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jueves, 25 de diciembre de 2014

Simbolismos navideños: el caganer

Este año tenía pensado ir dándole un toque culto-pedante a los temas navideños, pues aunque estamos acostumbrados a convivir con ellos normalmente no sabemos ni su verdadero sentido ni orígenes ni nada de nada, a menudo uno se lleva verdaderas sorpresas. Evidentemente el mes de ingreso me ha partido por el eje el proyecto pero no he renunciado a él. Evidentemente  usaré menos fuentes pero me permitiré más opinión y, por tanto, más riesgo de equivocación . Empezaré por el simbolismo de algunos elementos de los Nacimientos, Belenes o Pesebres que de todas estas maneras y algunas más se suele llamar.
Advirtiendo que es una figura que personalmente no me gusta en absoluto y jamás bajo ningún concepto la pondría en uno de mis belenes creo que dado que ahora parece estar de moda aceptarla por que sí, me ha parecido justo y al menos interesante comenzar por el célebre Caganer de tradición levantina, si no específicamente catalana. Hastta hace pocos años  no se veía en los comercios madrileños esta figura pero de unos cuantos años acá es una presencia sino constante casi inevitable.
Respetando mucho a mis amigos de blogger catalanes para quienes esa imagen suele formar parte del lado más entrañable de su infancia y dejando claro que no pretendo sino destacar lo variopinto de la pluriculturalidad que convive en la Piel de Toro me gustaría destacar que el Caganer hay que enmarcarlo dentro de un “aire” levantino de cierto gusto por lo no ortodoxo, lo procaz y, a veces, directamente, lo obsceno. Las soberbias obras de arte que son las Fallas de Valencia o las Fogueres de San Joan en Alicante son buena muestra de lo que digo sin contar con una atmósfera que quizás por esa prodigiosa luz o quizás por las constantes destrucciones a la que se someten esas tierras por las inundaciones (creo que era Blasco Ibañez quien dejó escrito que se pasaba de las rogativas por la lluvia a los funerales por los muertos en la inundación) el caso es que esa atmósfera a la que me refería tiene un delicioso punto hortera que nos puede sorprender.
En esta tradición se enmarca en caganer, de hecho la imagen parece tener sus orígenes en el s. XVII, época de gran realismo artístico y sobre todo de poner en la tierra a santos y ángeles. Sin embargo, esta figura no aparece en los belenes, entiendo que por tanto su creación atiende más a temas supersticiosos o simplemente cómicos. En el s. XVIII, época de esplendor de los grandes belenes napolitanos y también regionales el caganer entra en ellos aunque no se popularizó hasta el XIX. Se colocaba,  no sé si ahora sigue haciéndose así o ha ganado preeminencia en un lugar discreto y poco visible y se  consideraba que colocarlo en al Nacimiento traía suerte siendo incluso una figura admitida por la Iglesia.
Hay, antropológicamente una explicación que justifica esa creencia en la buena suerte que traía y que es tan simple como el abono que el buen hombre da a la tierra y que la tierra devolverá en las cosechas. Esto explica por qué nace fuera del contexto religioso del Nacimiento. Sin embargo, hay otra explicación, digamos más espiritual, que implica que para la llegada de la Buena Nueva, o lo que es lo mismo: de cualquier revolución espiritual el hombre, como la taza de té del maestro zen, debe vaciarse de lo previo y predisponerse limpio de prejuicios y resabios a recibir lo que de esa revolución le venga dado. Esto no implica necesariamente que tenga que ver con su entrada en los Nacimientos pues conviene recordar que también el tiempo de su aparición es un tiempo convulso de reformadores, herejes y persecuciones. De modo que el sentido de esta imagen puede quedarse ahí o remontarse incluso mucho más atrás antropológicamente.

4 comentarios:

  1. Creo que este año precisamente el Caganer se ha ganado un puesto en el nacimiento refrendado por la cantidad de adoradores que la han cagao. Eso por no hablar de los chorizos... ¡Qué cosas me haces escribir Joaquinito!

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  2. Hombre no iba por ahí así que no ha habido que presiiopnarte mucho, y es que lo lllevamos dentro y claro, aunque no queramos sale. Jejejejejeje

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  3. Te dire, Joaquin, que creo que por aqui, por Castelló la figura del cagané no esta en la tradición asï que probablemente venga de mas arriba. De mas allá de la frontera que dirian nuestros vecinos. Yo, en mis nacimientos nunca lo he incluido aunque recuerdo una ocasión en que en uno de mis belenes aparecía la huella de su paso en un rincón de un callejón apartado. Creativo que es uno. Un fuerte abrazo, amigo.

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    1. No sé yo pues parecec que también en Murcia existe, o eso dicen los papeles, una cierta tradición. Un abrazo

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