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viernes, 21 de septiembre de 2018

POLI(TICOS) DE GUARDERÍA

He aquí la única guardería pública para la que nunca faltan fondos

-Seño, seño, que la Cristinita ha copiado su redacción.
-Seño, seño, pues, pues, pues el la Carmencita no vino a clase el viernes
-Seño, seño, es que, es que, es que Pedrito ha cogido unas cuartillas que no son suyas.
-Seño, seño, que el Pablito dice que no le enseña la redacción sino se lo manda el director.
-Seño, seño,  (y así sucesivamente)
La dura vida del maestroescuela de toda la vida (el de las Primeras Letras, que sufren las desidias paternas más horas que nadie, y que hasta hace bien poco hasta pasaban hambre, esos de quienes decía el refrán “Al maestro, puñalada”) es un paraíso si se compara con la de la hipotética Seño de la Guardería de La Carrera de San Jerónimo. Lo único que podría hacer para arreglarlo (está prohibido, y no me refiero a correrlos a guantazos), sería la expulsión generalizada, con estancia en correccional y escuela de modales y, eso lo primero, con la prohibición expresa de pisar un centro docente y menos aún los decentes. Preventivamente se aplicaría a todos los alumnos de la guardería la misma sanción para controlar el contagio.
Y a todo esto, los directores se ocupan de todo esto menos de dirigir el centro. Por cierto que a los que pagan la matricula lo que quieren es que les eduquen a sus hijos, no si uno u otro tiene tal o cual caligrafía delictiva.
Si es que el sistema educativo desde los treinta va de mal en peor.

viernes, 23 de mayo de 2014

Solidaridad con los alcaldes

Alfonso XIII de nefasto recuerdo tuvo también quince años y a los quince años se suelen ver las cosas con cierta pureza en la mirada, existe un documento de puño y letra del joven monarca, según tengo entendido, que lo mismo me han engañado las fuentes, en el que se queja del poder absoluto que ejercen al margen de toda ley y, por supuesto, del Gobierno del país que manejan Gobernadores Civiles y Alcaldes, ahora habría que añadir presidentes de autonomía. Si esto fue bastante antes de la Dictadura de Primo de Rivera ya podemos ir calculando fechas. 
Últimamente con esta memoria de pez que caracteriza este reino, país o como queramos llamarlo, nos estamos encontrando con perlas inefables de alcaldes y alcaldables. Ahora se ponen farrucos por que no quieren que nadie vaya a sus "sacrosantos" cortijos, digo, municipios a robar. Y tienen razón, que narices, que a nadie le gusta que le vengan a hacer la competencia desde fuera y para robar ya está la municipalidad que desde esos aparentemente inofensivos puestos de concejales se van educando para el buen gobierno de la Nación o como queramos llamarlo y acaban siendo próceres de la patria con buenas cuentas ... en Suiza, pongo por caso. Esos pequeños cachorros aprendices de ladrones y de gobernantes llamados concejales son demasiado inexpertos para enfrentartse a la competencia, de ahí que sus maestros, los alcaldes, quieran ahora protegerles de tener que competir, por que robar dando la cara y sin la protección del cargo, el partido, el apellido, el cacique, como diría María Luján (alias Sara Montiel) es cosa de hombres y...

sábado, 8 de febrero de 2014

S.A.R.



La imagen no es de hoy, pero podría serlo.
 
Alguien deberia recordar a S. A. R. Doña Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia, Infanta del Reino de España y Duquesa de Palma algo que muchos de sus antepasados ya sabían: Señora, nobleza obliga. 

sábado, 28 de diciembre de 2013

El ministro que mató la Navidad



Sólo tengo que añadir que las mujeres que le defendían a capa y espada con muchas de las cuales tuve agrios enfrentamientos en sus tiempos malditos de alcalde se están encontrando lo que buscaban con sus votos incondicionales. Ojalá que no tengan que sentirlo en sus carnes, deseo que no recojan el fruto de lo que sembraron con sus votos, de todo corazón, pero no por ellas.

sábado, 26 de octubre de 2013

Madrid: de peras, manzanas y ranas.


Hay veces que una serie de cosas me llegan juntas o cercanas unas de otras. Una película, un libro, un encuentro. Son elementos que, inesperadamente, se relacionan y aparecen en mi vida –supongo que a todos nos pasa- haciendo que la atención se centre casi exclusivamente en ellos. Éste, por ejemplo, ha sido el verano de los impresionistas, varias cosas me devolvieron al mundo del grupo y, repentinamente, he encontrado puertas que cuando les estudié –y lo hice a fondo-, ni siquiera vi. Pero el verano pasó y han llegado otros elementos. Sigo aprovechando los caminos abiertos pero algo más se ha conjuntado para centrarme en otra cosa.

Creo que ya he mencionado que soy un amante de la Grecia clásica, no todo lo formado que debería en ella pero amante profundo, a pesar de lo cual desde los trece años he estado intentando leerme la Iliada en vano. En uno de mis ratos “optimistas” hará un año me dio por pensar en qué libros no podía morirme sin leer y, claro, salió la Iliada. Así que con mucha paciencia pues hasta que se le coge el ritmo a Homero (a mi edad) hay que tenerla logré sumergirme en el relato y comprender su grandeza.

Hace unos días pusieron en televisión una de esas películas en las que el cine español franquista demostró como con grandes talentos se pueden conseguir mamarrachadas memorables y que, incluso siéndolo, pueden emocionar. Me refiero a “Agustina de Aragón”, por Dios que perra más tonta, mi amada jota a sangre y fuego contra mi amada Marsellesa, un desgarro emocional que siempre acaba en llorera estúpida. No me escapo nunca. Me pasa igual cuando veo Los Desastres de la Guerra de don Paco (perdón: Francisco de Goya y Lucientes, esto de dormir con su retrato en la cabecera de mi cama es lo que tiene, se crea una excesiva confianza) y conste que no soy nada llorón (Goya aparte)

Lo curioso es que ese mismo día o el anterior o el siguiente, no lo tengo claro había leído esto: http://politica.elpais.com/politica/2013/10/04/actualidad/1380911735_707943.html

No dice nada que quienes amemos y miremos nuestra ciudad no supiéramos. Sólo pueden ignorarlo quienes se esfuercen mucho en ello. Las orejeras o forzar la mirada a cinco hipotéticos anillos de oropel, corrupción, drogas y sexo suelen ayudar mucho.

¡Quien, oh musa, habrá de cantar el sitio y toma de este Madrid!

¡Quien, oh musa, será el Homero de esta Troya!

¡Quien, oh musa, será el Galdós de esta Zaragoza!

¡Que voz popular, oh musa, se alzará en este nuevo sitio cuando no hay defensa como la hubo en el último!

Por la Casa de Campo

Por la Casa de Campo

Y el Manzanares

Y el Manzanares

Quieren pasar los moros

Quieren pasar los moros

Quieren pasar los moros

No pasa nadie

No pasa nadie.

Pero pasaron, vive Dios que pasaron, y luego con otros dos golpes de mano en ayuntamiento y autonomía volvieron a pasar. Así hemos pasado del inaugurador al perforador y a la del café con leche, que mandan destos, claro que a un comité olímpico tampoco se le puede ofrecer nada como el Prado o la inmensa riqueza cultural de Madrid, no dan pa tanto. Lo único legal que se le puede ofrecer es eso, un café con leche; de lo otro no se habla. Como tampoco voy a hablar de convertir nuestra tierra en un lupanar barato, de legionario arruinado ofreciéndonos como puta por rastrojos a un millonetis medio delincuente que viene a ser un Mr Marshall a nivel más gordo. Creo que menos sacrificios humanos se le ha ofrecido de todo para que instale aquí su garito. Como si no hubiera suficientes trileros, descuideros, chulos y mamporreros con los autóctonos, y he de decir que con más gracia, que hay cosas que ni al desbarrante Merimeé se le hubieran ocurrido en sus momentos más enajenados. Vamos que Carmen y cia. se quedan como mojigatas marionetas al lado de lo que pulula por este Madrid, prácticamente dedicado a la venta de camisetas del Real Madrid y del Barça.

En lugar, oh musa, de bombardearnos o sitiarnos, han optado por el modo más indigno de acabar con la ciudad. La prueba de la rana.

Si a una rana se la echa a una cazuela de agua hirviendo el animalico salta, pero si se la mete en agua fría y se pone a hervir el bicho acaba cocido pero no se da cuenta. Muere apaciblemente. Eso es lo que han hecho con nosotros.

Poco a poco han ido mutilando, dejando que se deteriore o directamente cerrando (caso Albéniz) nuestros puntos emblemáticos. Han ido eliminando encuentros culturales, neones. Han ido desarticulando el tejido social y cultural de esta ciudad (que no puede presentar como todas las demás autonomías reivindicaciones de independencia, por tanto está indefensa) lentamente hasta que hoy arrastramos nuestra indigencia ciudadana de mostrador en mostrador asistiendo al despojo y desmantelamiento urbano entre impotentes e indiferentes. Por que el ciudadano madrileño según Sabina es el único que puede mantener una amistad de años sin que le preocupe a que familia ni de quien es hijo el amigo, Sabina dixit, pero también está habitado por gentes que, como un añorado bloguero dijo, se sienten en el exilio después de llevar aquí cincuenta años y les preocupa más el color del único banco del parque de su pueblo –donde no se volverían a vivir ni jartos vino- que la ciudad en que fueron acogidos con demasiada facilidad, todo lo que es fácil parece carecer de valor, en la que han vivido, trabajado, criado a sus hijos y desarrollado una vida.

Dice el periodista, un pelín despistado por otra parte, en Madrid Río se desarrollan carreras y eventos deportivos. Permitidme el casticismo: Nanay que se ha muerto Pichi. En Madrid Río no hay tales eventos, seguramente los habrá pero hoy no los hay confío en que por que los jardines aun no estén lo bastante asentados como para soportar mareas humanas. Lo que si es cierto es que los ciudadanos madrileños vivimos secuestrados por aquellos a quienes mantenemos a cuerpo de rey (no me hagáis hablar del despacho del nuevo ayuntamiento ni de sus exposiciones, por favor) cortándonos domingo sí y domingo también las calles para carreritas sin aviso previo. Ojo, no sólo al tráfico privado sino también al transporte público. Obviamente ni se toman la molestia de hacer público el recorrido. Total sólo les pagamos su sueldos.

Así vemos quienes miramos como la ciudad que amamos está dejándose arruinar y no nos cuesta mucho imaginar dentro de unos años algo parecido a Detroit o a Nueva Orleáns después del Katrina. La venganza de la resistencia de hace setenta y tantos años es profunda y fatal. ¿Qué buscan aparte de esa venganza infame? No lo sé ¿trasladar la capitalidad? Con su pan se la coman. Que la lleven a Benidorm o mejor aún a Gibraltar o Ginebra (¿no es ahí donde acaba todo el dinero?) ¿Demolerlo todo y construir rascacielos? En un país donde se hacen aeropuertos donde ni aterrizan ni despegan aviones tendría un sentido llenar un solar de rascacielos vacíos como lo están las últimas hazañas en este sentido. ¿Convertirnos en una capital de provincia? Por favor, háganlo, pero dejénnos en paz y vayan a reírse de otra víctima. Sí, por que, señores, aquí la risa de los que pasaron va por barrios y lo que hoy nos ensucia, insulta, embrutece y ofende a los madrileños mañana lo hará con sus ciudades hasta acabar con todo tipo de tejido social y lo que para ellos es más importante, cultural, de este viejo país (entended lo de “país” como mejor os plazca, llegarán igual). Una gigantesca Detroit maloliente con joyas que poco a poco irán desvalijando como ya lo hicieron antes. No doy nombres por que son los mismos de hace casi ochenta años que, a su vez, eran los mismos que cien años antes. Siempre pasan, sobre todo cuando nadie tiene las narices de gritar un “No pasarán” y defender lo que es suyo.

viernes, 21 de junio de 2013

Permisos por defunción

El no sé cuantos de la empresarial ha soltado una nueva barbaridad afirmando que los permisos por defunción de parientes son excesivos por que con los medios de transporte de hoy puede quedar todo solucionado en unas pocas horas. Sí, claro, ahora se disculpa, abre la bocacloaca, suelta el globo-sonda bajo forma de ofensa y luego disculpitas. Si se me permite la comparanza como el pájaro ese a quien, encima, pagamos todos, y que por cierto no sé ni de que partido es (creo que del Bloque Nacionalista Galego, pero no lo sé así que no afirmo nada) pues el pollo en cuestión suelta la burrada machista contra Soraya Saenz de Santamaría, personaje con cuya ideología no puedo estar más en desacuerdo pero que, dado como está el paisanaje político, está desempeñando su cargo con una sorprendente ecuanimidad y dignidad, cosa que no hacía en la oposición. El pollo machista, o gallito de pelea desplumao, disculpas y hasta dimisión. Vale, ¿qué menos? Pero hay algo más: nos ha descalificado a todos aquellos que criticamos la gestión de gobernantes y gobernantas con su grosería brutal, con su falta de categoría para representar a nadie y encima cobrando a los ciudadanos y a los hombres que no usamos esa terminología más que con las pruebas en la mano. Volvamos al pato mareao de la CEOE, está claro que o no se le ha muerto nadie, o no viaja salvo en jet privado, o está permanentemente en ese mundo de luz y color donde residen los políticos de este país, con ríos de chocolate que no engordan, nubes de algodón dulce y árboles de gominolas de los que pueden comer los niños mientras ellos deciden retrasar las medidas para que puedan comer de verdad, en este secarral llamado España.

A partir de ahora los abuelos no sólo tendrán que darse prisa para morirse como dijo el neoliberal y, con permiso, neonazi personajillo japonés. Sino que tendrán que hacerlo con horario si quieren que alguien pueda ir a su entierro o a despedirle en el tanatorio. Claro, tendrá que estudiar a qué hora para que los “modernos medios de comunicación” y sus permanentes retrasos/huelgas, embotellamientos, logren llevar a tiempo a sus hijos y parientes durante las “pocas horas en que se soluciona todo”. Se morirán más los viernes si la familia tiene horario fijo, lo cual hoy es pedir la luna con marquetería. Claro que siempre podrán acudir las mujeres a las que la ley Gallardón habrá echado del mercado laboral para que cuiden a los hijos deformes y enfermos, eso sí, si no se alarga mucho la cosa por que habrá que pagar una “canguro” para cuidarles mientras ellas, acuden presurosas a enterrar/incinerar al abuelo. Abuelo al que nadie habrá ido a ver al hospital, residencia, o moridero al plan que llevan, por que la inexistencia de horarios laborales torna imposible cualquier acción que no sea la de la mera existencia y aun así con prisas. Abuelo, al que sus nietos apenas conocerán si no ha sido de los que les han tenido que criar, por que tienen su horario infantil demasiado ocupado preparándose para un mundo laboral falsamente competitivo en el que dice valorarse el esfuerzo pero se valora la cartera y el apellido de papá, ah, un buen culo tampoco hay que despreciarlo como carta de presentación para un trabajo. Abuelo que, posiblemente, haya sido operado a vida o muerte y haya dicho que no avisen a su familia para no molestarle, no por bondad sino por que le han inoculado –nos están inoculando- la extrema valoración de su poco valor frente a esos otros como los beneficios empresariales. Claro que siempre tendrán a las madres de sus nietos malformados y enfermos o, en todo caso, se pueden crear empresas de acompañantes en entierros e incineraciones, cuyos trabajadores estarán demasiado ocupados para ir a los de sus parientes pero será un trabajo. Los parientes del difunto se quedan tranquilos, el difunto habrá pagado ese servicio y los asistentes profesionales estarán satisfechos por que la deformada moral del trabajo que se nos está imponiendo les dirá que eso es lo que tienen que hacer mientras que estar despidiendo a sus propios parientes es hacer perder dinero a la empresa.

Estoy pensando en montar una de estas empresas, a medio plazo acabarán apareciendo. De hecho, ya se están volviendo a contratar plañideras profesionales.

sábado, 13 de abril de 2013

Callejero madrileño

 Cuando decidí cerrar el apartado de “Despedidas” lo hice a conciencia. Dispuesto a que fuera definitivo y así va a ser pero hoy tengo que hablar de lo que se ha convertido por un lado en una avalancha de grandes que se nos han ido de golpe (Mariví Bilbao, Bigas Luna, Sara Montiel, José Luis Sanpedro, la tatcher –no es un error, con minúscula-). A veces parece una broma de la historia que en tan pocos días se nos vayan tantos personajes en un tiempo tan concentrado pero es que la historia tiene un peculiar sentido del humor como que Rajoy llegara al poder un 20 N, sin ir más lejos.

Sin embargo, y a pesar de mis intenciones de no deprimirme más de lo imprescindible por las lamentabilísimas pérdidas, hoy tengo que hablar de difuntos por que las cosas se mezclan hasta levantar el estómago a cualquiera y por que, a decir verdad, me siento un poco culpable.

Sara, Sarita, Saritísima, Doña Sara de la Mancha, La Montiel, Maria Antonia Abad, ella en suma, nunca ha sido santa de mi devoción. Desde crío me pareció excesiva, vulgar y en general mala actriz y peor cantante. Curiosamente en mi despavorida huida de los telediarios desde hace algún tiempo a la hora de comer me he ido encontrando con los grandes éxitos de esta mujer y he tenido que rectificar en gran parte mi opinión sobre ella. Lo siento, Doña Sara, estaba en gran medida equivocado con usted. De ahí mi sensación de culpa que quiero expiar aquí.

Sarita Montiel ha sido más icono y mito que artista propiamente dicha. Ahora bien, me he preguntado si es esta afirmación real, supongo que no le importará a nadie mi pregunta pero la he hecho. Es real en grado sumo, si pero no gratuitamente. El mito-icono de La Montiel viene muy determinado por la circunstancia histórica, la mala gestión de la industria cinematográfica y nuestra maldita culturilla del querer y no poder. Veamos.

Sara Montiel era una mujer muy bella, no más que, por ejemplo, Carmen Sevilla, pero sobre todo era una mujer “amplia”, en La Mancha (su tierra y en parte la mía) se calificaría como “hermosa” en todos los sentidos. Incluso deliciosamente rolliza, no hay que decir que las escualideces no son mi debilidad, unos kilos de más llevados con gracia y tronío son infinitamente más seductores que cualquier talla-barbie. La industria se encontró con esa belleza, decidida y que fotografiaba bien, más que bien. Una mujer de pies a cabeza en un tiempo de hambre generalizada. El mensaje subliminal de Sara estaba tan cerca de la sensualidad, evidente, como de la gastronomía, era la lozanía de quien ha comido caliente a menudo. Si me permitís seguir con el mancheguismo profundo que me honro en profesar aunque a veces intente domarlo. Sara era la más perfecta Aldonza Lorenzo que jamás diera el cine ibérico, pata negra. Ah, señores, Aldonza. Y el caso es claro: España no puede, o no ha podido hasta hace poco, producir Dulcineas, de hecho, ni el propio Cervantes pudo crearla, se limitó a mencionar un cúmulo de virtudes femeninas en la boca de un chiflado llamado D. Alonso. No es lo nuestro andar con finuras y menos aun si nos lo proponemos. Rozamos lo sublime, lo excelso incluso, en Inmaculadas con cierta pelusilla en las mejillas, en niños despiojándose, en Majas desnudas bajitas, con los pechos separados y más bien retacos, en los huevos friéndose, en los ángeles cocinando o en las uñas sucias de los santos de Ribera o Zurbarán. El XIX y sus descripciones populares igual que el esperpento de Quevedo o la refinada crueldad del Quijote están siempre a ras de suelo. Incluso Unamuno tan peculiar él, cuando trata, por ejemplo, a Tula en uno de los más aterradores relatos de la literatura (La tía Tula) está pegado, pegadísimo, a la más material de las realidades. Si algo hacemos bien es lo cotidiano, lo vulgar, lo cutre. Se me podrá objetar que ahí están los místicos, de acuerdo pero recordemos a Santa Teresa “entre los pucheros anda Dios”. Ni siquiera entre las porcelanas o el vidrio, no, pucheros.

Nuestro sainete es la base de nuestro primer cine, el buen cine quiero decir. Las grandes obras cinematográficas españolas son A, colectivas, y B, corrientes. “Plácido”, “Atraco a las tres”, “El pisito”, “El verdugo”, incluso los cantos al régimen de superpoblación, “La gran familia”, no han pasado a la historia por la relamida historia de un matrimonio incontinente sexualmente sino por las escenas, míticas, de la Plaza Mayor, la miseria de aquellos puestos y la desolación que destilan esas imágenes.

Esta industria se encontró con una Sara-Aldonza y quisieron convertirla en una Sarita-Dulcinea, para lo cual comenzaron por embutirla en unas fajas que hacen que al verla hoy en aquellas películas lo primero que se nos venga a la cabeza sea Mars Attack, cuando un montón de marcianillos cabrones se disfrazan de mujer para entrar en la Casa Blanca. Tan fajada iba la pobre Sara que, a menudo, vemos que se movía igual a esa criatura en sus películas. Además eso repercutía en las dificultades para respirar, evidentemente, y, por tanto para cantar. De ahí ese erotismo sonoro que a mi ver no era sino falta de aire acompañado, eso de cosecha propia, por unos seductores movimientos de boca, excesivos, como toda ella, y, a la sazón en extremo sugerentes. He ahí por que se convirtió en un mito erótico para los hombres, junto con el filete de 100 grs.

Ningún mito erótico masculino ha gustado jamás a las mujeres, excepto Sarita-Dulcinea. La causa está en sus vidas opacas, su falta de perspectivas vitales, su tristeza de posguerra, sus personajes les decían que la mujer podía triunfar, hacer su santa voluntad, llegar lejos pero comportándose tan decentemente como ellas mismas o acababan fatal como en El último Cuplé, mientras que un acto heroico que la deja ciega (o sea es castigada por su ligereza de cascos) en Mi último tango, la redime y la lleva a los brazos del amado. Por cierto, casi nunca tuvo galanes españoles, por que si España no produce Dulcineas tampoco produce Lanzarotes, y menos si se toman en serio. Lo más parecido que se puede producir aquí en ese sentido es un Sancho con músculos bien distribuidos. Bueno, hasta hace poco, ahora no podría afirmar eso. Pero, sobre todo, a aquellas mujeres de posguerra que acudían en masa a ver La violetera vestidas con sus mejores trapitos que eran eso, trapitos rescatados de las sábanas de la bisabuela, o el abrigo vuelto con la costura de las medias pintadas en la pantorrilla lo que les subyugaba era el inmenso vestuario, deslumbrante, atrevido, colorista, en cinemascope (es un decir, no sé si se rodaron sus películas con esa técnica) inacabable (he perdido la cuenta de los modelitos en El último cuplé) y que jugaba con las transparencias, las joyas, la carne que se mostraba en sus generosos escotes y la que se apretaba visiblemente dentro de aquellos vestidos. Si a esto añadimos que en sus películas se retomaban canciones que todavía había gente que recordaba pero que ya no se escuchaban por que eran más bien picantes, cierto que eran versiones descafeinadas pero suponían un cierto retorno de viejas melodías ya tenemos el combinado con sombrillita y todo que lanzó a Sara, Sarita, Saritísima, Doña Sara de la Mancha a su condición de mito. Quizás lo único reprochable sea que no supo retirarse bien, pudiendo ser toda una dama de la escena asumiendo el paso de los años no lo hizo y en los últimos años ni su actitud, ni sus trabajos ni nada eran dignos de su persona que se dejaba entrever en las entrevistas como una mujer vital, alegre y cargada de experiencias y sabidurías varias.

Ahora el “Excelentísimo Ayuntamiento de Madrid” ha declarado que va a poner su nombre a una calle. Me encantaría que dada su magnitud fuera uno de los tramos del Madrid Río: salón Sara Montiel. Sin embargo, como este consistorio no hace sino ofender a cada paso, con cada gesto, con cada aparición (y llevamos así desde Alvárez del Manzano, que ya son años) han anunciado también que van a poner el nombre de una calle a margaret tatcher (sí, con minúscula). He dedicado un buen rato a hablar y a disculparme sobre Doña Sara. De la otra sólo diré que el Anticristo ya tuvo su precursora en su persona.

jueves, 7 de marzo de 2013

El ministro tiene miedo

El Sr. Ministro del Interior dice que el matrimonio gay no debe tener los mismos derechos por que no garantiza la especie. Tan brillante deducción uno, modestamente, se pone a reflexionar y se plantea unas cuantas cuestiones:

-Desde luego sí que se contribuye a la permanencia de la especie obligando a nacer a niños con malformaciones gravísimas de extremo sufrimiento y corta vida (Ley Gallardón sobre el aborto)

-Desde luego sí que se contribuye a la permanencia de la especie obligando a los padres a retrasar años y años la procreación dada la situación laboral. Tanto que “se les pasa el arroz” y ahí tenemos dinero público para las fecundaciones artificiales, cuando sería mucho más útil, barato, sano para las madres y con menos riesgos de caer en las garras malditas de Gallardón para los hijos estabilizar la situación laboral.

-Desde luego sí que se contribuye a la permanencia de la especie con las medidas que toma el gobierno para la conciliación de la vida familiar (léase, ninguna).

-Leo y lo recojo, aunque me parece un desbarre relativo, que también contribuye a la permanencia de la especie la castidad que pregona la Santa Madre. Ah, y añado que las prácticas con menores aun no en edad fértil también lo hacen.

-Desde luego sí que se contribuye a la permanencia de la especie con la indiferencia ante el maltrato femenino, el alcoholismo (perdonadme pero estoy seguro que es la causa final de los asesinatos al menos en la inmensa mayoría) y la nefasta, y cayendo en picado, calidad de la educación (pública y privada) en este país.

-Desde luego sí que se contribuye a la permanencia de la especie ofreciendo a quienes que tenían que estar siendo padres una vida de trabajo, paro, hipotecas, desahucios, miedo e inestabilidad, que, lógicamente, estimulan un parir sin parar.

Me temo que el Sr. Ministro tiene miedo. Miedo de que sus hijos no tengan suficientes cautivos para limpiarles la mierda, hacerles los trabajos sucios y producir lo que sea de lo que ellos se benefician. Tranquilo, Sr. Ministro, siempre puede contar con las madres adolescentes, las violadas y las pobres inmigrantes para quitarle su mugre, y trabajo les doy.

Por cierto, si la especie a la que se refiere es la suya, ahora mismo me haría gay o me caparía.

sábado, 23 de febrero de 2013

Debate sobre el estado de la nación jejejejejejeje

No tengo por norma ver obscenidades como las que suelen ofrecerse en hecatombe en el altar a la estulticia que es cualquier sede en la que nuestros políticos (jejejejeje) abren sus boquitas-cloaca, pero por razones que no vienen a cuento me tuve que tragar casi toda la primera jornada del mal llamado Debate sobre el estado de la nación. Más bien debería llamarse "Que bueno soy contra Dimita usted Sr .... (póngase el apellido correspondiente según quien ocupe la poltrona presidencial)
De entre las infinitas majaderias, estupideces, lugares comunes, triunfalismos, perogulladas, embustes, medias verdades, ofensas más o menos soterradas, tonterías varías y demás actitudes más propias de la corte de la Reina de Corazones de Alicia que de un país del planeta Tierra en el s. XXI sólo una frase que se le escapó a uno de los politicastros expresó la realidad de este país y de este gobierno:
"ABANDONAD TODA ESPERANZA"
El pais, los ciudadanitos, de momento, que pronto dejaremos de serlo para ser ... otra cosa no tenemos más que decir que aquello de

miércoles, 23 de enero de 2013

Japón y yo

Mis relaciones con Japón se iniciaron muy tempranamente, de hecho fue con una serie de dibujos animados titulada Hashimoto-san (1959-63) aunque aquí se emitió unos pocos años después, un delicioso ratoncito capaz de machacar a cuanto gato se le pusiera por delante, tenía su esposa y dos hijos, todos vestidos a la manera japonesa y vivían en una clásica casa japonesa. Acababan los episodios con toda la familia como si estuviera en un escenario y con Hashimoto diciendo: “Dice un plovelbio japonés […] Sayonara” y hacían una profunda reverencia. Estoy hablando de cuando yo tenía unos siete años, como mucho. Durante años mi querencia anduvo difusa pues, como tantos, no distinguía bien Japón de China, luego fue el descubrimiento de las geishas y su explosión de colorido y de delicadeza. Finalmente fue un artículo publicado en YA por el Dr. Vallejo Nágera sobre la figura de Mishima resumiendo un libro suyo titulado “Mishima o el placer de morir”, ilustrado con las famosísimas fotografías que hizo Tamotsu Yato del escritor en fundoshi posando en un dojo con una katana. A esas alturas yo ya estaba perdido. Llegado el momento en la universidad, dado que no me dejaban meter el diente en la pintura española, reservada a vacas sagradas varias y no a tesinas de licenciatura, me volví a encontrar con el artículo, que había aprovechado para un trabajo en la carrera y aquello acabó convirtiéndose en una tesis doctoral de mil páginas y bastantes publicaciones. O por mejor decir, acabó por convertirse en lo que llenó mi vida durante más de la mitad de mi vida. Aún hoy, por más que intento alejarme de él, siempre acabo delante de una novela japonesa, un poema o admirando una de sus pinturas en tinta.
Tengo la desgracia de interesarme por la cultura en su conjunto, no sólo por los netsukes, el Palacio Katsura o Hokusai. La cultura de un país y de un momento son totalidades indivisibles y no se puede entender la parte sin el todo. Digo desgracia por que eso implica un mayor conocimiento y no siempre el conocimiento sea algo positivo. Sobre todo si no pierdes tu sentido crítico y tienes bien asentados tus principios éticos.
Ah, la ética. Eso fue lo primero que me enganchó de Japón, valores estrictos, que se cumplen a cualquier precio, el valor de la palabra dada, del vínculo personal. Valores que son la médula de la cultura japonesa. Todo ha cambiado en el Imperio, todo, de ser un país voluntariamente aislado, a ser una potencia del Eje, a ser un motor de la economía mundial, todo cambiaba menos esa médula esencial. Incluso en la literatura más actual, vemos, en más o menos primer plano, la vigencia de aquellos valores, en combate con la ausencia de los mismos que occidente le regaló con derrota en la Guerra del Pacífico.

Sin embargo, en esa misma profundidad de la esencia japonesa siempre había detectado yo una cierta dureza emocional digna de admirar en muchas ocasiones. Por ejemplo: cuando alguien cometía un error, en el peor de los casos se suicidaba o le hacían suicidarse. No hablamos de crímenes sino de errores. Otro ejemplo: no se cuestionaban las decisiones de los mayores y se les trataba con el mayor respeto por muy canallas que fueran o muy equivocados que estuviesen. El peso del confucianismo es enorme en la cultura japonesa y la anulación del individuo frente al grupo, la preeminencia del interés del Imperio frente al interés del individuo, (China el interés prioritario entre familia e Imperio, moralmente hablando, era siempre el de la familia) son rasgos propios de Japón. La opción japonesa es pues de una dureza emocional espantosa, pero tenía una salida digna: si las deudas (la relación del individuo japonés y el mundo se basa en el concepto deuda, para con los padres, los antepasados, los gobernantes, el Emperador y hasta con cualquiera que tenga la más leve relación con él) entraban en conflicto se cumplía con una y para demostrar las buenas intenciones, se suicidaba uno y salvaba el honor, y en muchas ocasiones, el patrimonio familiar, todo hay que decirlo.
En Japón la estética es el colmo de la exquisitez en cualquiera de sus manifestaciones. Es una especie de veneno adictivo, sin embargo, esa estética puede cegarnos, hablo por experiencia, y no ver qué hay detrás. El ejemplo clásico es el sable japonés, los diversos tipos de sable japonés. Se puede uno pasar horas y horas perdido en la contemplación de la pureza y elegancia de la curvatura de su hoja, en el sutilísimo juego de texturas del acero, los leves matices que diferencian sus partes, el sorprendente dibujo de su línea de templado. La hoja del sable se un prodigio de la escultura moderna, mil años antes de la escultura moderna. La metalistería alcanza en el sable alturas inconcebibles no sólo en el prodigioso proceso de la forja de la hoja sino en las guarniciones que la “visten”, riqueza de aleaciones, temas iconográficos, filigranas difíciles de creer, armonía suma en el conjunto que, sin embargo, casi pierde importancia cuando se coge en la mano la empuñadura del sable. Míticamente se dice que tienen vida propia y cuando se ha sostenido un buen sable japonés es muy difícil no creerlo: ligero, demasiado ligero para ser obra de mano humana, se desliza por aire como obra de la naturaleza para hacerlo, es fácil dejarse llevar y sentir su vibración vital que no siempre controlas. Su belleza puede, y a menudo lo hace, lograr que olvidemos que todo ese derroche tiene un único fin: decapitar.

La estética japonesa es exquisita y extremadamente delicada. Embriagadora en cualquiera de sus manifestaciones, no sólo en las artes habituales sino en las más pequeñas cosas como el mero arte de envolver. Poner unas flores más o menos corrientes en un jarrón, o servir el té, o más interesante aun, el don de pasar desapercibido, el shibumi. El peso de la estética es abrumador por lo menos a los ojos occidentales. Literariamente es evidente desde el origen de la literatura hasta nuestros días, es más en literatura se destila y confunde como otra aleación con el sublime arte de sugerir, entonces alcanzamos cotas inimaginables. Con Lafcadio Hearn creo que esa es la clave del alma japonesa. En Japón –y sé que simplifico salvajemente- todo está envuelto y sugerido de una forma bellísima. Hay un relato que lo expresa mejor de lo que pudiera hacerlo yo. Era de larga tradición cortesana los concursos o juegos basados en improvisar poemas, pensemos que son poemas extremadamente cortos (aunque por entonces aún no se había creado el ahora imprescindible haiku), pasatiempo cortesano por excelencia, obviamente. Cuentan que en cierta ocasión al llegarle el turno al Emperador compuso un poema alusivo y halagador para uno de sus ministros, una obra bellísima con un casi inapreciable error: el tiempo del verbo iba en pasado. Realmente ese poema no era sino una orden de suicidio que el ministro cumplió al instante.
Si volvemos por un momento, sin dejar de mantener la fascinación estética a distancia, a los principios filosóficos del Imperio nos volveremos a encontrar con el brutal peso del Confucianismo y el neoconfucianismo. Esta importancia vital para la estructura mental japonesa produce frecuentemente lo que algunos autores llaman una “moral sin amor”, contraria al espíritu budista, otro de los grandes pilares de su cultura. Moral sin amor, pero moral, siendo básico para ella la veneración a los antepasados y la deuda contraída con ellos por el hecho de nacer, como tuvo que aclarar para los vencedores del 45 la maravillosa Ruth Benedict. El conflicto es viejo, ya en los primeros cincuenta, el escueto y duro director Yasuhiro Ozu lo abordaba en su inigualable “Tokyo Monogatari” (1953) pues la cultura tradicional del poder absoluto del anciano estaba chocando con las nuevas formas de vida, a pesar de lo cual sigue recibiendo el máximo respeto, al menos exteriormente.

El interfecto
Esto, claro hasta el día 21 de enero del 2013 en un tal Taro Asô que ocupa el puesto de Ministro de Finanzas dijo “que las personas mayores deben “darse prisa y morir” para dejar de ser una carga para el Estado, que debe pagar su atención médica”, refiriéndose a quienes no pueden alimentarse por sí mismos como “gente del tubo”. El guayabo en cuestión tiene setenta y dos años. He aquí una referencia más concreta aunque a estas alturas y lo habéis leído todos: http://www.lavanguardia.com/internacional/20130122/54362240617/ministro-finanzas-japones-ancianos-darse-prisa-morir.html

En Japón a esta situación se la define como “se le ve la cola de zorro”, por que los zorros convertidos en hermosísimas mujeres eran descubiertos por que se les veía la cola por debajo del kimono. Bien, a él ya se le ha visto la cola de zorro, no sólo se ha enfrentado al más básico de los principios de todas las culturas y especialmente la suya sino al primero de los derechos humanos. El paso siguiente ¿Cuál es? ¿decidir a qué edad hay que morirse? ¿acabar con los enfermos? ¿el exterminio de quienes no sean neoliberales? En otros viejos buenos tiempos a este ser ya se le había obligado a suicidarse si era, como parece serlo, de los que carecen de honor para hacerlo de motu propio. Pero el hecho de que a estas alturas (20 h. 04 minutos del día 23) aun no haya sido cesado fulminantemente está dejando ver la cola del zorro del gobierno japonés, que aunque no pase por su mejor momento sigue siendo uno de los más poderosos del mundo. Que ni el Vaticano, ni, que yo sepa, ningún gobierno haya tomado algún tipo de medida, vuelve a dejar que se vea la cola de zorro, pero ya no del gobierno de un país. Ojalá. No sé como rematar esta entrada, sinceramente, los matices, las consecuencias, la ofensa profunda a todo el género humano, es de tal calibre que hasta a mí me faltan palabras.


Una sugerencia

viernes, 6 de julio de 2012

Oligarcas

Hay un cuento en el Decamerón en el que un fornido joven se hace pasar por mudo para trabajar de jardinero en un convento de monjas. Éstas hacen uso –y abuso- de él y no precisamente para regar las begonias hasta que él protesta.
-Pero ¿tú no eres mudo?
-Sí, pero hay cosas que hacen hablar a cualquiera, señora.
Pues eso me ha pasado a mí. Hace algún tiempo que me propuse no tratar ciertos temas por que me llevo unos sofocones de mucho cuidado “pero hay cosas que hacen hablar a cualquiera, señora/or/ores/oras”.
"No hay dinero para pagar los servicios públicos”, bien, ahora “apurar cielos pretendo” saber donde coño lo habéis metido, por que los ciudadanitos hemos pagado y en ocasiones bastante más de lo que nos correspondía (concretamente la Autonomía de Madrid se las apañó para clavarme tres mil euros en la compra de la casa a los que no tenía derecho pero que cuando quisimos reaccionar ya se habían ocupado de que estuviera fuera de plazo la reclamación y es sólo un ejemplo). Vosotros, oligarcas y aristócratas de corbata funcionarial que lleváis toda vuestra vida viviendo del dinero público, (mirad si no sus orígenes) habéis dispuesto de la finca como vuestros antecesores, aristócratas de sangre, dispusieron. Ahora no hay para pagar los servicios públicos, pues con que soltaran la pasta que se llevaron vuestros coleguis corruptos saldríamos de la crisis sin trabas. Ahora no hay para pagar los servicios públicos pero sí para pagar las campañas olímpicas Madrid 2020. No se nos pide un “esfuerzo”, se nos exige una inmolación en el altar de la sacrosanta ideología neoliberal, que Dios confunda. Se nos exige, se exige a las mujeres que resistan la persecución de quienes, según los oligarcas, estamos empeñados en hacerlas abortar, negándolas el derecho a ser mujer pues sin parir no se es mujer. Vosotros, oligarcas de oposición, que os ocupáis sólo de vuestras luchas internas para tener la pool position cuando toque el cambio y pillar así mejor tajada del pastel. Silenciosos cómplices que miran adecuadamente distraídos a su ombligo. Cómplices por que el sistema os pone el plato de caviar y el Vega Sicilia a la mesa, el parlamento en bandeja al margen de los votos y los reinos de taifas que son las autonomías como un bufet libre y, ojo, gratuito. Cómplices por que habéis hecho y hacéis el caldo gordo a los otros, por que no defendéis ni una idea ni unos intereses concretos, tan solo un status quo que os permite el reparto del pastel sin demasiado esfuerzo. Oligarcas, que pretendéis hacer copias cutres de la Bastilla con la cadena perpetua revisable, diabólicos imitadores de Guantánamo. Oligarcas, que desde las dos orillas mantienen y jalean a grupos sectarios que atacan y marginan a mujeres y homosexuales, que impedís que se entierren los muertos con dignidad, que mantenéis en un limbo aun indefinido el robo y comercio de niños –ya os definiréis y todos sabemos en qué dirección-. Oligarcas, que aplicáis la pena de muerte indiscriminada retrasando pruebas detectoras de cáncer, que negáis el agua a los enfermos, que cobráis por la butaca en los hospitales.
Vosotros, hijos y nietos de funcionarios de alto rango, hijos y nietos de directores generales o cosa parecida. Vosotros que lleváis generaciones viviendo del dinero que han pagado mis abuelos dejándose la piel en el taller o en la mar, en el sembrado o en la mina, en la fábrica o en la escuela, vosotros, malditos: ¿Dónde coño habéis metido mi dinero?

viernes, 27 de abril de 2012

Universidad


 Nadie llegó a la Universidad con más ilusión que yo. Es posible, aunque lo dudo, que con la misma, más, imposible. Desde muy niño al cruzar la Universitaria me soñaba yendo a estudiar allí. No fue fácil, problemas familiares, personales y demás pusieron muy difícil llegar y acabar. Soy el primero de dos familias en acabar carrera superior, el único en doctorarme y somos como treinta primos. Mi abuelo era carpintero y gaiteiro, mi otro abuelo era cobrador de tranvías. Esos son mis ancestros, ningún notario, registrador de la propiedad o director general de nada, bueno una prima de mi madre estuvo relacionada con un director general: era su chacha. Llegué allí pensando que me encontraría en un ámbito sino de alta cultura sí por lo menos de interés por aspectos humanísticos. Cierto que corrían malos tiempos, como todos que diría la ínclita y nunca bien ponderada Sophia Petrillo, pues era el año 77 y a nadie, repito, a nadie le preocupaba nada fuera de lo que ha venido a llamarse La Transición. Comprensible, desde luego pero sólo si lo miramos desde el punto de vista histórico. La realidad que pisábamos todos los días los alumnos era que todo el profesorado, aún sin saber de qué lado caería la monedita política, se esforzaba en no pasar de la Edad Media para no quedar comprometido. Loable esfuerzo que me hizo estar estudiando cinco años el prerrománico asturiano y que consiguió su objetivo. Hice mi tesina, mis cursos de doctorado, mi tesis y salí. Bien. Fueron bastantes años allí dentro y vi cutrez y estrechez de medios y de miras, más de estas que de aquellos. Nadie como yo Salió de allí con la sensación de haber perdido el tiempo de un modo lastimoso.
 
Sin embargo, por ese estúpido optimismo que parece ser que todos llevamos dentro pensaba que todo acabaría poco a poco mejorando. Bien, las últimas medidas que se han tomado con respecto a la universidad demuestran que me equivocaba también en esto. Finalmente el caballo se ha convertido en el cerrojo y esta es la perspectiva que tienen las generaciones que vengan. Siempre he lamentado no tener hijos pero las actuales circunstancias no hacen sino que me alegre infinitamente de ello: yo no he engendrado vasallos para los clientes de Serrano. 
Hace unos días que escribí lo anterior y hoy escucho no sin pasmo, asombro y estupefacción que el Excmo Sr. Ministro dice a las familias que, atención señores, pidan crédito para pagar las carreras de sus hijos, justo cuando los créditos no se dan. Sintiéndo un escalofrío de cierto espanto y vértigo recordé la vieja historia de una reina sobre panes y tortas y como se convenció la pobre de que calladita estaba más guapa. Eso sí, un poco tarde. Sinceramente me parece una burla intolerable ese “consejo” del Excmo. Sr. Ministro, pero ¿qué esperábamos?

(Por fin me han enseñado a meter vídeos yuju y ninguno mejor que este para empezar) La inmensa Edith Piaf cantando el hinmo revolucionario "Ça ira" en "Si Versalles hablara" del 53. Buscad en google y encontraréis la relación con la entrada.

lunes, 6 de febrero de 2012

Razones para no reencarnarme 2: Si a esto es hacia donde vamos, paso.

Patricia Flores, viceconsejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
 “¿Tiene sentido que un enfermo crónico viva gratis del sistema?”


Elena G. Sevillano Madrid 3 FEB 2012 - 22:16 CET23


Los portavoces de Sanidad de los partidos de la oposición en la Asamblea de Madrid han criticado a la vicenconsejera de Asistencia Sanitaria madrileña, Patricia Flores, por una declaraciones en las que se preguntaba: “¿Tiene sentido que un enfermo crónico viva gratis del sistema?”. Esas palabras, recogidas por Diario Médico en su edición del 23 de enero, han llevado al portavoz de Izquierda Unidad, Rubén Bejarano, a pedir explicaciones en la cámara regional. El diputado quiere saber si el Gobierno de Esperanza Aguirre comparte esas declaraciones.
Bejarano ha acusado a la viceconsejera de trasladar “la imagen falsa del gratis total para los ciudadanos en atención sanitaria, cuando son ellos quienes financian el sistema con sus impuestos, tratando de hacer, una vez más, que los efectos de la crisis recaigan sobre los ciudadanos recortando sus derechos sociales básicos”, recoge Europa Press. “Nos parece incomprensible que la viceconsejera, lejos de actuar desde su responsabilidad como garante del cumplimiento y defensa de los servicios sanitarios más básicos a los ciudadanos, y especialmente de los enfermos crónicos, plantee que a este tipos de enfermos no se les preste los servicios necesarios", ha añadido.
El portavoz de Sanidad de UPyD, Enrique Normand, califica las palabras de Flores de “poco afortunadas”. “Especialmente en un contexto en el que determinados actores plantean la necesidad del copago y de recortar prestaciones sanitarias”, añade. “El PP asegura constantemente que descarta el copago pero periódicamente aparecen declaraciones que parece que insinúan lo contrario. Con mensajes como estos lo único que se hace es crear inquietud”, afirma el diputado.
“Una falta total de sensibilidad humana y social”, opina el portavoz del grupo socialista, José Manuel Freire. “Y en el mejor de los casos, una ignorancia tal de la problemática de los pacientes crónicos, que son los que precisan de una buena sanidad, que debería llevar a su dimisión o a su cese”, añade. Freire maneja datos que aseguran que la buena atención a los pacientes crónicos evita el 85% de los ingresos hospitalarios.
Desde la Consejería de Sanidad aseguran que lo que Flores quería decir es que hay pacientes crónicos que no deberían ser tratados en hospitales de agudos, sino en residencias. “Lo sanitario tiene un fin”, aseguró la viceconsejera durante su comparecencia. “No podemos comer toda la tarta de un bocado o nos empacharemos”, añadió, frase que se ha interpretado como el planteamiento de límites a la asistencia gratuita de los pacientes crónicos.

Público 3.2.12.

“Fuentes de la Consejería de Sanidad indicaron ayer a Público que lo que la viceconsejera quería decir en realidad con sus palabras es que hay pacientes crónicos que, por su estado, pueden ser mejor atendidos en una residencia que en un hospital de agudos.
De hecho, en la intervención de la viceconsejera, recogida el 23 de enero por Diario Médico, Flores consideró que “hay muchos recursos públicos solapados en la atención a crónicos” y que los departamentos de Sanidad y Servicios Sociales han de trabajar juntos “En los últimos años nos hemos centrado en dotar infraestructuras, algo que ya acabó, en parte por que la crisis obliga a ello; ahora debemos pensar no en el qué sino en el como trabajar”, añadió.”

Estoy seguro de quien iba a salir ganando con las "residencias".

A esta "señora" o le encantaría la "Operación Eutanasia" hitleriana o no tiene ni dos dedos de frente para darse cuenta lo cerca de ella que le llevan semejantes palabras. "Residencias", dicen queriendo arreglar el hecho de que al PP madrileño, como a los diablos japoneses se le haya visto la cola de zorro por debajo del kimono, privadas, claro, caras, claro, alienantes, claro. Morideros de lujo que en manos de según quien no se gastarán mucho en calmantes y paliativos (sé de qué estoy hablando). Pues quizás deba su puesto esta "señora" a las enfermas crónicas que renqueando han salido para votarles (también sé de qué estoy hablando) (el mayor coto de caza, digo de voto, de Esperanza Aguirre son las mujeres de más de 65 años, a esa edad todo el mundo es enfermo crónico) y, por cierto, no viven, vivimos, gratis del sistema. Gran parte de la población de este reino tenemos un co-pago desde hace muchos años y los que no son los que soltaron la pasta para pagar las becas con que toda esta gente estudió, curiosamente, ah, y siguen soltando la pasta para que esta "señora" y sus lo que sea, cobren un sueldo a fin de mes. Aunque a su jefa no le llegue para acabar el mes.
¿De qué está hablando? Cabría preguntarse. ¿De ghetos, morideros, complejos tipo Port Aventura A Ver Si Te Mueres Antes de Tener que Irte Debajo Un Puente? Riesgo y emoción garantizados. Podían usar las instalaciones de los aeropuertos, que al fin y al cabo se pagaron con dinero público y así servirían a intereses privados, como los nuevos hospitales.
Un último detalle: ¿todo vale menos una legislación sobre la muerte digna?

domingo, 16 de mayo de 2010

El final

El escultor Rodin realizó un proyecto en arcilla de lo que debían ser unas monumentales puertas en bronce llamadas Las Puertas del Infierno, sobre ellas, coronándolas si no me equivoco, iba a ir el Pensador. Es completamente lógico que aparezca esta imagen en ellas pues al fin y al cabo el Pensamiento, la Razón y la Lucidez son siempre el mejor camino para llegar a las Puertas del Infierno y traspasarlas. “Abandonad toda esperanza” afirma Dante que está escrito en ellas. Eso ha sido la semana pasada: un camino para llegar a abandonar toda esperanza. Quienes vivimos los grandes cambios de este país, quienes somos conscientes de cuan insuficientes eran y son, quienes teníamos puestas nuestras expectativas en la labor paciente para ir puliendo las aristas que aun quedan, quienes pensamos que este país podía ser mejor, que valía la pena continuar peleando por que tuviera la oportunidad de serlo; quienes tuvimos las miras altas de dejar un estado y un país mejor a las siguientes generaciones, quienes pensamos que había hueco para todos, incluso para la justicia, incluso para la buena gente que quiere vivir honradamente, incluso para dependientes, mujeres, ancianos, obreros, pensionistas, hueco para criar unos hijos, para mirar de frente a la historia, a la vida, a tus vecinos, hueco para la cultura de peso, para verdad y la dignidad hemos llegado esta semana gracias a las medidas económicas, el asunto Garzón, el consumo de la droga de la victoria colchonera, el video de Manolo Lama y la indiferencia generalizada ante la victoria de quienes todavía no nos permiten enterrar con dignidad a nuestros abuelos muertos, ante la victoria del bestialismo más puro en lo que debían ser medios de elevar y formar o al menos de informar, ante la victoria de los de siempre, los que siempre ganan en la historia a las puertas del Infierno y las hemos traspasado. Hemos abandonado toda esperanza.
Ya el Pensador no piensa, se lamenta en silencio del tiempo y el esfuerzo perdidos en arrimar el hombro para mejorar las cosas, del tiempo y el tiempo perdidos sin buscar el árbol con la sombra adecuada y las ramas idóneas para trepar, de las ilusiones; se lamenta de que todo haya sido simplemente que han soltado un poquito el hilo del carrete pero cuando se toca lo intocable Garzón es cesado. A eso se reduce todo. Atado y bien atado. Oigo la risa de quienes desprecian la razón a favor de las concejalías de urbanismo, la cultura a favor de Abrefaciles televisivos (abrefacil: persona que hace su carrera por su facilidad para abrirse de piernas, o de otra cosa, que de todo habrá), la dignidad a favor del insulto y la justicia a favor del oprobio. Han ganado, como siempre, siempre ganan, y siempre ante la indiferencia de la inmensa mayoría. Pues bien. Yo he abandonado toda esperanza, pero hay otra puerta tan célebre o más que la del Infierno, y también tiene una inscripción en hierro forjado: “El trabajo os hará libres”, Auschwitz. Esa será la que guíe a los indiferentes, y ya sabemos quienes fueron los amos que la escribieron.
Hasta aquí la entrada.
Ahora un comentario: en el año 79 dos compañeros universitarios fueron asesinados en plena calle en una manifestación contra la primera ley que nos acercaba al actual y lamentable estado de la Universidad en España, entonces una generación universitaria fue desgajada de la política. Eso sí, sólo los universitarios, los demás asistieron a aquello con la misma indiferencia que si oyeran llover: hoy esos “demás” no pueden pagar la Universidad a sus hijos, ni tiene sentido hacerlo. Bien, hoy aquellos que hemos confiado en el Progreso de la Justicia y la Razón, volvemos a ser arrancados de la política y, de hecho, del discurrir de la vida. Por eso procuraré no volver a hablar aquí de estos asuntos –no sé si podré, pero lo intentaré- y tampoco haré comentarios en otros blogs sobre ellos. Sé que a poca gente puede interesar esto pero creo que debo decirlo dado que en cierto sentido implica un giro en la línea del blog.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Las urnas

El querido amigo y compañero siempre apasionante en su blog http://bajoelsignodelibra.blogspot.com/ (disculpad si esto no se pone así pero no soy experto ni de lejos en informática) dice en un comentario a mi post “¿Seré tonto?”: “El sentimiento de indignación ante el espectáculo al que estamos asistiendo es bastante generalizado, aunque creo que hemos pasado del pasmo a la irritación y de esta al divorcio. Las urnas hablarán dentro de poco, Catalunya abre el fuego y ya se da por próximo president a Artur Mas, no por méritos propios, sino porque el tripartito ha agotado la paciencia del electorado, la incógnita es saber cuanta gente irá a votar”
Lo cierto es que no. Las urnas no hablan, nunca hablan, y ojo a unos cuantos aspectos que silencian casi tan violentamente como los fusiles a colectivos concretos o menos concretos:
-Dependientes: la votación es siempre en domingo por lo que aquellos dependientes que precisan asistente no pueden ir a votar. Item más: colegios electorales con barreras arquitectónicas insuperables, oficialmente se debe llevar la urna pero no todos las mesas y presidentes están informados de ello ni dispuestos. El voto por correo no es solución para los dependientes pues requiere unos trámites complejos y lentos.
-En diversas zonas de este país se ha demostrado que los votos por correo no han sido todo lo limpios que cabría esperar, singularmente donde hay instituciones que reúnen a mucha gente que ha de votar así.
-En las últimas elecciones a pesar de que la ley prohíbe expresamente la copia e incluso la conservación de material electoral se aceptaron votos por correo fotocopiados.
-Candidatos que no son elegidos para alcalde o autonomía pero sí para digamos “líder de la oposición” en estos niveles y que, entonces, se van cual niños cabreados con un “no te ajunto” pegando de esta manera un sopapo en los morros a quienes hablaron eligiéndoles como representantes.
-La técnica de lavado de cerebro que consiste en, con dinero público por supuesto, organizar campañas “informativas” que son en realidad una campaña electoral permanente. Que una autonomía gestione sus competencias no es algo publicitable pero sí que se publicita. En Madrid se hace publicidad de la autonomía con… la calidad del agua. Como si el Guadarrama y el Canal de Isabel II lo hubieran hecho ayer por la tarde.
Podría seguir con más detalles de este calibre pero no creo que valga la pena. Con sólo estos datos (sin entrar en el sistema electoral que más parece Liz Taylor en Mujercitas repartiendose los bombones, los mayores recordarán, los más jóvenes ved esta obra maestra del cine y sin entrar tampoco en “tamayazos” impunes ni en tránsfugas al olor de las sardinas urbanísticas) queda claro que las urnas hablan sólo de vez en cuando.
Sobre la gente que irá a votar sería muy lamentable que se optara por decirles de ese modo: bueno, haced lo que queráis con vuestra finca.

sábado, 10 de abril de 2010

¿Seré tonto?


He tardado en volver a escribir por que he asistido, con mis riñones al jerez todavía, asombrado, pasmado, anonadado, estupefacto, ojiplático, avergonzado y descuajaringado al espectáculo que se viene ofreciendo por la clase política como conjunto pero eso ya es difícil que asombre a nadie. Lo que me deja asombrado, etc., es un silencio. Silencio que me lleva a preguntarme seriamente si me habré perdido alguna clase de democracia, Constitución y demás. Aunque parezca ironía lo que estoy diciendo no lo es en absoluto. Me preocuparía seriamente si este pasmo se debiera a mi ignorancia, pero creo que me preocuparía más si no fuera así.
Veamos: la soberanía reside en el pueblo que elige a sus representantes mediante elecciones cada equis tiempo.
El pueblo elige entre una serie de candidaturas que le ofrecen los partidos legales a quienes le van a representar en Ayuntamientos (detente lengua, que otro día hablarás del los Ayuntamientos), Comunidades Autónomas, Senado y Congreso de los Diputados. Corregidme si me equivoco porfa. Estas candidaturas se presentan en LISTAS CERRADAS –Senado aparte- de las que yo no puedo quitar al quinto nombre por que me caiga mal ni poner al séptimo antes que el cuarto por que son LISTAS CERRADAS. En otras palabras: voto a un partido, el que me parezca bien, no al individuo.
El paso siguiente es que el INDIVIDUO recoge su acta de concejal, consejero, diputado o lo que fuere y comienza la tarea legislativa y a cobrar de un dinero público –mío y de cada ciudadanito aunque no le haya votado-, hasta ahí bien, al fin y al cabo todo trabajo hay que cobrarlo y pagarlo (los matices para otra ocasión). Ahora bien. El INDIVIDUO en cuestión se convierte en tránsfuga, delincuente, o simple traidor a su partido. ¿En que momento mi voto a un partido que me IMPONE listas CERRADAS se ha convertido en patrimonio de un señor a quien se me ha obligado a elegir y paso a pagar a corrupto o incluso a un traidor a las ideas por las que voté? ¿En qué momento ese sujeto es dueño de MI VOTO y SU ESCAÑO o lo que fuere cuando a mí se me ha obligado a votar una lista cerrada de un partido? ¿En que momento he contraído la obligación de seguir pagando a un sujeto en muchas ocasiones corrupto y/o delincuente que pertenece o pertenecía a un determinado partido por el que yo voté, por el Partido, no por el Sr. Perico de Los Palotes a quien nadie se ha tomado la molestia de presentarme sino como unas letras en la papeleta electoral? Mi voto fue a un partido y si el sujeto que ocupa el escaño deja el partido o es expulsado de él lo más suave que se puede llamar es TIMO. Es como aquel juego callejero de los vasos y la bolita ¿Dónde está la bolita? en el que el trilero nunca pierde y el ciudadano se pregunta ¿Dónde acabará mi voto? ¿A que clase de personaje salido de no se sabe donde, de esa cada vez más oscura CASTA, acabará colocando mi voto?
El asunto es que yo no soy un experto en nada, y que parece un proceso lógico ¿verdad? Si es así y no me equivoco, ojalá esté estrepitosamente equivocado, el asunto es peor, es muchísimo peor por que nadie, ni los habituales medios de comunicación, ni aquellos especializados en la agitación rastrera, que los hay, ni los fanatizados, ni los que se limitan a revolver las aguas para echar los anzuelos, ni los analistas, nadie menciona el hecho de que cientos de concejales que llegaron a la poltrona bajo una bandera, cobren bajo otra con el mismo voto que se les dio, y quien dice concejales dice consejeros de comunidades autónomas e incluso diputados. ¿Es acaso un silencio cómplice que espera que le llegue su turno para rentabilizarse o es un silencio cobarde de quien teme la represión de los poderes fácticos? En cualquier caso es preocupante.
De ahí viene mi pregunta: ¿seré tonto que no soy capaz de ver el momento que la confianza concedida a un partido y sus ideas pasa a ser capital de un individuo al servicio de sus intereses?

sábado, 6 de marzo de 2010

Patrimonio cultural 2

Por otro lado las grandes empresas suelen llenar las tardes con torerillos baratos, jóvenes aun sin cuajar, para no pagar puesto que la entrada rara vez es baja –especialmente Las Ventas del Espíritu Santo, con el peso que tienen-. Además de que los miembros de este mundo cada vez son más carne de Karmele que de Moncholi. Que esa es otra: los críticos y comentaristas que deberían mimar el arte-fiesta-espectáculo ofrecen otro espectáculo bochornoso con diálogos como este:
-Pensamos de que el torero está fuera de cacho –a lo que le contesta el otro del duo
-Recuerdo cuando XXXX en 1954 en la plaza de Navalportillo le hizo una faena a un blanco de Miura, ha llegado un telegrama de D. Pepito Pepete recordándolo, un saludo don Pepito, gran aficionado
-Pensamos de que hay mucho amarillo en la plaza
-Es que hasta el rabo todo es toro.
-Así no, estamos hartos decirles a los toreros que así no.
La cosa dura tanto como la corrida. A lo que podemos sumar que los animales ya no son lo que debían ser, vamos que rara vez embisten, que lo que tenía que ser una estocada es una carnicería, y lo que tenía que ser respeto por lo que ocurre abajo se traduce arriba en alcohol, mozas y negocios.
Nada más hermoso que el lenguaje taurino, nada más emocionante que una gran faena, nada más espectacular que todo el aparejo de una buena corrida pero como con las paellas ¿a quien le sale una buena paella? A casi nadie, y eso que es a una sola mano así que si intervienen tantos elementos es casi imposible que, como dijo Manuel Vicent, una corrida no sea más hortera que un ataúd con pegatinas. Si añadimos el coto que se ha ido cerrando al aficionado medio y la franca hostilidad que se destila entre grupos dentro de la fiesta creo que no hace falta tomar medidas, ya se extinguirá sola.
Ahora hay que convertirla o en signo de identidad nacional o separatista, Madrid o Barcelona, otra vez. Toca maniobra de distracción, como aquello del boicot al cava catalán –pena que me siente tan mal, me hubiera bebido medio San Sadurní de Noya, sólo por contrariar a la tontería-, pues nada sigámosles el juego.
A mí personalmente me ha servido para aclarar mi dilema ético, amarrar y amordazar al bárbaro y posicionarme de ahora en adelante en contra de los toros. Radicalmente. Al igual que a tirar la cabra del campanario, a burrear a los novillos para que se tiren al puerto, por supuesto a los encierros de todo tipo, a las peleas de perros y de gallos. Claro que la Autonomía de las Siete Estrellas, gestora de la mayor feria del mundo, no creo que tenga en cuenta los aspectos éticos de la fiesta, ni tampoco lo que ha dado en llamar (que de donde viene suena a burla) patrimonio cultural.
Por cierto, dos palabras sobre la cultura taurina, que existe y es magnífica: de Goya, al Toro de Osborne, indudable icono de primer orden del s. XX, de Picasso a Garcia Lorca y sobre todo ese lenguaje propio que se ha ido metiendo en el coloquial aunque ahora, como toda forma de lenguaje que no pase por una tecla, amenaza perderse. Vale, nada en este mundo ha dado más arte y cultura que el desnudo y los martirios y, sin embargo, no se considera patrimonio cultural ni andar desnudo ni ir cargándose gente de maneras rebuscadas. Hablar de Patrimonio Cultural en Madrid con lo que se ha destruido, cuando no hace tantos años un concejal clausuró o lo intentó la carpa donde se representaba “El sueño de una noche de verano”, donde uno dijo que en el Español no se ponían cosas de maricones no hará más de diez años, es eso: una burla.

He aquí una muestra del respeto al patrimonio cultural que se demuestra en Madrid: el teatro Albéniz, que estaba protegido se desprotegió sin más. Eso también es patrimonio cultural. La imagen está tomada de El País el 4 de enero del año pasado 2009

Patrimonio cultural

Uno se considera un aprendiz de ilustrado, como tal se estremece ante la barbarie de un animal torturado hasta la muerte por otro animal de dos patas disfrazado y ante miles de personas. Tortura, muerte, sangre, riesgo, con música de fondo y la gente jaleando. Oh, cielos, como la Roma de la decadencia grita el ilustrado haciendo melindres; por otra parte hay en mi una veta brava que disfruta sobremanera con las diversas suertes, esas largas cambiadas, esas banderillas que estremecen de puro pasmo, el arte de situar al animal, el combate con el caballo, el hombre frente a la fuerza bruta y el momento cumbre del encuentro final. Ah, puro placer estético. Con dos cojones, grita el bárbaro que llevo dentro babeando en éxtasis. Así me debato entre la estricta ética del respeto a la vida y la pura estética de un Arte con mayúsculas.

Debate aún más duro pues siempre he pensado que el ser humano carga con demasiado dolor y sufrimiento moral y físico como para buscarlo sin necesidad. Un hombre exponiéndose innecesariamente al dolor, a la mutilación (Julio Robles fue un trágico ejemplo) y a la muerte es absurdo se mire por donde se mire y convertirlo en espectáculo es ya un paso hacia lo demencial. La actitud ante el animal es cruel, salvaje, la actitud ante ese hombre –que cobrará mucho, el maestro que no los demás, pero sigue exponiéndose a lo mismo- es estúpida que es lo peor que se puede ser. Ahora, por que a alguien que no tenía nada mejor que hacer o como hábil maniobra de distracción, se ha puesto de moda el debate toros sí, toros no. Y como en todo somos dos Españas (La Pantoja o La Jurado, Gallito o Belmonte, Real Madrid o Barça, etc o etc) ya la volvemos a tener liada. El caso es que es un debate inútil pues la mal llamada fiesta brava se está autodestruyendo y además no resistiría la más mínima investigación ética (no puedo decir criminal por que sería excesivo pero no han sido infrecuentes los casos de gentes relacionadas con este mundo metidas en asuntos directamente ilegales, uno hace bien pocos días, un grano no hace granero ni para muestra vale un botón): casos de evidente explotación infantil, de explotación laboral no precisamente a las grandes figuras sino, como siempre, al de abajo, corridas que no se cobran sólo para cotizar en la seguridad social –a pesar de lo cual la cornada se la pueden llevar- y demás. Junto a ello ocurren cosas como que el público va a las plazas sólo cuando hay fiestas locales, nunca si el festejo se pone fuera de ellas, como que en las gradas se ven varios tipos perfectamente establecidos: el extranjero que viene por la agencia incluye la corrida, el extranjero al que la empresa española que quiere venderle la burra que sea le invita, los del mundillo, los críticos –curiosamente la mayor parte de ellos cuando son entrevistados en las retrasmisiones televisivas, aparecían con un vaso de ginebra en la mano y con una peculiar cuando menos forma de hablar- los famosos y famosuelos si hay cámaras, claro, las peñas –por definición cargaditas de alcohol y de merendolas a las que prestan más atención que a lo que ocurre en el ruedo (donde unos hombres se están jugando la vida por malo que sea er bisho)-.
Algún aficionado irá, claro, pero la mayoría no pueden permitirse ese dispendio y hay que buscarlos arriba, muy arriba, en la plaza. Los esfuerzos de Belmonte, creo, con la idea de las Monumentales para que estuviera el espectáculo al alcance de mayor número de personas han fracasado. Las corridas sólo las ven quienes deciden las empresas con sus invitados, la empresa de la plaza con el número de entradas que saca a la venta y lo que podía ser el medio de difusión por excelencia para este tipo de cosas, le televisión, las ha acotado a las privadas de pago o pago doble. Para colmo, el más grande torero vivo, José Tomás Román Martín, se niega a que se retransmitan sus actuaciones. Que es muy libre, nadie lo duda, pero que en nada favorece a la fiesta.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Paren el mundo que me apeo.

Recogido de la prensa de hoy (y seguro que se me quedan perlitas)
El Poder Judicial margina en el reparto de cargos a los jueces no asociados El Páis- Madrid - 24/02/2010

El voto popular engendra 'frikis” Las audiencias televisivas encumbran a personajes extravagantes una y otra vez - Es una tendencia vista como banal pero que se erige en desafío a lo establecido El País 24/02/2010

Una juez pasó tres meses sin ir al juzgado El País- Madrid - 24/02/2010

El cura de Toledo cesado por gastar 17.000 euros en porno también ofrecía sexo en internet 24/02/2010 AGENCIAS (Diario de Leon): Samuel Martín, el párroco de las localidades toledanas de Noez y Totanés y que gastó 17.000 euros en líneas eróticas y páginas web pornográficas, anunciaba semidesnudo sus servicios sexuales en internet. Sus tarifas oscilaban entre los 50 euros por 15 minutos de servicio y los 120 euros por hora. El cura, de 27 años, se publicitaba así: "Héctor, hombre hetero español, al servicio de tu felicidad". "Para mujeres y parejas, bien dotado (15 cm),..., estoy abierto a todo excepto al sado, no os arrepentiréis, os haré gozar de felicidad como nunca".

Teddy Bautista cobrará una pensión vitalicia de 24.500 euros al mes (Público)

[Ayuntamiento de Madrid] El Consistorio organiza, por un lado, un concurso de postres y, por otro, un taller de costura rotulado Las mujeres no pierden el hilo, que se anuncia con una imagen "sacada de los recortables", según Pérez. Las dos actividades están dirigidas sólo a féminas y se celebrarán durante la Semana de la Mujer, del 8 al 11 de marzo. El ayuntamiento negó que se trate de una iniciativa de la Junta de Distrito de Chamberí. Sale de la propia Concejalía. Es una campaña, además, "que han demandado las propias usuarias" del Centro María Zambrano, subrayó la directora general de Igualdad, Rocío de la Hoz. (Público)
SOCORROOOOOOOOOOO
Me gustaría comentar algunas cosillas sobre estos temas y seguramente lo haré, reconoced conmigo que el párroco prestando servicios sexuales a parejas es de novela, y no digo ná, lo diré, del asunto del Exmo jejejeje Ayuntamiento de Madrid que, como dicen los castizos, es pa mear y no echar gota.