpretaciones religiosas o mitológicas cuando todo se reduce a la admiración por la belleza del cuerpo humano.
Al margen de barbaries como la pornografía infantil ¿Qué tiene de malo la pornografía consentida? (ojo al matiz, no hablo de grabar violaciones o snuff movies, que para eso ya están los móviles de los adolescentes que tan poco preocupan a los biempensantes) En esta p… vida cada uno ha de jugar con las cartas que le tocan, y dentro de esas con las que le dejan. Si a unos las cartas fueron dos doses, un cinco y dos cuatros, pues hala, ajo y agua hermano, a otros les tocan ases, pero no les toca jugar, a otros con una pareja de reinas ya son los reyes del mambo (y no metafóricamente) Bueno, pues si a algunos les ha tocado tener unos físicos adecuados para el porno y la capacidad –sin pudores ñoños de novicia mojigata- de practicar sexo delante de una cámara, un pincel, unos focos, un formón o cualquier otra herramienta de reproducción de la imagen, esas son sus cartas. Pueden hacer dos cosas, quedarse en casa fracasando en todo lo que intenten o bien aprovechar mientras puedan esas cartas. La pornografía per se sin añadidos sociales que no tienen por qué ir añadidos, como drogas (que también los “deportistas” van cargaditos) y malos rollos, ejercida libre y voluntariamente no tiene nada de malo. Lo diga quien lo diga. “Comercian con su cuerpo”, naturalmente, seguro que Ronaldo comercia con su capacidad intelectual. Todo el mundo comerciamos con nuestro cuerpo y sus limitaciones. “Pervierten a la juventud”, si a un tío de 17/18 años le pervierte unos cuerpos practicando sexo, es que o ha estado en una campana de cristal o no tiene los instintos naturales de un cuerpo bien formado, se impone una visita al médico. Si hablamos de menos edad no es la pornografía quien les pervierte sino quienes no se ocupan de educar y vigilar, y ahí nos metemos todos. Aun así,  les “pervierte” unos cuerpos gozando y no les pervierte ver cuerpos destripados, escenas de violencia extrema e inducciones al suicidio, abusos a menores y la impunidad de todo eso. Y no estoy hablando de gore, hablo de un informativo corriente y moliente, de los cotidianos.
Aun diría más. Algo extraordinariamente positivo debe tener cuando todas las dictaduras y regímenes totalitarios, todas las religiones monoteístas, (que en lo espiritual vienen a ser las dictaduras divinas manipuladas y tergiversadas por hediondas manos humanas) y cualquier forma de autoridad absoluta, la persiguen, la condenan y hasta si no nos andamos con cuidado acabamos en la hoguera  todos.
El flagrante y aun sangrante caso de Trumbl es una prueba de ello. Un niño en la India fuma cinco paquetes y lo suben a internet y es una “información” cubierta por todos los telediarios. Que en China se censura la red “Válgame la Macarena, que atentado contra las libertades”, que unos listillos que se pasaron de idem reclaman a un estado por una estafa de la que no es responsable, pues diez años de coñazo informativo. Millones de personas que gozan en el sentido no sólo físico, de una red inmensa de imágenes entre las que ¡oh, pasmo! Están las de, por ejemplo, el San Martin partiendo su capa con un pobre, o la infinidad de San Sebastianes que han dado las artes, donde están igualmente recopilaciones con valor sociológico (hablo de por ejemplo las portadas de las novelas de los 50) y autorretratos de lo más recatado se ven despojadas de ese caudal visual por qué sí, entonces los medios calladitos como putas. (Con el debido respeto a estas señoras que no se merecen los medios)

Olympia de Manet
 El desayuno en la hierba de Manet
 Si un Angel de Caravaggio, un San Sebastián de Carreño o unas fotografías de George Platt Lynes son consideradas pornografía o “material para adultos”. Pues señores míos, viva la pornografía. (Por cierto a Manet se le acusó de pornógrafo por estas dos imágenes y no por lo que no llevaban puesto sino precisamente por lo que sí llevaban (La Olympia, esa cinta al cuello y El almuerzo por que los hombres iban vestidos) Pues nada, seguiremos viendo en los informativos de máxima audiencia lindos gatitos, persecuciones en yanquilandia y sin poner remedio a todo lo citado pero no nos daremos por enterados de este ataque, quizás el primero de muchos, que desde el mal llamado Primer Mundo se ha lanzado contra la libertad de expresión. Mañana una empresa de este tipo elimina los archivos de, pongo por caso, nuestra Guerra Civil y ya para medio mundo no ha ocurrido y dentro de dos generaciones ni siquiera para nosotros será más que una especie de mito. Nadie hará nada para evitar que esos archivos desaparezcan, empiezan por jugar con la falsa moralina y ganan un paso, ¿Cuál va a ser el siguiente? ¿La polio?, perdón, ese no, por qué ya se dio mucho antes de internet. ¿El Holocausto?, ¿Negar las bombas de Hiroshima? “No me importó que vinieran por los judíos por que yo no soy judío, ahora vienen por mí”. Alguien lo dijo y parece que, como en las coplas, nadie se ha querido enterar; y ahora vienen por nosotros.
El pífano de Manet, un niño de tantos enviados al frente que a nadie escandalizó

lunes, 14 de enero de 2019

¡Y SOLO QUERÍA UN GATO!


¡Oh, cielos, me ha parecido ver un lindo gatito!
 
Desde niño me han fascinado los gatos, pequeñas panteras que nos hacen el honor de compartir nuestras casas y llenárnoslas de pelos tan solo a cambio de comida, techo, calorcito y mimitos al gusto. Dicen que cierto día al Profeta Mahoma se le durmió un gato sobre la manga y para no despertarle cortó la manga, en Extremo Oriente existe al menos un templo-monasterio dedicado a los gatos. Son la naturaleza convertida en joya, los Fabergé de los felinos. Pero no voy a ponerme en modo historiador, sino a contar algo ocurrido el día 8 del corriente Anno Domini
Hace algo más de un año vivo solo, no por gusto, aunque confieso que no imagino con quien me gustaría vivir y lo cierto es que paso muchas horas en casa, también es cierto que yo hablo hasta con las paredes pero aun así hay una pequeña soledad, con minúscula, la Gran Soledad que fue la pérdida no tiene remedio, que si tiene algún remiendo. Inevitablemente acabé planteándome tener un gato. La vida no se compra así que decidí adoptar a un precioso par de lindos gatitos Rick y Morty que vi anunciados en una tienda de cosas para mascotas. Naturalmente no puedo entrar con la silla,  nunca se puede entrar, y la individua que abrió la puerta (hay que llamar al timbre) no abrió sino una rendija como si la fueran a atracar (a esas horas en este barrio, no) y como si la hubiera interrumpido el polvo de su vida (no era así, estaba lavando a un perro) me dijo que ella no sabía nada que sólo ponía los carteles y que me informara en tal correo electrónico.
Llegué a casa a la una menos diez y me puse manos a la obra. La asociación que los tiene no tiene teléfono ni localización, vamos que o te mueves por la puta red o nanay que se ha muerto pichi. Valeeee, sigamos, como en los juegos vamos pasando pantallas hasta que de repente me encuentro con que para comunicarme con ellos tengo que estar conectado a una red social, es más me han conectado ellos. Creyendo que me podía escapar salí de la página haciendo fu. Busqué otra que parecía más sencilla. Escojo al gato llamado Pisco (gris atigradito, como el primero que tuve que no sé por qué se llamaba Chicharro. Después de explicarte que adoptar no quiere decir que te lo regalen, lógico puesto que están vacunados, con chip, esterilizados. La cosa, el gato, venía a salir por 200€ razonable pues si te tienes que ocupar de todo eso (esterilización y demás) los gastos de veterinario son bastante mayores. Entonces me dice el ordenador por que no había tampoco un teléfono donde llamar que para asegurarse de que iba a estar bien me tenían que hacer un cuestionario. Empezando por el NIF, se ve que según el número maltrataran al gato o no, pero bueno, todo sea por Pisco. que si la edad, que si cuanto tiempo paso fuera de casa, que si me voy de vacaciones, cuantos metros cuadrados tiene mi casa, si es mía o de alquiler, que que estudios y titulación tengo, que que lugar de la casa ocupara el gato (una gilipollez: el gato ocupara el lugar que le salga de los bigotes) cuando ya se empieza a ver el final de aquel censo "Si puede usted subir alguna foto de la casa y (agarraos la boina) de la última mascota que tuvo (muerta en ... 1996) de la casa tengo alguna escaneada pero de mi gato no. Ponerme a buscar la foto etc suponía perder todo lo hecho y desde luego no estaba dispuesto a revolver más mi casa buscando las fotos. Así que doy a enviar: no me lo acepta por que la foto del gato muerto hace 22 años es "requerided" o algo así, vamos, imprescindible. Si alguien ve algo de lógica en ello, por favor explicádmelo. Subiendome por las paredes salí de la página y miré la hora para hacer la comida las tres y veinticinco. Dos horas y media atrapado en preguntas. ¡Dos horas y media! Luego dicen que la gente no adopta, hijos de puta, si lo ponéis más difícil que subir el Aconcagua, desgraciaos.
Total que agarré tal berrinche que la comida me sentó como un disparo de bazooka y al día siguiente se me había disparado la movida nervioso-gástrica, todo el día malísimo. Somatizo los cabreos, que le voy a hacer.
Eso sin contar con las horas y horas hasta que tomé la decisión de coger un gato, que no fue fácil.
¡Y yo sólo quería adoptar un lindo gatito!
No sé que os parecerá, seguramente que soy un cavernícola pero esta sociedad que lleva muchos años enferma hoy ya es un pudridero informático que va haciendo la vida cada vez más y más difícil, sobre todo a los que tenemos más de veinte, a los de menos simplemente les agilipolla.