Teniendo en cuenta la enttada de ayer ya habréis comprendido que para mí el cine tiene una importancia enorme. Es evidente y ya se ha escrito mucho sobre la importancia subjetiva o lírica del cine, Terenci Moix dejó páginas magníficas sobre este tema y no ha sido el único, pero yo soy historiador y mi visión por tanto, además de la personal que hoy no viene al caso, tiene un marco añadido.
La Historia es la suma de diversos aspectos de la actividad humana: política, economía, religión, lucha de clases, pensamiento, técnicas de todo -desde el buril a la devanadora automática-. Normalmente se nos hace entender la historia como una sucesión de fechas, batallas y tratados, nada más lejos de la realidad. Hasta el detalle más insignificante cambia la historia, una amante, un tornillo que se coloca en otro sitio, un año en que la cosecha de patatas fue un desastre o que un personaje pase o no por un lugar (Sissi fue asesinada por que el ohjetivo del asesino no llegó, así que a alguien tenía que matar). Todo ello suma hsata formar un tronco gigantesco. De los frutos de ese tronco hay uno que los expresa todos si se toma en serio: el arte. Una buena obra de arte -no el Ecce Homo de infausto recuerdo- si se analiza adecuadamente nos va a dar las claves de economia, religión, costumbres, climatología -seguid la escultura romana desde sus inicios a la caida del imperio y veréis como estaba cambiando el clima en un enfriamiento que debió durar toda la edad media, más ropa, mas tupida, de más abrigo- pensamiento, herejias, valores etc. Ahora bien, si esto es así en las artes extáticas como la pintura o la arquitectura, la llegada del cine sumó, sólo con su invención, el movimiento. Sobre eso añadió que suma en sí mismo todas las artes -las buenas películas, claro-.y añade alguna más como la fotografía o la interpretación en plano corto. Hasta entonces el actor en el teatro siempre formaba parte de un todo mayor que es el escenario, a eso se añade el plano medio y el primer plano que es mpensable en teatro. Sin embargo y sobre todo, hay dos cualidades que hacen del cine un fenómeno de especial relieve: su inmediatez que le permite reflejar una sociedad o sus anhelos en el momento justo en que los tiene, y su difusión con lo que lleva de capacidad de influir en esa misma sociedad y frecuentemente a nivel global.
Con los dedos de una mano se pueden contar las obras dignas que se producen hoy día, y seguramente sobrarían dedos que cumplan todo esto. Naturalmente la potencia del cine yanki no permite ver algunas joyas, aunque sea bisutería, de otras cinematografías. El cine español, hoy, resulta mucho más interesante que el noventa y nueve coma nueve que el cine yanki y me atrevería a decir que lo mismo ocurre en otros paises. La obra cinematográfica bien hecha permite extraer infinidad de lecturas y conclusiones, igual que una buena pintura. Por eso es tan importante para mí el cine.










