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sábado, 6 de febrero de 2016

Febrero

Febrero es sin duda el mes con peor prensa del año, sin embargo, es uno de los momento de festividades ancestrales que no se limitan sólo al carnaval sino que se extienden a otras muchas a veces disimuladas bajo la excusa carnavalesca. Lo cierto es que la Candelaria, San Blas y demás márcan un cambio en la luz del invierno -incluso en el de este año casi sin invierno-, los almendros deberían empezar a florecer aunque este año se han adelantado en algunos sitios. En fin, que febrero, de algún modo es un nuevo principio, quizás de ahí venga la celebración del año nuevo chino más pendiende de la naturaleza que los romanos que trazaron nuestro calendario. Bueno, con esto no estoy diciendo nada, pero es que por fin me he quitado de encima la p... operación que tenía pendiente y me hace sentieme como ante un nuevo principio personal.
Pero hablando de todo un poco este febrerillo si no estuviera ya loco de serie acabaría por estarlo si prestara atención a este juego de nuestros "líderes", del "aquí se hace lo que yo digo por que la tengo más larga y partiendo de ahí negociamos". Algo muy parecido al sectarismo, sobre todo en Podemos con muchas de cuyas ideas comulgo pero nunca con el modo de afrontar las formas de ponerlas en marcha. No es un fallo ideológico sino de directiva. Claro que viniendo del esa especie de estercolero fino que es la élite universitaria -eh, que hablo desde haber estado en él, que conste- no se podía esperar otra cosa que no fiera algo parecido. Lo malo es que pueden acabar llevando a este país o lo que quiera que seamos a una radicalización bipartidista en al que en lugar del PSOE/PP tengamos un PODEMOS/RAMA DURA PP que a ninguna parte buena nos llevaría. Espero sinceramente que Podemos se desinfle un poco, pues están demostrando que al menos sus líderes teniendo razón no saben salir adelante sin perderla. Podria ponerles más verdes pero no tengo ganas. Sobre todo por que quiero decir que me parece mucho más nauseabunda la actitud del PP, no ya por los nuevos casos de corrupción que todos imaginabamos por lo menos, sino por la tergiversación de las reglas del juego que hacen a su favor. Es simplemente una infamia propia de quienes son.

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