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sábado, 3 de marzo de 2012

Se van pero se quedan.

Lo decía Camilo Sesto y es cierto, se van pero se quedan. Cada uno de ellos ha dejado mucho en nuestras vidas, al menos en las de los amantes del cine, el teatro, la televisión. Fieles compañeros, miles de horas junto a nosotros, contándonos vidas ajenas y haciendo que fueran reales, que nos aportaran algo en un sentido o en otro: una reflexión, un deseo, una carcajada, una sonrisa, una lágrima. Incluso la indignación de ver sus grandes talentos a menudo desperdiciados. Queridos cómicos: con vosotros nos hicimos, unos más, otros menos pero nadie carece de una referencia en vosotros.
 Ben Gazzara. arquetipo del buen tipo en situaciones límite. 
 Davy Jones, quizás muchos no le conozcáis o le recordéis, era el cantante de un grupo de vida breve (The Monkees) que tuvo una serie juvenil en televisión allá por los sesenta. Una, junto con Rintintín, de mis primeras referencias televisivas. 
 Andres Resino: uno de esos actores que siempre dejaba la sensación de estar desaprovechado. 
 Carlos Ballesteros, con un galán como él otra industria habría hecho maravillas. Uno de mis educadores teatrales en aquellos míticos Estudio 1
 Florinda Chico: eterna chacha ibérica, indispensable secundaria, presencia lozana y alegre. De nuevo actriz poco aprovechada pero ella dejó buena muestra en aquella Poncia de "La casa de Bernarda Alba", sin duda la mejor interpretación de la adaptación cinematográfica con mucha diferencia.
Quique Camoiras. He de confesar que su humor me ponía de los nervios pero eso no quita su talento ni su profesionalidad y lo que es más importante: el hecho de que casi formaba parte de la familia con su frecuente presencia en las pantallas y en la televisión cuando en España había algo digno de llamarse así. 

3 comentarios:

  1. Llega un momento en que parece que no sabes hacer otra cosa más que despedirte.

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    1. Cierto. Una vez tuve un profesor de filosofía que era un perfecto cretino pero dijo una frase que no se me ha ido nunca de la cabeza: hay un tiempo en que la gente se muere y otro en que nos morimos.
      Un abrazo

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  2. Yo fui muy de los Monkees.¿ Tan poco duraron? Resines y otros guaperas de la época tenían poco que hacer en un cine como el nuestro que insiste (hoy un poquito menos pero solo un poquito) en llenar la pantalla de tíos feos y a ser posible bajitos. Ballesteros no ha terminado muy bien sus día con lo que fué. Lo hizo todo: el mejor teatro, televisión. Cine no tanto por lo mismo que Resines. Hasta montó un teatro ambulante que recorría los pueblos en fiestas. He leido una autobiografía suya pobremente publicada de la que nadie hizo caso y en la que ponía a parir a muchos compañeros. Florinda no me gustaba en general excepto cuando hacía de mujer hermosa y deseada pero qué duda cabe de su enorme popularidad. Y Quique era la bomba. Un animal de teatro que es donde realmente se crecía, singularísimo.

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