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domingo, 29 de julio de 2012

La Dama de Shalott 2

William Maw Egley 1858
 El tema iconográfico de la Dama de Shalott, inexistente en España, es más, diría que es tema exclusivamente británico, alcanzó su punto culminante durante el s. XIX. La interpretación que se da a este hecho, poema de Tennyson aparte, evidentemente, tiene que ver con la visión que este siglo va forjando de la mujer, sus capacidades, su lugar en el mundo y su inexorable destino. Así, la cultura en general y la pintura en particular se llena de Ofelias, Damas de Shalott, Salomés, etc. En suma: mujeres que se apartan de la norma y que pagan el precio de salirse de su lugar. Bien, nada que no dijera Confucio con respecto a todos unos cuantos milenios antes. La Dama condenada, como nuestro hispano Segismundo, a vivir encerrada en una torre viendo el mundo sólo en el reflejo de su espejo (o en el caso calderoniano, su conocimiento meramente intelectual), siente a Lanzarote y la ya irrefrenable pulsión del sexo –reacción que, parece ser, provocaba Sir Lancelot con frecuencia-, se asoma a la ventana para verle, su tejido se enreda y sabe que ha de pagar la trasgresión, se sube a la barca tras escribir en su proa su propio nombre, de nuevo el agua como representación de la vida, y se deja morir cantando, curiosamente como la shakesperiana Ofelia. En resumen: ella rompe el tabú y muere como consecuencia de ello. Quedándonos en lo literal se podrían hacer interpretaciones de todo jaez de estos puros datos.

Sin embargo, desde la lejanía del s. XXI, hay otra lectura menos concreta, menos misógina, por cierto, hay momentos en que la más radical misoginia da la mano al más radical feminismo.

La lectura freudiana de los cuentos tradicionales infantiles nos habla de que la princesa representa el alma o la parte más sensible, y débil, del ser humano, hombre o mujer. Lo que vale para la tradición de Blancanieves debería valer para la Dama de Shalott. Tal y como yo lo veo, además, es un mito que parece diseñado para el hombre moderno. Sí, para el ser humano que hoy se enfrenta a su realidad. Una lección de vida para nosotros. Una triste lección de vida.

Vemos el mundo a través de reflejos, sombras, ilusiones mientras la vida trascurre alrededor sin que queramos –o tengamos fuerzas para mirarla- (televisión, información manipulada, evasión con pretextos más o menos culturales, deportes, sexo plastificado y comercializado, tecnología) y sabemos, una voz profunda nos lo ha dicho como a la dama, la voz de nuestros padres y educadores (“no te signifiques”, es la fórmula predilecta) que si no lo hacemos la maldición caerá sobre nosotros. Nuestro destino es tejer un tapiz de etéreas verdades falsas (creencias, hipotecas, necesidades, partidismos “yo del Madrid, tu del Barça”, “yo de la Jurado, tú de la Pantoja”, culto al cuerpo y a la salud) viendo el mundo a través de esos espejos.

Ya no hay Lancelots por el mundo cabalgando, tampoco Ginebras, pero si algo hiciera que volviéramos la cabeza hacia la ventana, que mirásemos la vida como es, no la versión televisiva (espejo por excelencia tanto física como metafóricamente), nosotros, como la Dama de Shalott, tendríamos que salir de esa torre y nos sabríamos condenados. No podríamos dejar de incorporarnos al río de la vida hasta dejarnos morir, tan sólo nos cabe como única salvación que, al final, cuando lleguemos a Camelot alguien sepa nuestro nombre, escribir pues nuestro nombre en la proa del bote o lo que viene a ser lo mismo: pensar con nuestro propio pensamiento, con nuestro nombre dejando bien claro quienes somos a pesar de lo que nos haga la vida. Que Sir Lancelot pueda decir que caímos con honor y gracia. Por eso no lo hacemos, no apartamos la mirada del espejo y seguimos tejiendo ignorando los cantos y las risas, los llantos y lamentos que llegan tanto desde fuera de la torre como de dentro de nuestra mente aturdida.

Arthur Hughes 1873

miércoles, 25 de julio de 2012

Gallardón 2

“Los discapacitados nacidos y por nacer no pueden ser discriminados”




¡¡¡¿COMO TE ATREVES?!!!
 

Lo que yo pudiera decir queda dicho aquí. por que contra lo que está pareciendo las víctimas no son sólo las mujeres: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/07/24/actualidad/1343153808_906956.html
Y otra lectura menos humana pero no menos real : http://blogs.publico.es/davidtorres/2012/07/25/necesitamos-tontos/

martes, 24 de julio de 2012

Gallardón

Paisaje post-Gallardón, esto antes era un frondoso vivero.

Yo quería decir que, dado el tradicional estado de la justicia española, (risas nerviosas, llegando a la histeria, hay que cambiarse de ropa interior que se mea uno tooo, como la Velasco o los Martes y Trece). Recuperados de este intempestivo ataque de risa, decía que dado el tradicional estado de (no puedo, no puedo), en fin, de eso, pensé que convertir al Faraón en Notario Mayor del Reino neutralizaba su megalomanía y su capacidad de destruir, dañar y destrozar, aunque no, naturalmente, la de reparto de botines y despojos que eso va en la profesión al igual que la llana en la albañilería o la manguera con los bomberos. Me equivocaba, como la paloma de Alberti.

Ahora, el ex – Faraón ha dado en el más puro esperpento. En su afán por elevar el nivel cultural de este
Cuando vi que nos quitaban de encima a los madrileños al Faraón ni me dio tiempo a sentir alivio pues enseguida nos pusieron el tacón de aguja reptilesco que anunció hace tiempo Alfonso Guerra “la operación sidra”: del Manzano a la Botella. Madrid tiene vocación de Ciudad Mártir y cuando no nos bombardean nos vejan, insultan y enchiqueran. Lo peor es que parece que a alguien le gusta. Estudios de voto afirman que la cantera del voto de la Lideresa son las mujeres mayores de 65 años. Desde luego es el grupo mayoritario en Madrid y no hay más que salir a la calle para verlo. Pero me estoy alejando del tema.

país ha resucitado el mundo de Valle-Inclán, más concretamente esa obra excelsa del esperpento universal “Divinas Palabras”. Afán de culturizar que, sin duda debemos agradecer más aun cuando se está recortando la educación –que nunca ha habido mucha como nos demostró Andreita-, y la cultura -que tampoco ha habido demasiada como nos lo demuestra la reposición en la televisión nacional de Ana y los siete-. Ah, que sabia medida. Meditemos.

Si eliminamos el supuesto de malformación congénita de la ley del aborto en un país donde el embarazo se retrasa alarmantemente –con los riesgos que eso conlleva- obtenemos una serie de beneficios inmediatos.

Primero y más importante: salvamos las almas de quienes se veían obligados a usar ese supuesto y, de paso, satisfacemos la ideología más ultra que siempre es un punto a favor de… el poder, claro.

Segundo: potenciamos el trabajo y por tanto eliminamos paro al crear una medicina paralela, privada y carísima que solucione ese problema a quien lo tenga y… lo pueda pagar. En otros tiempos había tocas de por medio, ahora no sé, ni tengo informaciones tan privilegiadas ni me toca la lotería tanto como a otros.

Tercero: quien no pueda pagarse esa “medicina” que no se alarme, siempre hay “soluciones” para esos problemas. Quienes tenemos cierta edad (53 para ser más exactos) hemos oído a nuestros mayores hablar de agujas de calcetar y otras mil lindezas que, sin duda, crearán una economía sumergida realmente importante. En principio no tributan, obviamente, pero luego con una buena amnistía fiscal, España recolocará su situación. El beneficio añadido de esta sub-medicina es que se reducirá notablemente la población como consecuencia de las infecciones y de que los antibióticos necesarios no puede cubrirlos el sistema sanitario, lo que equivale a más reducción del paro.

Cuarto: las gentes de orden, sin embargo, cumplirán con la ley y dejarán nacer a esos niños deformes, enfermos, llenos de dolores y taras, se harán cargo de ellos. Completamente. La ley de Dependencia estuvo condenada desde que se promulgó –y eso lo sabíamos todos- y por tanto no va a haber ayudas para ellos. Las madres o los padres tendrán que dedicarse exclusivamente a su cuidado con lo que… se vuelve a reducir el paro. Pero el miembro de la pareja que trabaje queda perfectamente amordazado por que si todo trabajo es necesario cuanto más cuando hay un dependiente en la casa. A ese trabajador se le puede exigir todo, incluso el derecho de pernada, por que no puede negarse. Cada aparato, medicina o lo que sea (de pañales a respiradores) es carísimo y –aun en el absurdo caso de que la Sanidad Pública pagara algo (perdón, otra vez la risa tonta) previamente hay que pagarlo, cursar la solicitud y que la burocracia siga su curso-.

Quinto: en el fondo, que nazca un niño en esas condiciones, como decía Valle-Inclán “vale un horno de pan”, pues no hemos de tardar en ver por ferias y festivales como los de pro-vida y pro-familia a los padres parados tirando del carro con el baldadiño valleinclanesco de modo que el problema del paro con esta simple medida brotada de la mente faraónica desaparecería garantizando un medio de vida a quienes como dijo Juan Pablo II “tuvieran la suerte” de que les naciera un hijo así. Sobre todo si hace alguna gracia como lucir “lo completo que es de sus partes”, que también decía Valle, o balbucear frases profundas como ese prodigio que debemos a la elegancia y la sabiduría destilada durante dos siglos de buena familia y colegios de pago: “Que se jodan”.
Recogido de La batidora de gustos, un blog absolutamente recomendable, si se me permite.

domingo, 22 de julio de 2012

La Dama de Shalott (1)

 Rosa llamada "La dama de Shalott"
Es un poema de Alfred Tennyson de 1832 que se enmarca en el ciclo artúrico permanentemente enriquecido a lo largo de la historia. La traducción, dado que no sé inglés, la tomo de la red. Seguramente será mejorable.
I parte

A ambos lados del río se despliegan
anchos campos de cebada y centeno,
que decoran la tierra y se reúnen con el cielo;
y a través del campo se extiende el camino
que va hacia las torres de Camelot;
y la gente va y viene,
contemplando el lugar donde se balancean los lirios
alrededor de la isla de allí abajo,
la isla de Shallot.

Los sauces palidecen, tiemblan los álamos,
Las leves brisas se ensombrecen y tiemblan
en las olas que discurren sin cesar
por el río que rodea la isla
fluyendo hacia Camelot.
Cuatro muros grises y cuatro torres grises,
dominan un lugar rebosante de flores,
y la silenciosa isla aprisiona
a la Dama de Shallot.

Por la orilla, cubiertas por los sauces,
se deslizan las pesadas barcazas
tiradas por lentos caballos; e ignorada
navega la chalupa con revoltosa vela de seda
rasurando las aguas hacia Camelot:
pero, ¿Quién la ha visto agitando su mano?
¿O asomada en el marco de la ventana?
¿Acaso es conocida en todo el reino
la Dama de Shallot?

Sólo los segadores, segando temprano
entre la espesura de cebada,
escuchan un canto que resuena vivamente
desde el río transparente que serpea,
hacia las torres de Camelot:
Y a la luz de la luna, el cansado segador,
apilando los fajos en aireadas mesetas,
al escucharla, murmura: “Es el hada
Dama de Shallot”.

 Waterhouse

II parte


Allí, noche y día, teje
un mágico lienzo de alegres colores.
Ha oído un susurro advirtiéndole
que una maldición caerá sobre ella
si mira hacia Camelot.
Desconoce el tipo de que maldición es,
y debido a ello teje sin parar,
sin preocuparse de nada más,
la Dama de Shallot.

Y moviéndose a través de un cristalino espejo
colgado todo el año ante ella,
aparecen las tinieblas del mundo.
Ve la cercana calzada
discurriendo hacia Camelot:
ve los arremolinados torbellinos del río,
los rudos patanes pueblerinos,
y las capas rojas de las muchachas,
provinientes de Shallot.

A veces, un grupo de alegres damiselas,
un abad deambulando,
a veces, un pastorcillo con bucles en el pelo ,
o un paje con melena y vestido carmesí,
van hacia las torres de Camelot;
Y a veces, a través del azul espejo
los caballeros vienen cabalgando en pares:
No tiene un caballero leal y franco,
la Dama de Shallot.

Pero aún gozando en tejer
en su lienzo las visiones del mágico espejo,
-cuando a menudo en las noches silenciosas
un funeral, con velas, penachos
y música, se dirigía hacia Camelot;
o cuando la luna estaba en lo alto,
y llegaban dos amantes recién casados-
“Cansada estoy de las sombras”,
dijo la Dama de Shallot

 Waterhouse

III parte


A tiro de arco de su alero,
cabalgaba entre los fajos de cebada,
el sol resplandecía por entre las hojas,
y llameó en las grebas de bronce
del intrépido Lanzarote.
Un cruzado de rodillas para siempre
ante una dama en su escudo,
que resplandecía entre los dorados campos,
cercanos a la remota Shallot.

Las engarzadas bridas brillaban libres,
como las ramificaciones estelares que vemos
suspendidas en la áurea Galaxia.
Alegres resonaban los cascabeles
mientras él cabalgaba hacia Camelot:
y de su ostentoso tahalí colgaba
un poderoso clarín de plata,
y al galope su armadura repicaba,
cerca de la remota Shallot.

Bajo el azul del despejado día
brillaba la lujosa montura de cuero,
el yelmo junto con su pluma
ardían juntos en una única llama,
ientras él cabalgaba hacia Camelot.
Como suele suceder en la purpúrea noche,
bajo radiantes constelaciones,
algunos meteoros, trayendo una estela de luz gravitan sobre la
apacible Shallot.

Su frente clara y amplia resplandecía al sol;
con cascos bruñidos pisaba su caballo;
bajo el yelmo flotaban sus rizos
negros como el carbón mientras cabalgaba,
mientras cabalgaba hacia Camelot.
Desde la orilla y el río
Brilló en el cristalino espejo,
“Tirra lirra”, por el río
cantaba Sir Lancelot.

Dante Gabriel Rosetti

Ella dejó el lienzo, dejó el telar,
dio tres pasos por la habitación,
vio florecer el lirio en el agua,
vio la pluma y el yelmo,
y miró hacia Camelot.
La tela salió volando y ondeó en el vacío;
El espejo se quebró de lado a lado;
“la maldición cae sobre mí”, gritó
la Dama de Shallot.

 
 William Holman Hunt abajo detalle del espejo

IV parte

Tensos, bajo el tormentoso viento del este,
los dorados bosques empalidecían,
la corriente gemía en la ribera,
el cielo encapotado llovía fuertemente
sobre las torres de Camelot;
Ella descendió y halló una barca
flotando junto al tronco de un sauce,
y alrededor de la proa escribió
“La Dama de Shallot”.

 Y en la oscura extensión río abajo

-como un audaz vidente en trance,
contemplando su infortunio-
con turbado semblante
miró hacia Camelot.
Y al final del día
la amarra soltó, dejándose llevar;
la corriente lejos arrastró
a la Dama de Shallot.

 Waterhouse

Yaciendo, vestida con níveas telas

 ondeando sueltas a los lados
-cayendo sobre ella las ligeras hojas-
a través de los susurros nocturnos
navegó río abajo hacia Camelot:
Y yendo su proa a la deriva
entre campos y colinas de sauces,
oyeron cantar su última canción,
a la Dama de Shallot.

Escucharon una tuna, lastimera, implorante,
tanto en voz alta voz como en voz baja,
hasta que su sangre se fue helando lentamente,
y sus ojos se oscurecieron por completo,
vueltos hacia las torres de Camelot;
Y es que antes de que fuera llevada por la corriente
hacia la primera casa junto a la orilla,
murió cantando su canción,
la Dama de Shallot.

Bajo torres y balcones,
por muros de jardín y tribunas,
con brillante esbeltez pasó flotando,
entre las casas, pálida como la muerte
y silenciosa por Camelot.
A los muelles acudieron,
caballeros y burgueses, damas y lores,
y en torno a la proa su nombre leyeron,
La Dama de Shallot.

¿Quién es? ¿Y qué hace aquí?
Y junto al iluminado palacio,
cesaron los sones de vitoreo real;
y temerosos se persignaron
todos los caballeros de Camelot:
Pero Lancelot se quedó pensativo;
dijo, “Tiene un rostro hermoso;
Dios, en su bondad, la llenó de gracia,
a la Dama de Shallot”.

miércoles, 18 de julio de 2012

Bañistas

"Bañistas" de Edward Much.
Tema veraniego por excelencia, excusa excelente para representar cuerpos masculinos desnudos sin tener que recurrir a la mitología o a la religión, el tema de los hombres retozando en el mar o, más frecuentemente, junto a un río es un tópico, o poco le falta, de la pintura figurativa de los s. XIX y XX. Suelen ser hombres jóvenes jugando, salpícándose, nadando, en suma gozando del "reino del verano", de ese Camelot que se supone es el la adolescencia y la juventud. Verano aun más exultante y retador cuanto que suele ser la fría Europa quien pinta estos cuadros. El tema, cuando no son carnosas mancebas como en Cezzanne, evoca alegría, gozo de vivir, el cuerpo en plenitud no necesariamente sexual. En cierto sentido es la integración tan lejana por entonces del cuerpo humano en la realidad vital y cotidiana con la excusa natural y válida del calor, el verano y la frescura del rio, del mar.
Sin embargo, Munch, con su trágica vida privada, con su sexualidad potente y bárbaramente reprimida por el miedo, cargado de pavores con y sin nombre, a caballo entre la figuración, el expresionismo y el simbolismo, ese movimiento que no lo fue pero que, a pesar de no serlo, es la clave del arte moderno, nos deja aquí una obra espeluznante.
El agua, la vida, deforma y "monstruiza" a quienes en ella se sumergen, unos sugieren formas de calamar,  otros ya tienen cabezas no humanas. Los que van entrando sufren extrañas dislocaciones en los miembros sumergidoes mientas el resto de su cuerpo avanza, ciego al proceso.
En tierra los cuerpos conservan su forma pero, a pesar de estar en grupos, tres hombres en primer término, dos en el segundo, no se establece ni la complicidad ni el juego que sugiere el tema. En cada grupo hay un hombre que nos mira directamente con una frontalidad casi forzada, el rostro sin rasgos. Profunda e irremediablemente aislados.
En ellos nos vemos, a través suyo nos involucramos en la obra y, con ellos percibimos la primera soledad del hombre moderno, que luego Hooper llevaría a su obra de un modo más asequible al gran público. Es la soledad de quien descubre que no es sino rama desgajada destinada a la destrucción en ese mar inconcreto, hostil, devorador y deformante que vemos al fondo y que es la vida.
Desgajada ¿de qué? De los otros hombres con los que jugueteaba en XIX. Desgajada, en fin, de las raíces de su humana condición.

martes, 17 de julio de 2012

Letanía de Madrid, homenaje a Ramón (2)

Madrid es: vivir al ritmo de El Corte Inglés.


Madrid es: una trufa de La Mallorquina.

Madrid es: la pesadilla del Apocalipsis posnuclear en Azca.

Madrid es: sobrevivir a los obstáculos municipales.

Madrid es: un río con patos, sin agua.

Madrid es: un caos.

Madrid es: una acera llena de putas en la Calle Montera.

Madrid es: un parque que se cierra por las putas y se queda para el uso exclusivo de sus clientes.

Madrid es: un “va a ser que no”.

Madrid es: un “que te zurzan”.

Madrid es: una zanja que nunca se cierra.

Madrid es: una fotografía de Letizia en un escaparate años después de la Boda Real.

Madrid es: tener la desgracia de la catedral de la Almudena y no organizar una demolición controlada.

Madrid es: que no le importe a nadie y tenerle sin cuidado.

Madrid es: el enemigo.

Madrid es: la amante que te pone a prueba.

Madrid es: la selección natural.

Madrid es: olor de papel viejo en Moyano, San Ginés, Recoletos.

Madrid es: ateos en semana santa diciendo que la Virgen de su pueblo es más bonita.

Madrid es: ir a vestir a Cristo en San Pedro con el delantal mientras se hace el potaje de garbanzos y espinacas.

Madrid es: Galdós, Baroja, Valle, Ramón, Neville y que nadie les haya leído.

Madrid es: el recuerdo del Baile de Máscaras del Cïrculo de Bellas Artes.

Madrid es: un andamio.

Madrid es: emborracharse con prisa, el bacalao en Casa Labra y el chocolate en San Ginés.

Madrid es: rememorar las mudanzas de Goya entre Mayor y Ópera.

Madrid es: que a nadie le interesen las mudanzas de Goya pero las luzcamos con orgullo.

Madrid es: una luz encendida a las dos de la tarde en julio.

Madrid es: un axioma: a rey más grande, monumento más pequeño.

Madrid es: viento serrano con intenciones inquisitoriales en abril.

Madrid es: añorar la hoguera en la Plaza de Santa Cruz y la guillotina en la Puerta del Sol.

Madrid es: un cruceiro en la Plaza de Benavente.

Madrid es: una calle sin números que se llama Rompelanzas.

Madrid es: que los mendigos del Carmen se peguen por las escaleras y haya que poner un segurata.

Madrid es: un monje de Medinaceli asesinando a otro.

Madrid es: comercios de figuras de santos.

Madrid es: la Plaza Mayor en Navidad.

Madrid es: rebajas.

Madrid es: cuarto y mitad.

Madrid es: que nadie sitúe la fuente de Apolo.

Madrid es: cornisas con decoraciones herméticas que nadie ve.

Madrid es: llorar por un árbol y pedir un semáforo cuando un niño muere atropellado, nunca antes.

Madrid es: no saber dónde está el monumento al capitán Ruiz.

Madrid es: un monumento a un atentado y otro al mismísimo Luzbel.

Madrid es: un montón de esculturas a personajes que nadie conoce.

Madrid es: que tener una postal de Cibeles o Neptuno implique toda una proclamación vital.

domingo, 15 de julio de 2012

Madrid es una ruina 4



Aceras de la Plaza de España, no es que sea uno de mis lugares predilectos de Madrid pero sí que es pleno Madrid y emblemático para muchas cosas. Por cierto, casi todos los edificios que la rodean están vacíos.

viernes, 13 de julio de 2012

Andrea Fabra o el miedo como mordaza


Hace un rato subí aquí un texto sobre el suceso que tiene que ver con la persona mencionada en el título. Como veis lo he retirado. ¿Razones? Sólo una, la misma que viene funcionando desde el 39: el miedo. Eso sí, combinado con una certeza de la impunidad de algunos.
Sí. Miedo. Sabiamente consiguen que así uno se avergüence de sí mismo y pierda la fuerza moral. Callado y avergonzado firma:
Un Cobarde

viernes, 6 de julio de 2012

Oligarcas

Hay un cuento en el Decamerón en el que un fornido joven se hace pasar por mudo para trabajar de jardinero en un convento de monjas. Éstas hacen uso –y abuso- de él y no precisamente para regar las begonias hasta que él protesta.
-Pero ¿tú no eres mudo?
-Sí, pero hay cosas que hacen hablar a cualquiera, señora.
Pues eso me ha pasado a mí. Hace algún tiempo que me propuse no tratar ciertos temas por que me llevo unos sofocones de mucho cuidado “pero hay cosas que hacen hablar a cualquiera, señora/or/ores/oras”.
"No hay dinero para pagar los servicios públicos”, bien, ahora “apurar cielos pretendo” saber donde coño lo habéis metido, por que los ciudadanitos hemos pagado y en ocasiones bastante más de lo que nos correspondía (concretamente la Autonomía de Madrid se las apañó para clavarme tres mil euros en la compra de la casa a los que no tenía derecho pero que cuando quisimos reaccionar ya se habían ocupado de que estuviera fuera de plazo la reclamación y es sólo un ejemplo). Vosotros, oligarcas y aristócratas de corbata funcionarial que lleváis toda vuestra vida viviendo del dinero público, (mirad si no sus orígenes) habéis dispuesto de la finca como vuestros antecesores, aristócratas de sangre, dispusieron. Ahora no hay para pagar los servicios públicos, pues con que soltaran la pasta que se llevaron vuestros coleguis corruptos saldríamos de la crisis sin trabas. Ahora no hay para pagar los servicios públicos pero sí para pagar las campañas olímpicas Madrid 2020. No se nos pide un “esfuerzo”, se nos exige una inmolación en el altar de la sacrosanta ideología neoliberal, que Dios confunda. Se nos exige, se exige a las mujeres que resistan la persecución de quienes, según los oligarcas, estamos empeñados en hacerlas abortar, negándolas el derecho a ser mujer pues sin parir no se es mujer. Vosotros, oligarcas de oposición, que os ocupáis sólo de vuestras luchas internas para tener la pool position cuando toque el cambio y pillar así mejor tajada del pastel. Silenciosos cómplices que miran adecuadamente distraídos a su ombligo. Cómplices por que el sistema os pone el plato de caviar y el Vega Sicilia a la mesa, el parlamento en bandeja al margen de los votos y los reinos de taifas que son las autonomías como un bufet libre y, ojo, gratuito. Cómplices por que habéis hecho y hacéis el caldo gordo a los otros, por que no defendéis ni una idea ni unos intereses concretos, tan solo un status quo que os permite el reparto del pastel sin demasiado esfuerzo. Oligarcas, que pretendéis hacer copias cutres de la Bastilla con la cadena perpetua revisable, diabólicos imitadores de Guantánamo. Oligarcas, que desde las dos orillas mantienen y jalean a grupos sectarios que atacan y marginan a mujeres y homosexuales, que impedís que se entierren los muertos con dignidad, que mantenéis en un limbo aun indefinido el robo y comercio de niños –ya os definiréis y todos sabemos en qué dirección-. Oligarcas, que aplicáis la pena de muerte indiscriminada retrasando pruebas detectoras de cáncer, que negáis el agua a los enfermos, que cobráis por la butaca en los hospitales.
Vosotros, hijos y nietos de funcionarios de alto rango, hijos y nietos de directores generales o cosa parecida. Vosotros que lleváis generaciones viviendo del dinero que han pagado mis abuelos dejándose la piel en el taller o en la mar, en el sembrado o en la mina, en la fábrica o en la escuela, vosotros, malditos: ¿Dónde coño habéis metido mi dinero?

jueves, 5 de julio de 2012

Espacio público

 La "señora" Delegada del Gobierno en la Comunidad Autóma de Madrid dixit con motivo del 15 M: "no se puede permitir la privatización de un espacio público". Sin querer entrar en otros temas más espinosos pregunto: estás imágenes tomadas esta misma semana en la Plaza de las Provincias de Madrid ¿no es privatización del espacio público? (Para quienes no conocen la ciudad o no situan este lugar está en pleno casco histórico, junto a la Plaza Mayor y frente al Ministerio de Asuntos Exteriores, al fondo)
Sé que no vale de nada pero si no lo digo me da un ataque de bilis.

martes, 3 de julio de 2012

La ciudad reflejada 1

Está justo enfrente pero es otra calle, otra ciudad, otro mundo quizás. Alicia atravesó el espejo, reflejo domesticado pero ¿quien se atreve a atravesar estos otros reflejos, asilvestrados que te atacan en una calle y ya han cambiado cuando has dado dos pasos o intentas defenderte?

domingo, 1 de julio de 2012

Amigos con perro

Odio a los perros.

Vamos a ver, no odio a los chuchitos, no, pobres bichos que bastante tienen con aguantar a los humanos. Pero ¿hay cosa más irritante, enervante y cabreante que un dueño/a de perro con perro? Y si encima ese dueño/a es tu amigo/a, vamos que estás obligado a atender, la cosa ya es de crimen. Se supone que por que al propietario/a del perro le apasionen las gracietas del animalejo tales como olerte la entrepierna, morderte la espinilla o quitarte la comida del plato, a ti no sólo tienen que interesarte sino que han de hacerlo hasta el punto de olvidar que el mundo existe pues, para ellos, no existe otro tema de conversación.

“Ven con mamá”, “tengo a los niños esperándome” o “No hace nada” son frases habituales cuando te está mascando la espinilla y, encima, tienes que sonreír, en lugar de decirle al Amo/a “Es usted un psicópata asocial y descerebrado” por no decir “un malnacido que no sabe lo que se trae entre manos, inútil, más que inútil” y otras lindezas que se me ocurren cuando un perro monta uno de esos números a los que son tan dados y que con tanta indulgencia miran sus amos.

Una de las cosas que definen a un perro es que “es como un niño” –dicen sus amos poniendo ojitos de carnero a medio morir con una ternura que nunca han ofrecido a sus hijos- y, sí, estoy de acuerdo con esta afirmación, es como un niño: hay que educarle para que aprenda a convivir en sociedad. Vamos que ni a niño ni a perro se le puede consentir que te esté pidiendo comida constantemente, ni que berree/ladre como un poseso cuando alguien pasa por la escalera. Ni consentir que se tire al cuello de, como dice una amiga mía, “un morito” y añade, asombrada de la valía de su perro (que debe pesar unos sesenta kilos y, en pie, medir uno setenta) “fíjate, desde cachorrito, ve uno, y se le tira”. Entretanto, su marido, se ríe con la profunda satisfacción de ver que su animalito reconoce la supremacía de la raza blanca (no se atreve a decir aria por que, claro, en España, lo de ario es más que cuestionable) ¡Que profundas satisfacciones le da el perro a este hombre cuando le ve lanzarse tras un “morito” o tras un buen amigo por que él, el amo, le dice “a por él”!, ¡Que dulces e inocentes placeres le regala el animal! ¡Que argumentos sublimes para sus teorías raciales-etnológicas! (lo bueno de esta palabreja es que se la puedo tirar a la cara sin que se ofenda pues, evidentemente, no tiene ni p…, la más remota idea de qué hablo)

Pues ¿y ese machito de media capa, tapón de cuba, paticorto, cuentilargo, cariduro y chulapito, gallo entre capones, capón entre gallinas, pisto racial, como español, de fenicios, árabes, judíos, visigodos, celtas aunque por su naturaleza deduzcamos que domina la sangre de los vándalos? Ese, precisamente ese, es quien más exige y, sobre todo, presume del pedigree y de la pureza de raza de su animal. Ese retaco, mixtura ibérica más de pata negra que un gorrino soriano, exige que su animal sea, no sólo de pura raza, sino, además, grande y a ser posible del tipo pastor alemán o cosa semejante, razas fuertes, poderosas y, si no se educan, violentas. El retaco, trasmite toda su mala leche al cachorro y acaba convirtiéndolo en una fiera casi descontrolada que, con mucha frecuencia, acaba teniendo que ser sacrificado por desordenes mentales mientras el retaco de media capa queda impune.

Pues ¿y esa ama de casa, pendiente de los escasos céntimos que entran en el hogar familiar, hipotecada por una tercera residencia que no hace más que lamentarse a quien no tiene más remedio que oírla –el que puede, huye- de que no llega a fin de mes, de que no sabe como va a pagar la luz, de que el vestido de fallera mayor, huertana o el que corresponda le va a salir por un pico este año, esa plañidera eterna de las cuitas económicas? Esa, precisamente esa, se parte de risa contándote como su chucho se comió de una sentada un jamón entero que se dejó encima de la mesa. Luego suele sacar del bolso las piedras que extrajeron de la vesícula al pobre animal, que siempre lleva en un frasquito de cristal, por si se presenta la ocasión de enseñarlas.

Pero hay algo más triste: esa persona, hombre o mujer, encantadora, sensible, buena conversadora, interesante, puede que incluso atractiva, seductora quizás que conoces y aprecias, esa criatura excelente, joya por lo escasa, de repente decide comprarse un perro y, aunque no lo parezca es posible, lo educa bien y el animalito es delicioso. Una maravilla de mimos, travesuras, juegos y ternuras. ¡Que bien que este antibichos vea tantas virtudes! Se dirá de mí. Pues no. No, por la simple razón de que esa persona antes tan interesante y buena conversadora pasa, de repente, a tener un único tema de conversación: el perrito. Que si me mea siempre fuera de casa, que si no me ha roto nada, que si pitos, que si flautas, lo adorna de tales dones y sabidurías que es difícil que humano alguno supere su coeficiente intelectual. Vamos que o te compras otro perro para tener tema de conversación o directamente te llevas un libro para pasar el rato.

Ya sé que me diréis “pues mi (….. rellenar con pariente cercano o amigo al que queráis referiros) tiene un perro y no es así. Naturalmente, gracias a quien corresponda siempre hay gente normal, pero reconoceréis conmigo que hay muuuuchos especimenes que reúnen estas características que tan “agradable” hacen su compañía y cuanto más la de sus animalitos.

Sissi, creo que fue quien dijo que cuanto más conocía a los humanos, más apreciaba a los caballos. Imagino que todos a quienes conocía tenían perro.