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jueves, 7 de julio de 2011

Lecturas veraniegas.

Yoko Ogawa: "El embarazo de mi hermana", la portada es un cuadro de una de las olvidadas mujeres impresionistas: Marie Casat.
La lectura es como la ruleta o juegas a rojo y negro, o sea los clásicos, o te arriesgas a perder hasta el gusto por el juego. Últimamente voy teniendo suerte con este juego loco de leer literatura "contemporánea". Reconozco que un tanto heterodoxa.
Han sido dos obras de las que he disfrutado muchísimo por diferentes causas.
"El embarazo de mi hermana". Naturalmente japonesa. A priori un embarazo es bien algo tierno y conmovedor o, visto desde fuera, algo que se presta al humor tanto como a la ñoñería.  Claro que ya he dicho que es una novela japonesa y el resultado es algo tan lejano de todo ello que resulta realmente fascinante. Desde luego no es apta para embarazadas ni futuras madres, ni siquiera para quien no esté dispuesto a una mirada radicalmente, muy radicalmente, diferente del hecho maternal. Sencillamente magnifica en la sobriedad alusiva que es propia a la literatura japonesa. Desde luego extremadamente recomendable para descolocarse y salirse de los tópicos en los que al final caemos sin querer. El final es digno de ... bueno no voy a destripar por si os da por hacerme caso y leerlo.
"Pasión Imperial" de Pilar Eyre es todo lo contrario. Partiendo de un personaje que personalmente he detestado toda mi vida, Eugenia de Montijo, elabora una biografía novelada o una novela biográfica que en nada favorece al personaje, labor meritoria pues cuando se escribe sobre alguien se enamora uno de él o los personajes (yo viví una loca pasión por todos los samurais), pues la describe como una ambiciosa sin límites y una intriganta de mucho cuidado, un poquito pendón y absolutamente cainita. Sin embargo, lo hace como si estuviera en lo más profundo de su mente, donde se expresa a "la pata la llana", lo que en medio de un siglo como el XIX y de la sociedad en la que se mueve no deja de arrancarte carcajadas casi constantemente a pesar de lo sórdido de la historia y de lo lamentable que aquel imperio de advenedizos y trepas resultó ser para la historia e incluso de las tragedias personales de sus protagonistas. Pecados del texto: sacrifica un mínimo rigor -por Dios, alguna fecha más, algún clavo donde agarrarte- a lectura de entretenimiento de la que no soy necesariamente partidario pero he de decir que con esta novelita en edición de bolsillo no he tenido la sensación ni de estar perdiendo el tiempo ni de haberla leído antes. Virtudes literarias cada vez más escasas. Nunca será una obra magnífica pero sí un magnífico pasatiempo que deja añade el valor de no descolocar la historia de su marco. Además viene con interesantes ilustraciones.
Así es como una novela que no pasa de entretenida ocupa más espacio que una soberbia, por que ésta si la tocas mucho impides el pleno disfrute de quien te lea u oiga.

3 comentarios:

  1. Mi padre leía mucha novela histórica razón por la cual yo no he leido a penas ninguna. Esta de Maruji podría ser un buen comienzo.

    Un abrazo

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  2. Yo a la ínclita emperatriz la veía más como una cursi melindrosa, exceso de volantes y puntillas !!!!

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  3. Me da curiosidad el primer libro, es interesante conocer otras culturas, otros mundos... aunque el argumento parece un poco duro.

    Gracias por las sugerencias, Saludos.

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