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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Simbolismos navideños 2: El Gallo

 Ilustración divertida de la más simple de las interpretaciones del tema: el gallo, con su ya célebre indiscrección, hubiera sido el primero en saber del Nacimiento y lo kikireó a todo el mundo, primero a la mula y el buey y luego a los pastores. De ahí su presencia en el Portal.



Hoy hablamos de otra figura del tradicional Pesebre, sin tanta parafernalia como  el caganer dichoso, sin tanta carga como los pastores y que, normalmente no vemos en los grandes Belenes, no por qué no esté sino por que pasa desapercibido. En los nuestros, los caseros no es pieza imprescindible ni se tiene en cuenta habitualmente y aunque lo coloquemos si tenemos suficiente espacio, nunca en el lugar adecuado ni con el sentido debido. Me estoy refiriendo a la gallarda figura del gallo.
De entrada no nos puede sorprender que el Gallo tenga mayor importancia de la que nos parecía al verle en el gallinero de la granja que ponemos en la esquina llena de pollitos y demás, cuando la misa de Nochebuena es llamada Misa del Gallo. Wiki nos resume la cosa más o menos así:   Sixto III (siglo V d.C.), introdujo en Roma la costumbre de celebrar en Navidad una vigilia nocturna, a medianoche, “en seguida de cantar el gallo”, en un pequeño oratorio, llamado "ad praesepium", "ante el pesebre", situado detrás del altar mayor de la Basílica de Santa María la Mayor de Roma. Esta expresión se debe a que los antiguos romanos denominaban el Canto del Gallo al comienzo del día, a la media noche. Se quedó con el nombre de Misa de Gallo la misa que se celebraba a esta hora.” Vayamos un poco más allá. Santa María La Maggiore en Roma está construida sobre un templo a la Diosa Frigia Cibeles cuyo amante, Atis, se autocastró enloquecido por la diosa que, arrepentida hizo que se encarnara en un pino siempre verde. O sea, que al igual que los resucitados por Esculapio, hijo de Apolo, dios de la Medicina y a quien hasta Sócrates ordenó ya con la cicuta dentro que se sacrificara un gallo, Atis muere y renace y lo hace “acompañado”, por así decirlo, de un Gallo.  Aunque como animal doméstico, o casi, el gallo sufre una especie de poder  sobrenatural en estos casos tiene un papel (aunque suene gordísimo) de psicopompo, osease: ser que acompaña al alma a un nuevo renacer. Si a eso añadimos la evidente carga solar del animal –incluyendo aquel asuntillo con Ares, Afrodita y Hefaistos-, que las celebraciones de Atis se celebraban en el equinoccio de Primavera, como las de Adonis, que también tiene una muerte “genital” y que vienen a coincidir con nuestra Semana Santa. Por otro lado para que el cristianismo fuera definitivamente adoptado por Constantino como religión oficial del Imperio romano hubo que hacer ciertas concesiones a los cultos solares que estaban bajo sus muy diversas formas en la sociedad romana (incluyendo las orgiásticas lupercales), concesiones que se asumieron pronto por el cristianismo y que hay que mirar dos veces para darse cuenta de que no le son propias.
Sumando todos estos elementos tenemos en el gallo de nuestros pesebres que debería ocupar un lugar más destacado un elemento esotérico de primer orden al ser heraldo, no solo del Sol, sino del nuevo tiempo que la llegada del Mesías. Pero no sólo heraldo sino también compañero del camino hacia la luz que con él llega.
Existe siempre la lectura puramente cristiana, normalmente bastante más siniestra, que aquí cabría al considerarse la aparición del gallo como prefiguración de la aparición evangélica del gallo durante la pasión de Cristo: las tres negaciones de Pedro, piedra angular de la Santa Madre Iglesia, pudiéndose interpretar así como emblema de permanencia del nuevo mensaje que llega con el niño al portal.
 

Pongo este portal como ejemplo de donde debe estar situado y donde casi nunca lo colocamos el gallo en nuestros pesebres domésticos. Arriba, a la derecha sobre el tejado del portal le vemos.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Simbolismos navideños: el caganer

Este año tenía pensado ir dándole un toque culto-pedante a los temas navideños, pues aunque estamos acostumbrados a convivir con ellos normalmente no sabemos ni su verdadero sentido ni orígenes ni nada de nada, a menudo uno se lleva verdaderas sorpresas. Evidentemente el mes de ingreso me ha partido por el eje el proyecto pero no he renunciado a él. Evidentemente  usaré menos fuentes pero me permitiré más opinión y, por tanto, más riesgo de equivocación . Empezaré por el simbolismo de algunos elementos de los Nacimientos, Belenes o Pesebres que de todas estas maneras y algunas más se suele llamar.
Advirtiendo que es una figura que personalmente no me gusta en absoluto y jamás bajo ningún concepto la pondría en uno de mis belenes creo que dado que ahora parece estar de moda aceptarla por que sí, me ha parecido justo y al menos interesante comenzar por el célebre Caganer de tradición levantina, si no específicamente catalana. Hastta hace pocos años  no se veía en los comercios madrileños esta figura pero de unos cuantos años acá es una presencia sino constante casi inevitable.
Respetando mucho a mis amigos de blogger catalanes para quienes esa imagen suele formar parte del lado más entrañable de su infancia y dejando claro que no pretendo sino destacar lo variopinto de la pluriculturalidad que convive en la Piel de Toro me gustaría destacar que el Caganer hay que enmarcarlo dentro de un “aire” levantino de cierto gusto por lo no ortodoxo, lo procaz y, a veces, directamente, lo obsceno. Las soberbias obras de arte que son las Fallas de Valencia o las Fogueres de San Joan en Alicante son buena muestra de lo que digo sin contar con una atmósfera que quizás por esa prodigiosa luz o quizás por las constantes destrucciones a la que se someten esas tierras por las inundaciones (creo que era Blasco Ibañez quien dejó escrito que se pasaba de las rogativas por la lluvia a los funerales por los muertos en la inundación) el caso es que esa atmósfera a la que me refería tiene un delicioso punto hortera que nos puede sorprender.
En esta tradición se enmarca en caganer, de hecho la imagen parece tener sus orígenes en el s. XVII, época de gran realismo artístico y sobre todo de poner en la tierra a santos y ángeles. Sin embargo, esta figura no aparece en los belenes, entiendo que por tanto su creación atiende más a temas supersticiosos o simplemente cómicos. En el s. XVIII, época de esplendor de los grandes belenes napolitanos y también regionales el caganer entra en ellos aunque no se popularizó hasta el XIX. Se colocaba,  no sé si ahora sigue haciéndose así o ha ganado preeminencia en un lugar discreto y poco visible y se  consideraba que colocarlo en al Nacimiento traía suerte siendo incluso una figura admitida por la Iglesia.
Hay, antropológicamente una explicación que justifica esa creencia en la buena suerte que traía y que es tan simple como el abono que el buen hombre da a la tierra y que la tierra devolverá en las cosechas. Esto explica por qué nace fuera del contexto religioso del Nacimiento. Sin embargo, hay otra explicación, digamos más espiritual, que implica que para la llegada de la Buena Nueva, o lo que es lo mismo: de cualquier revolución espiritual el hombre, como la taza de té del maestro zen, debe vaciarse de lo previo y predisponerse limpio de prejuicios y resabios a recibir lo que de esa revolución le venga dado. Esto no implica necesariamente que tenga que ver con su entrada en los Nacimientos pues conviene recordar que también el tiempo de su aparición es un tiempo convulso de reformadores, herejes y persecuciones. De modo que el sentido de esta imagen puede quedarse ahí o remontarse incluso mucho más atrás antropológicamente.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Diciembre y Navidad

Diciembre del calendario de La Bella Jardinera, para ser del estilo que es capta bien la sensación de frio
Como habréis visto he tardado bastante desde la última entrada, lo que viniendo de mí en estas fechas os ha debido extrañar. En realidad he estado casi un mes ingresado con una infección de orina, riñón y respiratoria que creí en algunos momentos que me mandaba al otro barrio, aunqe según los médicos no he corrido peligro. Lo cierto es que ahora estoy en plena convalecencia, agotado e intentando recuperar fuerzas, un mes a base de tres botes de antibióticos intravenosos todos los días, una pseudo operación y la perspectiva de una litotricia, complicado con una depresión que por fin me han  detectado y he decidido poner en tratamiento no hace nada fácil recuperarse. Así que el espíritu de la Navidad Presente este año anda un poco desentrenado y apático. Hoy por fin me he visto con fuerzas para pasarme por aquí y dejar esta entrada. Intentaré, por mi propio bien, ir cogiendo el ritmo poco a poco, pues la verdad es que lo echo de menos.
Bueno, yo normalmente doy por inauguradas las Navidades el Puente de la Constitución pero este año va a ser el día de la Lotería, así que os deseo a todos una muy feliz Navidad como más o guste: en familia, de viaje, leyendo un libro o en una orgía carnal, en cualquier caso FELIZ NAVIDAD

martes, 11 de noviembre de 2014

Sentido y sentimiento hoy a 11 de noviembre de 2014

"No tengo la menor idea de como vive la gente. La humanidad entera me parece como un cristal hecho añicos. El mundo está roto. ¡Humanidad, humanidad, humanidad! No puedo entenderla. No logro conectar con ella ¡Humanidad, humanidad, humanidad! Quiero comprender. Quiero conectar. Quiero vivir. ¿Soy yo el único que tiembla?. Dentro de mí siempre hay un ruido de algo que estalla. Siempre algo que me persigue. Estoy hecho para temblar, para ponerme furioso, para apagarme"

"Ultimamente el terror se había convertido en una especie de rutina"

Tamiki Hara (1905-1951) "Flores de verano"

Algo así es lo que diría si supiera emplear palabras para decir lo que pasar por dentro de mí.

viernes, 7 de noviembre de 2014

El rayo violeta

Se ha hablado mucho del mítico rayo verde y, a estas alturas, yo todavía no sé si es real o es un recurso literario. Lo que sí sé es que en Madrid aparece a veces un rayo violeta. Perdonadme el localismo pero es que el miércoles tuve que ir al médico por el suministro de recetas casi con carretilla pero no es ese el tema sino, como siempre, el tema es el camino. Iba con prisa pues tenía cita a las cinco y veinte y aunque haya que esperar no me gusta llegar tarde. Me topé así con la primera imagen digna de ser pintada con colores que no están ni en los óleos ni en las palabras. Sentados en un banco, frente a frente, una niña de unos entre cinco a siete años, con sus trenzas y su abrigo abrochado, y su padre. El padre iba untando un paté, el clásico foie-gras de las meriendas escolares de nuestra infancia, en rebanadas de pan de una barra que tenía al lado, mientras la niña daba cuenta de ellas tranquilamente, mirando a su padre. Estaba claro que no eran ricos, el padre de unos treinta y pocos, con ropas viejas, limpias pero ajadas, disfrutaba preparando la merienda a la niña. Ella disfrutaba de tenerle cerca sin aspavientos, cada uno a lo suyo pero sin dejar de mirarse. No sé y espero que no, pero es posible por la zona, que esa lata de paté sea un esfuerzo enorme para la familia, que quizás alguien no cene en esa casa para que la pequeña haga sus comidas, quizás incluso hubiera “tomado prestada” la lata. No lo sé pero os juro que en esos minutos no había nadie más feliz en el mundo que ellos. Había que ver esas manos recias sujetar la rebanada como si la acariciase y extender la crema con todo el mimo del mundo, en capa bien gruesa. Mirando a los ojos a su niña. Eran casi la imagen de la esperanza en medio del caos y de la miseria en que el pueblo español está cayendo. La imagen tantas veces repetida en la historia de que a pesar de tiranos y gobernantes, de delincuentes y asesinos, ese pueblo, encarnado en aquel pobre hombre, ha sacado a sus hijos adelante, nos han sacado adelante y hasta nos han dado una formación que a ellos se les negó. Pero más allá de todo eso, en aquel banco, sentada en medio, estaba la felicidad si es que existe.
A salir del médico la tarde se había cerrado de nubes negras, pero el sol comenzaba a ponerse y sus rayos casi horizontales teñían de rosa Palacio, la Almudena, arrancaban destellos naranjas a los cristales de los edificios muertos del Edificio España y la petulante Torre de Madrid, creando un juego de colores difícil de describir pero aun más cuando absorto desde el Puente de Segovia reparo en el remate de Telefónica. Allí incidía no sé de donde ni cómo un rayo violeta, volviendo de un lila intenso el insulso gris piedra del poco agraciado edificio de Telefónica. Madrid tiene un rayo violeta y, a pesar de todos, personas fugazmente felices. Aunque, como el rayo verde, parezca ciencia ficción.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Noviembre.

 El calendario de Grasset se titula "La bella jardinera", titulo que había olvidado mencionar el mes pasado. Las últimas flores se cortan mientras que los árboles ya pelados nos dan la clave. La delicadeza de la dama en su trabajo y ese aire como de vidriera nos dice mucho de su tiempo y de su estética.
"Dichoso mes que empieza con los Santos y termina con Andrés" decían en los campos cuando los santos eran aún referencias temporales. Pues sí, promete este noviembre. No sólo por que parece que el otoño ha caido de golpe sobre nosotros, vivo en una zona extremadamente arbolada y en menos de cuarenta y ocho horas hemos pasado del verde más lujuriante (es un decir) a una capa de otoño amarronada, amarilla, dorada, en fin, el otoño ya sabemos que es cuando el año luce su más variada paleta de colores. Parece que también va a caer no sólo el otoño sino algo así como el diluvio con las tan esperadas lluvias. Por lo demás ya nos ha caído el gordo, como ya sabéis a lo que me refiero no sigo por ahí. 
Hemos empezado con huesos de santo y visitas a cementerios. Bueno, de esto ya hablé el año pasado así que tampoco voy por ahí, o si. Veamos. Si observaramos el cementerio como un terrario y a los especímenes que los visitan así como la relación de estos con la muerte, o mejor, con sus difuntos, nos encontraríamos con una deliciosa comedia o mejor dicho, farsa. Sobre todo por estas fechas. Hay que ser un poco cínico para hacerlo y también tener un pelín de mala leche; pero valdría la pena. Curioso que en España entendamos que la flor es para los muertos, el porcentaje de la venta de flores anual que se produce en torno a estos días es desmedido. Seguramente seguido por el día de la Santa Madre, por aquello de no quebrarse los sesos, y el de los enamorados, "por pura cursilería" diría el cínico, "por ver si cae" diría el zoologo.En cualquier caso es curioso que la flor, vida por excelencia aquí la reduzcamos al culto social a los muertos. 
Sé que no me lo vais a creer pero en menos de un km a la redonda desde donde escribo hay tres cementerios y es cosa de ver la cutrez extrema de los tenderetes de flores, la cara de vinagre que tienen los conductores que entran y, estos días de atrás, la discontinua pero coherente, procesión de señoras con fregonas, frascos de limpiadores, y hasta cepillos de raíces. Cuidadoras a sueldo de tumbas que sólo han de estar presentables para estas fechas. Otro día y con más calma hablaré de los lutos. Que eso da para una enciclopedia en verso alejandrino.
Otro asunto, ayer, aunque la foto es de hoy, cuando todavía las telarañas de Halloween colgaban por todas partes, ya está aquí la Navidad. Ya es Navidad en el Corte Inglés. A ver. Que quienes han seguido con mayor o menor atención este blog saben que me encanta la Navidad y sus parafernalias, reyertas familiares incluídas, pero estar comprando el mismo día un Papá Noel para colgar del arbol de Navidad y comiendo huesos de santo me parece un exceso desde luego de mercantilismo pero también de mal gusto, y por encima de todo de una falta de respeto al ritmo del año. Sí, puede que sea una tontería pero el año lleva su ritmo y noviembre es mes sereno de castañas y de ir planificando el invierno, Navidad incluida. Luego vendrá diciembre y es mes animado y enredoso aunque tengas todo perfectamente organizado: que si el puente de la Concha, que si el Sorteo, que sí "a mi cuñado tengo que rajarle" que "si "esa" no sabe guisar", que si llevar los niños a Cortilandia, que si "y yo con estos pelos", que si tomar unas cañas más al salir del trabajo, que si comprobar que alguien se ha comido todos los turrones y hay que comprar aprisa y corriendo. Pero eso es diciembre, por favor, noviembre es otro ritmo y romperlo en aras de un comercialismo estúpido que no puede esperar ni dos días entre campaña y campaña me parece mala señal de la salud mental de la sociedad. Luego las Rebajas adelantadas al día dos, a toda prisa que hay que lanzar la de San Valentín que se superpone con las Segundas Rebajas, el Dia de Padre, los viajes-puente, y la llegada de la Primavera allá por el dos de febrero. Y el uno de agosto, justo cuando se acaba la de venta de cosas para las vacaciones de verano, la vuelta al cole. Acabaremos con la campaña de vuelta al cole en marzo, y la de Navidad en mayo.
Noviembre es, debería ser, apacible, lluvioso, de planes, de castañas calentitas. Una tarde de fin de semana de noviembre como esta debería estar estructurada en torno a una taza de té, café, o lo que sea, el capricho de algún dulce y un par de amigos o parientes, en su defecto, una buena película, y con un boli al lado por si se nos ocurre algo que regalar en Navidad. Eso es noviembre. O debería serlo.

martes, 28 de octubre de 2014

Reina de Corazones.

He estado en fase cercana al encefalógrama plano en  lo relatio a ponerme a escribir durante unos días, además de pachucho, esas pachucheces que no hacen más que hacerte la vida imposible pero que nunca pasan de ahí. Esta es la causa de que me haya retrasado en esta entrada más de lo normal. El caso es que cuando uno vuelve a la consciencia de una cierta normalidad cada vez menos normal lo único que se le ocurre pensar y gritar es "¡Que le corten la cabeza!" Pero ya, añadiría yo a tan célebre frase.
Hoy me vais a permitir que desbarre por todas partes y que meta en un poutpourri una serie de cosas que están creando cortocircuítos entre mis neuronas. Empecemos por la más próxima: La Macro-operación contra la corrupción. Que no me hagan reir que tengo partido el labio, vamos que me desc.... por no decir palabras más serias. Ahora, insisto: AHORA, se toman "medidas" contra personas y actos que hace años que todos sabíamos, aunque no supiéramos los detalles, pero lo sabíamos. Todos menos, por lo que nos dicen, las autoridades destinadas y alimentadas para saberlo. Ynos los dicen precisamente los jefes de esos personajes corruptos que, se supone, son responsables de los actos de sus gobiernos, nos lo dicen "avergonzados", ay que me da un esparavás, un tarantantán y un paquelasprisas ¿Ande estaban esas avergonzadas autorizadas? Mirando hacia otra parte ¿Ande se meten quienes dirigían el cotarro (concretamente entre el 4 y el 11 obras M-30, Ruiz Gallardón)?
Y uno que tiene muy mala intención se da cuenta como se está llegando al cogollo central sin tocarlo, pero ¿por que se hace? Hasta ahora no le he importado a nadie, insisto, a NADIE, ni a los españolitos estafados que han seguido votándoles dándoles así una patente de corso. ¿Por que, así, de pronto, se monta este circro de la Macro-operación sacando a la luz nombres que hasta tienen monumentos públicos o poco menos que conocía hasta el gato como corruptos necesarios? Y uno que tiene muy mala intención pues al fin y al cabo se ha criado en el país de Lázaro, de Sancho y de las cunetas llenas de muertos sin enterrar, busca una explicación: por que están tapando algo mucho más gordo. Imaginemos de que calibre será la que se nos viene encima cuando esto es una "maniobra de distracción". No sé por donde vendrá, seguramente nos enteraremos dentro de unos años cuando nececesiten otra maniobra de distracción. Sinceramente echo de menos a la Reina de Corazones y poder berrear ¡Que les corten la cabeza!
Hablemos de otro tema más tranquilizador: el ébola. El director de sanidad de Madrid culpando al paciente, vamos lo que toda la vida se ha hecho: culpar al muerto, mire usted por donde Sr. D. Comocoñosellame, Teresa se ha curado. Pero usted sigue siendo un infame, que viene comido a la política dice, que es médico, viendo su curriculum es usted de todo, dentro de la medicina "aprendiz de mucho maestro de nada" pero bueno ya que viene comido, déjenos en paz y más a quien tuvo que jugarse la vida por que no iba comida al trabajo por el que cobraba. Hablemos de Excalibur, el pobre animal sacrificado que ha hecho salir a la calle mucha más gente que los cientos de miles de africanos muertos de ebola en los últimos cuarenta años -lo cual no dice mucho del ciudadano medio, desde luego, claro, como era negros-. Pero más que este ultraje a la razón me preocupa otro que se cometió con el animal: era una ocasión de oro para saber como se comporta el virus en los perros que, hasta ahora no se sabe ni siquiera si lo transmite. Aquí no ejecución y tira millas, sin mirar mas allá, estaría bien si se aplicara no solo a los animales, o a los animales de dos patas. Aun hay más en este desgraciado asunto, del que lo único bueno es la curación de la enferma y que, al menos eso dicen, no se ha extendido el contagio, es la actitud del entorno que parece tener intención de convertirse en una de las sagas tipo Pantoja, ya veo al marido en Sálvame y al resto de la familia hasta en imagino un "Gran hermano especial ebola", que rompería las audiencias. Ahora, insisto AHORA, las medallas y los reconocimientos a los equipos médicos que se dejan la piel. A buenas horas sr. Dire. Por Dios ¡Que les corten la cabeza!
En fin que espero recuperar mi ritmo ahora pero no que se haga la más mínima justicia sobre ninguno de los temas. Pero ¿a qué haría ilusión?  

domingo, 19 de octubre de 2014

La Belleza

Teniendo en cuenta que estoy en pleno bloqueo de escritor –y de todo- no tengo muy claro qué va a salir de aquí. La idea no es exactamente mía sino que recojo una frase de una película, Alvaro, bloguero amigo, afirma que Dios le habla en las películas y algo de razón tiene. La película es la supongo que mal afamada Holiday con Cameron Diez y sobre todo Kate Winslet. A poco de iniciarse la película oímos la voz de Iris, personaje de Kate, en un monólogo sobre el amor y su capacidad de cambiar el mundo. A partir de ahí el desarrollo de la película que no viene qué.
A mí, que lo del amor lo veo de otra manera, lo que me deja perplejo es la capacidad de cambiar todo de la belleza. Da igual qué canon de belleza hablemos se filtra en elecciones, decisiones, permanencias, huidas, la gran historia está llena de manifestaciones de belleza que cambiaron el mundo y en la pequeña historia, la que vivimos todos los días a pie de calle vemos ejemplos constantes de cómo cambia nuestra vida el concepto de belleza. Lo cierto es que no deja de ser un poco indignante que después de tantos milenios de, se supone, uso del pensamiento, todavía no seamos capaces de colocar la belleza en su lugar que está detrás de otros muchos valores, tanto en los humanos, como en los objetos. Es más, tenemos el cinismo absoluto de haber llegado a identificar la belleza formal con la espiritual, así que no hay santa fea, ni santo que no hubiera sido astro de Hollywood.
Partiendo de aquí hay un primer camino que es la autovaloración de la belleza. O dicho de otra manera: la actitud ante nuestro aspecto. Muchas veces de una lenta autodestrucción, de abandono o simple asco. Yo mismo pasé años sin mirarme al espejo deliberadamente, otros se someten a operaciones o directamente van disociándose de su aspecto hasta caer en el abandono absoluto, entrando en un círculo vicioso de abandono por el aspecto y descuido por el abandono. Están también los de todo lo contrario: regímenes, gimnasios, operaciones, fajas, implantes, etc. En cualquier caso son alteraciones profundas de sus vidas y las de su entorno.
Un segundo aspecto de la belleza es la actitud absurda que tenemos instintivamente a elegir objetos, léase de camisas a puentes, por la belleza de los mismos. Ya sabemos que la decisión se toma unos segundos antes de que el cerebro empiece a trabajar sobre el tema. Curiosamente siempre elegimos lo más bello, según los cánones al uso. Hablo de trazados delirantes de calles o caminos en absoluto funcionales sin más motivo que el aspecto estético.
Si queremos hablar de un tercer aspecto sería la inquietud que nos produce la fealdad, o la carencia de belleza, que si bien tiene el lado positivo de querer embellecer cuanto nos rodea para hacernos la vida menos insoportable, tiene el negativo del desasosiego si no se puede actuar sobre ella. De algún modo nos hiere y el rechazo puede ser vivísimo. Recuerdo una figura que me regalaron con una cabeza de toro y otra de torero juntos, que, como decía una compañera “producía espasmos de colon”. Jamás he visto cosa más fea. No es cierto, un caganet (curiosamente granadino) de escayola de treinta cms de colorines con la chaqueta verde fosforito y los pantalones rojos de un determinado estilo hortera de mercadillo, que tiene su encanto kitch a veces, y que encima tuvimos que tener puesto bien visible pues era regalo de alguien que venía a menudo.  Menos mal que un día “se me cayó”. Cosas, no importan, pero ese vivísimo rechazo no es tan inofensivo ante las personas. No hace falta que ponga ejemplos, todos los tenemos en la cabeza.
Luego está la reacción contraria. Ante una persona bella nuestra actitud cambia.  Lo he vivido en carne propia. Yo que soy como soy o sea, cualquier cosa menos bello, me he topado en la vida real con muy pocas mujeres bellas, muy muy pocas. Sin embargo, una vez invitado a comer me topé con otra invitada que lo era y yo me encontré sacando plumas de pavo real y casi compitiendo por la atención de esa chica, que por otra parte no me interesaba lo más mínimo, con un cachas recién divorciado y con buen sueldo. 
A eso es a lo que me refería, a como una concepción fugaz de la belleza condiciona toda una forma de vida por ridículo que sea lo que se haga en aras de esa forma de belleza, de ponerse corsé al diseño de los Nuevos Ministerios de Madrid.
No sé si esto va a alguna parte, me temo que no, pero resulta inquietante como mínimo que teniendo esta norma estemos encaminando al mundo y a nuestras formas de vida no solo a la uniformidad formal sino, en el fondo a la carencia de esa belleza. No sé si sabré explicarme. Se trabaja activamente contra esa belleza. Si el mundo siempre ha sido algo difícil de vivir a pesar de ofrecer belleza sin cuento, ahora se actúa para destruirlo deliberadamente, en todos los niveles. Naturalmente me refiero a, por ejemplo, la destrucción del Amazonas, pero también a la demolición estudiada de los valores morales, que fuerte suena eso ¿verdad? Pues es cierto, y lo estamos viendo con las actitudes ante el ébola por ejemplo. No se puede desarrollar una conversación si no estás dispuesto a aceptar de antemano la banalidad e incluso estupidez que suponga cualquier actitud ética. Sólo si se admiten unos cuantos principios básicos de prioridad económica, individualismo, y “que le den” puedes establecer una comunicación. Claro que entonces ya ¿para qué? Lo peor de todo esto es que, si tienes las defensas mentales bajas esas actitudes se te van infiltrando y llega un momento en que te planteas si realmente las cosas son así y tú te has equivocado en todas tus decisiones a lo largo de 55 años y lo que para ti era belleza no formal, eran simples mamarrachos mentales.
A eso me refiero cuando hablo de la capacidad de la belleza para cambiar el mundo. En un sentido y en el contrario, en un nivel y en otro. Y, sobre todo, en el interior de cada uno ante la propia realidad de la concepción de lo bello y deseable. Sería bonito iniciar aquí algo superficial y frívolo –confieso que se me ha pasado por la cabeza- una serie de “Bellezas que cambiaron el mundo” de Cleopatra a Mónica Levinsky pero es algo demasiado serio como para echarlo al saco de los temas del cotilleo histórico o no.