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viernes, 16 de marzo de 2012

El extraño caso de la botella en el Manzanares

¿Restos de botellón o una carta de amor que ni siquiera espera llegar a destino?
Tal vez una despedida, tal vez unas líneas empapadas en lágrimas, tal vez tan sólo una botella que se cayó en un despiste. 
Ahí se quedó, flotando, esperando quizás.

5 comentarios:

  1. Es una metáfora de la alcaldesa flotando sobre sus miseris, sobre las críticas, insmergible.

    Un abrazo

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    1. E inútil, pero afortunadamente no irrompible, claro que últimamente Madrid está haciendo bueno eso de que "otro vendrá que bueno me hará", así que cuando las intrigas o los ascensos rompan la botella Botella, tiemblo de pensar lo que nos pueda caer encima. En cualquier caso veía yo la cosa de un modo más poético.
      Un abrazo

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  2. Cierto que una botella flotando puede ser portadora de noticias, pero las noticias pueden ser buenas o malas. Mientras la botella siga flotando sera portadora de esperanza y eso es de lo que mas necesitados estamos en estos momentos de tanta oscuridad.

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    1. Te doy toda la razón pero me gustaría añadir algo más. Según Buda cada uno ha de ser su propia luz, y eso se nos está olvidando.
      Por cierto, gracias por leerme y sobre todo por tu blog.

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  3. No se, cada vez tengo más miedo a dejarme llevar por las reflexiones, a lo mejor acabaría ahogándome.

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