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sábado, 18 de septiembre de 2010

El final del verano

Todos los veranos se acaban y con ellos, el calor, las vacaciones, los puestos de melones y sandías, las chanclas, y, por supuesto, los amores de verano, casi siempre primeros amores. O así era cuando yo era joven. Quizás ahora no lo sea. Pero también deja algo, deja muchas cosas. Demasiadas.

Hoy en Madrid está el día a medias, hay nubes, sale el sol, hace fresco, calor a ratos y los castaños de los jardines de Atenas ya tienen un tono marrón con las esferas erizadas aun verdes, casi bajo ellos cierto tipo de rosas todavía está pujante.

El verano deja tras sí, siempre, una añoranza inconcreta. Algo a lo que no sabemos poner nombre pero que se trasluce en una sonrisa triste cuando nadie nos ve, cuando tenemos tiempo de estar con nosotros mismos o con ese maldito desconocido delator que aparece en el espejo.

Recuerdo una película de Gutiérrez Aragón, creo, nada especial por otra parte, que se titulaba “La noche más hermosa”. Eso es lo que nos deja cada verano. Esperamos según se alargan los días y las temperaturas suben, van cambiando las frutas en los cajones y las sandalias resucitan de entre los armarios, un verano que sea el más hermoso, el que nunca olvidemos, en el que ese algo-alguien que no tenemos aparezca, en el que vivir un arrebato de quince días. Ponemos fechas a un sueño quizás por que creamos no tener tiempo durante el resto del año para vivirlo, quizás para poder ir aplazándolo.

Y el verano, ese que debía ser el “Verano más hermoso”, llega, y llegan sus vacaciones, sus quemaduras en los hombros, sus catarros con los aires acondicionados, sus aglomeraciones, sus borracheras, sus señoras gordas soltándose el tirante del bañador, sus atascos, sus puestos de melones, sus fiestas con masacre taurina o sin ella, sus cohetes el día de la Virgen de agosto, sus operaciones salida y retorno y sus sórdidas cotidianeidades, eso sí, a cerca de cuarenta grados.

Y el verano, este verano, tampoco ha sido el “Verano más hermoso”, sino uno más, que no nos dejará más que el vacío de lo que no fue… una vez más, y, tal vez, una vaga conciencia de oportunidad perdida, no vista ni aprovechada.

La belleza del otoño consuela y la excusa de que el otoño deprime, del síndrome postvacacional, del atasco habitual, del trabajo, nos ayuda a engañarnos y a ir haciéndonos a la idea de que el verano que viene, “faltan tantos puentes y tantas fiestas para las vacaciones”, ese sí, sin duda que sí, será “el Verano más hermoso”

5 comentarios:

  1. Pues mira, yo así a la directa, a mi me encanta el otoño, y detesto el verano, me agobia el calor, no soporte el ambiente bochornoso que te pega la ropa al cuerpo, sólo soy feliz si puedo escaparme al norte.

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  2. Y el verano es vida, cuerpos descubiertos, sudor y risas. Mañana comienza aquí la primavera, esa asquerosa estación llena de flores y tirando polen por todos lados, un horror! (soy alérgico, jajajaja!!); y luego sí, el verano que será el más hermoso de todos! (me da mucha envidia tu otoño, lo adoro!)

    BESOTES GUAPO!

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  3. Para mí la mejor estación del año es el verano porque los días son más largos que las noches, todo el tiempo hay luz y brillo solar lo que hace que no se gaste la luz artificial durante el día. En cambio en el invierno es al revés,las noches son más largas que los días y a veces hay días grises y oscuros que hacen que se tenga que gastar luz artificial en pleno día, especialmente al amanecer o cuando cae la tarde. Pero viendo la foto, este otoño es bellísimo De donde será? Por qué en Perú los otoños no son así?. Javier.

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  4. Por qué el Perú está ubicado en la zona cálida (Ecuatorial-Trópico de Cáncer/Capricornio) y al igual que el Perú, todos los países del mundo ubicados en esa parte del mundo no tienen estaciones notorias, solo 2: Estación seca a la que denominan "verano" y estación húmeda o lluviosa la que denominan "invierno", mientras estes más cerca a La Línea Ecuatorial, las estaciones pasan desapercibidas además la mayoría estos lares solo tienen un clima, el tropical, que es todo el año (cálido, húmedo y lluvioso).
    En cambio en los países que están más alejados de La Línea Ecuatorial (Zona templada norte/sur) y (Zona fría norte/sur) sí tienen estaciones bien marcadas, claro siempre en cuando no llegues a las zonas polares. Espero Javier haberte ayudado.Jaime.

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  5. También es porque en la zona cálida (ecuatorial) los rayos solares inciden con mayor intensidad casi todo el año lo que hace que las estaciones no sean notorias. En las zonas muy cercanas a La Línea Ecuatorial hace demasiado calor todo el año conociéndose como "verano eterno". En el caso del Perú esto no se cumple a excepción de su selva y parte norte por las corrientes marinas y La Cordillera de Los Andés, lo que hace que su clima y temperatura varien.
    En los países de zonas templadas norte (Trópico Cáncer/Círculo Polar Artico) y sur (Trópico Capricornio/Círculo Polar Antártico) sí tienen estaciones marcadas a pesar de no recibir la misma intensidad de radiación solar que los de la zona cálida (Trópico Cáncer/Capricornio).
    En el caso de las zonas frías norte (Círculo Polar Artico/Polo Norte) y sur (Círculo Polar Antártico/Polo Sur) es demasiado marcado. Ahí a pesar de recibir la mínima radiación solar, la duración de un día es de 6 meses y de la noche son los otros seis.
    En los polos y zonas polares:
    Amanecer: Primavera
    Día: Verano
    Atardecer/Anochecer: Otoño
    Noche: Invierno.
    Espero haber ayudado y disculpen por la extensión. Julio.

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