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domingo, 5 de febrero de 2017

Febrero: rellexiones irreflexivas de un blogger desnudo.

Febrero tiene mala fama, quizás no sin razón.
Hoy, y desde hace unos dias, simplemente tengo la mente en blanco, y no en el buen sentido.
El autor anónimo de este almanaque no puede negar la influencia de Mucha. Así son todas mis ideas.
¿Será febrero, el loco que nos enloquece?
Imagino que os figurarés que no estoy escribiendo esta entrada sin ropa encima. Pues está bueno el clima para andarse con despelotes. Desnudo, como la peli de la Lollo, frente al mundo.
Quizás por que tengo complejo de Casandra que tenia el don y la maldición de la profecia que siempre acertaba pero (he aquí la maldición) nadie le hacía ni caso. Y yo el futuro lo veo más oscuro que trabajando en el carbón. ¡Que os voy a decir?
Lo lógico es que hoy hablara de la gala de los Goya, pero lo cierto y verdad es que no me apetece. Sería fácil decir cuatro obviedades pero ¿pa qué?
Desnudo, indefenso, despojado, expoliado, encuerado, ¿no os sentis así cuando veis que aquello que creíamos asegurado ni siquiera se planrea ya nadie su existencia. Resulta que el progreso es reversible. Eso se avisa, joder.
En algún moemnto tendré que hablar de la desprotección, como un caballero a quie han quitado la armadura e intenta ganar la batalla con la espada en la derecha y tapándose las vergüenzas con la izquierda, en que nos encontramos ante los medios. Pero hoy no tengo el cuerpo pa comistrajos. Ya os digo que tengo el cerebro en blanco.
¡Con lo que yo era poniendo verde a diestro y a siniestreo, a tirios y troyanos!
De insulto fácil era yo, pero creo que he agotado todos los insultos que existen y la verdad,  no siento el menor interés por inventarme más.
Yo tenía un chorro de voz que decía la canción, pero ya he dejado de cantar (para alegría y jolgorio de quienes me rodean, por que mi chorro de voz era algo asi como el de una rata) Ya pueden estar contentos todos. Calladito estoy màs guapo, bueno, menos feo. Ah, yo estaba seguro de mi càlido verbo fluido y seductor y, parece ser que no era ni lo uno ni lo otro. Me limitaba a no dejar espacio para que los demás metieran baza.
He pasado desde los 20 años estudiando samurais y hace poco un soberbio libro me descubre que todo lo que yo me tomaba en serio es mentira, una burda manipulación infame tan obvia que no puedeo dejar de preguntarme ¿cCómo coño no lo vi? La piedra angular de mis escritos a tomar por ... ahí.
Febrero tiene mala fama aunque es mes de lunas claras y los días casi insensiblemente se alargan. En cualquier momento los almendros florecerán por levante y aqui seguiremos con la capa para estar en la esquina de Gobernación. Otra ventaja de febrero es que es más corto y se cobra antes.
Un 19 de febrero murió una conocida mía en plena adolescencia (ya hablé de ella en mis primeras entradas) y no se me olvida nunca.
El 14 de febrero es S. Valentín, el día de los enamorados. Que aparte de una Concha Velasco tan bella como siempre no trae nada bueno. La exaltación de un estado de enajenación transitorio que dijo no sé quien, o, más realista la campaña necesaria de ventas entre las rebajas y el Día del Padre. Lo malo es que se lo creen, en realidad nos lo hemos creído todos, lo del amor digo. Y cada quien anda esperando su príncipe azul o su Pamela Anderson ( o la que toque ahora) correspondiente. Y la razón de vacaciones. La solución es encima fácil y conocida: si te enamoras, inflate a chocolate, negro. Y lo de negro no va con segundas.
Eso es lo malo, lo pero es que por mucho que digamos lo que digamos siempre queda un maldito rescoldo de esperanza en que un día abras la puerta y esté ahí Blanca Suáerez o Julia Roberts declarandose loquitas por tus huesitos (que es lo que queda debajo de las consecuencias del chocolate) Entretanto indefensos, desnudos y despojados dejamos cada cual pasar a su cada cuala por que quizás no sintamos nunca una pasión a lo Romeo y Julieta, pero que es quien está hecha/o para nosotros, que nos haría y a quien hariamos felices. Lo aun peor es que cuando nos damos cuenta nos ocurre lo que decía Machado: en el corazón tenía la espina de una pasión, logré arrancármela un día.Ya no siento el corazon. Y ahí queda un frío, una añoranza, un vacío de lo que creemos tener que haber vivido y no lo hemos hecho.
En fin, ya os dije que tengo el cerebro sin ideas. Me sentaré a esperarlas como a Blanca Suarez o a Julia Roberts.

4 comentarios:

  1. Y eso que estabas en blanco, sera en blanco roto que se lleva ahora. Por cierto me dice mi marido que los almendros ya están en flor. Se van a helar y si no al tiempo. Besos.

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  2. Triste que sean sólo una promesa marchita. Un abrazo

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  3. No hagas caso. Los libros están sobrevalorados. Cualquier día hacen uno sobre Blanca Suares y la ponen a la altura de los samurais. Ya no saben que hacer para dejarnos sin ilusiones. Animo, que como dices, Febrero se pasa pronto.
    Por cierto me encanta como has escrito esta entrada.
    Un abrazo

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  4. Pues muchas gracias. Difiero sin embargo en lo de Blanca Suarez: que escruban lo que quieran, lo que es, es. La vi en vivo y realmente es como en las películas.

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