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jueves, 11 de febrero de 2021
LEONOR O LA HIJA DEL FUNCIONARIO
miércoles, 3 de febrero de 2021
FEBRERO
Acuario es el signo dominante del mes. Pero eso hoy nos importa poco. Febrerillo el loco con sus días veintiocho, si llega a tener más cuatro no quedaba can ni gato. Febrero y las mujeres en un día mil pareceres y así hay un montón de refranes que le dan bastante mala fama al mes. Otros tienen otro signo:
"Si la Candelaria plora, el invierno fora"
"Si la Candelaria llora que deje de llorar que la mitad del invierno aun esta por pasar"
SI, el dos de febrero es la mitad del invierno y antes de ser universalmente conocido por "El día de la marmota" era la Candelaria y se celebra desde tiempos ancestrales.
Por cierto que "Por san Blas la cigüeña verás, y si no la vieres, año de nieves" (no, más no, porfa) Hoy es San Blas y resulta dificil ver algo, cigüeñas o no, en un cielo gris, opaco, triste que parece a punto de abrirse para dejar caer un nuevo diluvio pero que no se decide.
Volvamos a la realidad. No sé si la tradición está en lo cierto y febrerillo está loco. Lo que sí sé es que nos van a volver locos a todos en este momento tan crítico. El lío de las vacunas ya es para empezar con la dosis máxima de cocaína e ir subiendo. Desde las putas farmaceúticas (¿alguien se pregunta ahora quien creo el bicho, o ya se ha contestado sola la pregunta? ) robando a mano armada armadas de los recursos del sistema capitalista de contrato, cobro pero no cumplo, como los viejos chistes de los fontaneros tipo Pepe Gotera y Otilio. A los malditos por siempre todos y toda la ralea que les vendrá sustituyendo, alcaldes vacunandose por sus santos ... o los obispos discretamente camuflados en visitas a residencias vacunándose si recordar la santa Ira de Jesús y los mercaderes del templo, o la célebre Quo Vadis, Domine? dejando claro que el pastor ha de morir por sus ovejas, como Pedro volvió a Roma.
La guerra de guerrillas planteada por las autonomias no menos malditas, al menos en algunas competencias que no deberían competirles como la sanidad, contra el gobierno central (como dijo Felipe González hablando de la forma de pensar de cierta parte de la sociedad: abajo el que suba)
El sueldo de Messi y ahí lo dejo.
La suspensión de la vacunación de sanitarios en Madrid.
La falta de firmeza ante los incumplimientos de las normas por la pandemia, esto es un choteo, hace unos días pillaron una fiesta organizada por... policias.
La habilidad de dar la vuelta para que parezca que la culpa de los contagios es de los ciudadanos y no de la incompetencia y falta de narices de las autoridades. De eso sé un poquito pues yo caí víctima de la última epidemia de polio y como detrás de nosotros no había más en lugar de tratarnos nos hicieron responsables de nuestro tratamiento culpándonos de todo. Ahora están haciendo lo mismo a nivel nacional. Una fiesta con cincuenta personas detienen y multan a 17 y luego, hala a seguir contagiando, de esos contagios no será tan responsable un sistema que no encierra en barracones (de esos que se les da tan bien improvisar como si fueran hospitales) a esa gentuza y no dejarles sueltos. No, se les culpa y nos lavamos las manos. Así la publica opinión dice "es que somos unos irresponsables" ¿Nosotros? Pues anda que no han tenido el gatillo fácil y la porra hábil cuando han querido. ¿Somos nosotros responables de que las autoridades no tengan los bemoles necesarios para poner las cosas en su sitio? ¿lo somos acaso de que no se contrate personal sanitario? ¿lo somos de que en los nuevos "hospitales" se privaticen los servicios de limpieza? ¿Lo somos de que se represalie a los sanitarios que protestan por sus condiciones de trabajo? Pues sí, señores, están logrando que la población se sienta culpable de todo esto, por irresponsables. Que a gusto debe sentirse toda esa gentuza indecente que usa el río revuelto para sus intereses, que permanecen inmunes vacunandose como locos mientras la plebe, la canalla se culpabiliza. Pronto haremos como en el XIII marchas de flagelantes por las calles pidiendo clemencia por nuestras culpas pandemicas mientras se negocian pelotazos, trapicheos sanitarios y represalias laborales.
Y ahora, pa cag... hablan de "Salvar La Semana Santa", lo que quiere decir salvar la economía que la esas fechas remueven. A costa de lo que sea que serán unos cuantos miles de muertos más ninguno de los que toman las decisiones.
No sé repito si febrerillo estará loco pero a nosotros sin duda nos están haciendo luz de gas.
domingo, 17 de enero de 2021
CRONICAS MATRITENSES
Cierto es que el problema der bisho es universal pero me interesa destacar el "Affaire Madrid" en plena tercera o cuarta ola nos llega la Filemona, perdón Filomena, y en lugar de A: liberar a toda costa las rutas de autobuses o B confinar hasta tener las calles despejadas nos obligan (a mi no por que no trabajo y aun así dudo mucho que usara un medio tan antinatural como el metro) a viajar como sardinas en lata en metro a horas puntas. Con un IFEMA que quedó a falta de unos toques para ponerlo en marcha de nuevo sin activar, un Isabel Zendal del que no voy a hacer comentarios pues estamos oyendo todos los días la situación que plantea, y una falta de personal tanto sanitario como urbano de una desidia flagrante. Se supone que los vecinos deberían o podrían ayudar pero conste que legalmente es obligación del Ayuntamiento sólo y exclusivamente. Además Madrid es una ciudad de una edad media en segun que barrios muy alta y francamente no veo yo al señor del andador o al de la mochila de oxígeno cogiendo un pico y una pala para coger nieve y picar hielo. Hace 8 días de la nevada y hoy no he podido acceder al supermercado del barrio, por otra parte me cuentan que medio vacío. Apenas he podido llegar a por el pan y estoy en la zona más baja de la ciudad, junto al río, donde menos cuaja la nieve. No se a quien temer más si a la Filemona o la top Model Ayuso y al carita de niño bueno del alcalde (que no me cae mal del todo)
Además, y por si fuera poco, hay inversión térmica. Vamos que hace más calor en la sierra que en la ciudad lo que en Madrid implica que la contaminación se dispara y hoy se ha decretado el estado de alerta o algo parecido por alta contaminación, eso implica más complicaciones para pacientes respiratorios (EPOC, por ejemplo) lo que nos lleva a otra gran pregunta ¿Donde están los médicos? Me explico, claro que hay médicos y sanitarios en los hospitales pero todos jóvenes. Vamos que los "buenos" me decía un amigo, los de más experiencia prefiero decir yo, han desaparecido, desde los especialistas a las enfermeras (al menos en las consultas) Por cierto y aunque no sé si se ha dicho se han suspendido las intervenciones no urgentes y a pesar de todo se sigue sin contratar personal sanitario que tiene que emigrar para que se les pague un sueldo digno.
Nuestra "inviolable" constitución del 78 (la mejor que hemos tenido según el tiempo que va aguantando) cometió errores imperdonables (y no pocos, algunos comprensibles, en cuarenta años mucho han cambiado las cosas y otros no tanto) el peor de los cuales fue el estado de las Autonomías y no por la idea en si misma sino por no definir claramente sus límites y algo que nunca se debió dejar en manos de caciques autonómicos fue la sanidad, incluyendo las residencias de ancianos y de discapacitados (que nadie menciona, por otra parte) Ese error nos está costando miles de vidas y nos costará muchas más pero como dijo aquella diputada en el congreso "que se jodan". Que esa es otra, muchos millonetis cogen el covid pero ninguno la palma por muchos factores de riesgo que tenga, pongo por caso Berlusconi que no es un crío precisamente lo que les delata como poseedores de un tratamiento, luego el "que se jodan" de la Sra, por que de algún modo hay que llamarla por no llamarla por el suyo aunque ahora que están de moda las siglas seria algo que empezara por la octava letra, está claro a quien va dirigido. Vamos, que entre la top model y demás los que "se joden" somos los de siempre. ¿Quien nos iba a decir cuando la pesadilla Aguirre que "otra ha venido que buena ha hecho"? Buena no, que milagros no se hacen pero comparable sí.
domingo, 10 de enero de 2021
Enero
Si alguien le interesa saber más de mi son de horoscopo chino Perro y mi elemento chino es Tierra, traduciendo, que viene siendo gerundio, un pelmazo pero como cabra llego donde no llegan muchos y como perro soy guardián y cuidador, por supuesto, como decía el inefable Gerald O'Hara, "la tierra es lo único que permanece. Siendo irlandesa te acabarás dando cuenta". Bueno, pues la mitad de mi carga genética es céltica ( la otra mitad un pisto de cuidado) y estoy, por tanto, muy apegado a mi tierra. Entendamos tierra por entorno, "lo mío". Mi ciudad, mi calle, mi gente, aunque no haya un solar de por medio.
Bueno, pasemos a Enero, otro que tal. No voy a descubrir nada diciendo que Enero viene de Jano el dios bifronte romano, Mira al pasado y al futuro a la vez. Debe tener las neuronas hechas un nudo marinero y en este mes en concreto me lo imagino con dos manos una tapandose la mirada al año pasado, y la otra tapándose la mirada del año nuevo. Por que menuda rachita llevamos.
Hay una cosa que me aterra y otra que me consuela: me aterra que, como ha venido siendo en la Comunidad de Madrid, se cumpla el refrán de "otro vendrá que bueno me hará"; me consuela que, dado que vamos repitiendo ciclos incluso en las oleadas pandémicas, nos esperan unos felices veinte. Claro que ya sabemos como acabaron los veinte tan felices ellos: en la mayor matanza que vieron los siglos y que, con sordina, continua convirtiendo el conjunto de la II Guerra Mundial en subconjuntos de guerras menores pero de todo tipo, ecológicas, bélicas, económicas, de género, de colonialismo cultural y de descolonización falsa, idiomáticas, en fin que estamos en un estrambote interminable de la dichosa guerra desde que abrimos el ojo. Pero, antes están los felices veinte. Ley Seca, gangsters, caciquismo, colonialismo salvaje y Josephine Baker moviendo sus bananas en París mientras aquí cantábamos aquello de "madre comprame unas botas que estas estan rotas de tanto bailar", o "madre comprame un negro comprame un negro para bailar". Entreguemonos pues a la orgía y el desenfreno de los futuros felices veinte en cuanto la pandemia se agote (si no acaba antes con todos) y si no deciden soltar otro bichito "a ver que pasa".
Por cierto en la versión yanky es posible que fuera "madre mátame un negro, matame un negro para almorzar". Visto lo visto seria más coherente que la toma del Capitolio (que por otra parte, a mí plim) encabezada por un tipejo vestido de unas etnias que ellos mismos exterminaron.
Así que a diez días del recién llegado año ya la tenemos liada por todo lo alto y también por todo lo bajo y digo "lo bajo" en el sentido de "doméstico" o si se quiere local. La Filemona, perdón, Filomena dando "por el orto" como creo que diría un porteño (si no es así disculpad mi ignorancia, la tierra más exótica que he visto ha sido Torrevieja en agosto, un entorno lleno de peligros inesperados) la pandemia pandemiando más que nunca y creciendo, las vacunas que no se ponen, las payasadas de portadas de la Ayuso, el mal chiste del pelotazo del Isabel Zendal por que si no es un pelotazo ¿como se puede plantear construir un hospital sin laboratorio, quirófanos ni personal? Illa candidato a president. ¿Qué delito ha cometido? No es que tenga nada contra catalanes etc sino que es del todo imposible vencer a los nacionalistas si no te apoyas en los otros nacionalistas, en los que añoran el aguilucho, y nos encontraríamos con un gobierno central aliado con lo que se acerca a una izquierda seria, se acerca, no lo es, y al mismo tiempo aliado con una extrema derecha que se tiene que morder los labios para no gritar "Viva Franco, Arriba España" o que pide a Trump que intervenga en España para fusilar 26 millones de españoles. Lo leí en internet, pero es que vivo en un barrio que en al menos un sesenta por ciento firmaría tal petición.
Lo dicho señores, a la menor ocasión, entreguémonos a la orgía y el desenfreno de los felices veinte
miércoles, 6 de enero de 2021
Tarde mal y arrastro
Esta entrada se correspondía al mes Diciembre, pero por problemas técnicos y personales no he podido subirla hasta hoy. Feliz Año Nuevo, Felices Reyes y que Dios reparta suerte.
CUENTO DE NAVIDAD 2020
Me lo encontré sentado en la puerta
de mi casa. Yo venía refunfuñando por que la mascarilla me agobia cantidad, el
ascensor hace lo que le sale de los cables y fuera hacía un frío que pelaba
pese a los pronósticos meteorológicos que anunciaban lluvias, pero con
temperaturas suaves, claro que los muy cabrones no cuentan nunca con el viento
y el viento norte en Madrid es gélido. Que ya lo decía Galdós “Madrid es mucho
Madrid para estar en la esquina de Gobernación sin capa”. Al principio creí que
era un sin techo borracho que había decidido anidar en mi rellano, bueno, en
algún sitio tendrán que refugiarse, pensé. Sin embargo, luego empecé a darme
cuenta de incongruencias. La primera era que no olía a vino sino a calor de
horno encendido. La segunda era que no tenia aspecto de borracho sino de
agotado, nada de la gama de rojos de mayor a menor que da el alcohol, sino una
extraña escala de grises y malvas más propio de hombre envejecido
prematuramente que de un borrachín, además qué de viejo, nada de nada, que esa
era otra.
Quizás la mayor de las
incongruencias fuera su indumentaria: una bata verde de seda adamascada
reluciente sobre el cuerpo desnudo, o por lo menos lo bastante poco vestido
como para permitir ver un ancho pecho y unas poderosas piernas. Tampoco su
rostro delataba vejez, todo lo contrario, mandíbula fuerte, cuello de toro,
pelo recio espeso y abundante con algo verde mezclado que no supe distinguir.
Al acercarme comprobé que no estaba sentado sino recostado apoyando un hombro
en el muro y la espalda en la puerta. Sin embargo, lo peor, lo más incongruente
subjetivamente era que me sonaba su cara incluso su lamentable intento de
sonrisa al verme, un vago y viejo recuerdo, un recuerdo más allá de mi memoria.
Como si aquel desconocido hubiera estado siempre conmigo.
-Pasa
y conóceme mejor -me dijo y pensé “vaya por Dios un chiflado”- Mejor, déjame
pasar y conóceme mejor – quizás no tan chiflado.
-Sí,
hombre, en mi casa le voy a meter, venga, levante y largo.
Lo intentó, ciertamente lo intentó,
pero no tenía fuerzas y eso era evidente así que si quería entrar en casa tenía
que ayudarle o llamar a la policía, pero esa opción no me atraía lo más mínimo.
Le tuve que levantar prácticamente a pulso y me sorprendí aun más al notar el
calor que trasmitía, como el de una hoguera a punto de extinguirse o recién
apagada. Al ponerse en pie se le cayeron de los bolsillos unos absurdos
bastones de caramelo. Remembranzas de niño quizás, aquello me inspiró confianza
y pensé que podía abandonar esa desconfianza creciente que me invade, a mí al
menos y me atrevería a decir que a todos, y dejarme llevar por esa oleada de
descanso que es bajar la guardia. Era un hombre alto y ya dije que fuerte pero
apenas podía avanzar por el pasillo sin apoyarse en mis hombros, mientras que
de la bata seguían cayéndole mil menudas chucherías, minúsculos juguetes,
bombones, o eso me parecía a mí pues cuando quería comprobarlo no había nada
desparramado por el suelo. “A ver si el chiflado soy yo”, me dije encontrándolo
mucho más lógico que el que lo fuera él. Se dejó caer en una butaca
A partir de ahí digamos que me pusieron en
piloto automático. La desconfianza había desaparecido y me precipité a la
cocina para prepararle un chocolate bien caliente. Siempre tengo chocolate en
casa, de ese medio prefabricado, que suele ser el que me sobra de las navidades
pasadas, así que no tardé nada en prepararlo ni siquiera sé como lo hice pues
no podía pensar más que en de qué o quien me sonaba esa barba pelirroja y esos
rizos asalvajados y lustrosos, incluso ese inicio de sonrisa sin poder
localizar ese recuerdo. Cuando salí de la cocina el hombre parecía haber
crecido un poco y miraba un ángel navideño que este año había puesto con
demasiada antelación.
-Ven
y conóceme mejor, gracias gentil anfitrión por tan reconfortante como sabroso
brebaje -hizo el gesto de echar un pellizco de sal sobre la taza y apareció esa
amplia sonrisa tan conocida como desdibujada, tan evocadora como, todo hay que
decirlo, como inquietante -¿Aun no me has reconocido, pequeño impostor?
-comentó estallando en carcajadas de moribundo.
-¿Nos
conocemos?
-Está
claro que tú a mí no, a pesar de que llevas casi once años vanagloriándote en
tu blog de ser yo. Claro que ni a ti ni a mí nos toma nadie en serio. Nadie nos
ve, nadie nos reconoce, pero, a pesar suyo, existimos. O casi.
-Eh
que yo no me hago pasar por nadie –protesté sofocado de santa ira.
-¿Seguro,
Joaquinitopez? Entonces por que no usas tu nombre real, aparte de la pedantería
-de nuevo esa risa tan conocida, tan acogedora como unos cálidos cojines- de
que nadie te adivine de donde has sacado el Nick.
-Bueno,
hay que tener una identidad en
-Paparruchas,
pequeño impostor. Si que te haces pasar por mí, cada año, por estas fechas o un
poco más adelante dejas salir al divertido farsante que llevas dentro, a ese
histrión que busca la alegría forzando los surcos que las lágrimas no vertidas
han dejado en tu cara y afirmas “Lo confieso soy
-El
Espíritu de la Navidad Presente, siempre lo digo, es cierto, entonces
-Usurpas
mi identidad durante las tres o cuatro entradas que poca gente lee y mucha
menos disfruta. Yo sí, por cierto, me divierte ver como te esfuerzas por
parecerte a mí y como intentas que quienes te lean entiendan algo de lo que tú
apenas atisbas por qué, seamos sinceros, nunca has pasado a conocerme mejor. No
te preocupes, pocos lo han hecho. Pero es la humana condición la que os lleva
siempre a quedaros con los envoltorios de colorines, los lazos, las cajas, la
belleza por que ¿qué hubiera pasado si Helena hubiera sido fea? Pues que no
habría habido guerra, según vosotros.
Sus rasgos se perfilaban y
difuminaban constantemente y su voz, grave, a veces sonaba como un hilillo y
otras enérgica y poderosa.
-Quizás
el Espíritu de la Navidad sea una de esas cosas que no están a la altura de la
mente humana, eso que creéis tan importante: la mente. La diosa Razón que
convierte un presente o una comida en números, los misterios en paparruchas y
niega lo que no entiende ¡y entiende tan pocas cosas, la pobre! Tú al menos lo
intentas, Joaquinito el cobarde que se esconde en un pseudónimo pedante, y
hasta vas un poquito más allá, pero siendo consciente te quedas en la pura
estética. Intentos lamentables, pero bienintencionados al menos.
-Vamos
a ver -logré articular apenas recuperándome en ese filo de realidad, sueño o
agujero de gusano-. ¿Usted cree ser el Espíritu de la Navidad Presente, el de
verdad?
-Exacto,
pasa y conóceme mejor.
-Esto
es de locos
-Ah,
claro, has perdido la razón.
-Yo
no, usted
-¿Seguro?
Yo sé quien soy y lo digo, tu dices cada año ser quien no eres. Ah, la razón la
Diosa Razón te ciega, es lo que hace cuando la conviene, por eso parece ganar
siempre, pero diosas más altas cayeron.
-Vamos
a ver, ¿tiene usted alguna medicación que no se ha tomado?
Su respuesta fue una carcajada
estruendosa que estalló casi con violencia.
-¡Cuantos
esfuerzos, pobre Joaquinito, para negar esa llamita que cada vez crees más
débil y que sabes que es lo más real que hay en ti!, ¿Cuántos esfuerzos para
convencerte de que ya no eres un niño y que has madurado? Madurar, querido
cobarde, es asumir la realidad y lo que se es. Por eso casi nadie quiere ver
esa llamita, en la mayoría ya muerta, que lleváis dentro. Dime, ¿alguna vez
deja de vibrar, deja de darte un calor raro, que no quema, pero duele? ¿alguna
vez ha dejado de estar en lo más profundo de ti por más que te has esforzado?
Ni siquiera te tomas la molestia de negarlo, deja de esforzarte, ahí seguirá
hasta que la mates deliberadamente no ignorándola, y sabes, lo sabes
perfectamente, que el día que lo hagas habrás matado lo mejor de ti y por eso
no lo harás nunca.
-Pero
-Si,
las fuerzas fallan. Mis horas en esta tierra son pocas, como las de todos mis
hermanos mayores pero las mías aun más pues ya están acabando y falta aun mucho
para Navidad. Este año me habéis matado antes de nacer
Señaló una pared que pareció abrirse
como una ventana irregular e inestable y allí vi el año que está acabando, los
hechos visibles, los invisibles, los sentimientos, las trampas, la maldad, la
mentira todo ello chorreaba por las paredes de todo el salón con repulsivos
colores rojos de sangre semicoagulada, verdes de fermentos de almas podridas,
muertas, amarillos purulentos de mentira, violáceos sucios de dolor. Lentamente
un sonido fue creciendo, era llanto, gritos, risas malignas, tintineo de
monedas, leves sonidos de laboratorios, estertores de agonía, insultos,
alaridos desgarrados de dolor y un aun más poderoso rumor bajo de indiferencia,
de ceguera, de docilidad de buey, hasta hacerse insoportable. Volví la vista
para mirarle y lo que había bajo la seda adamascada podía ser un cadáver o una
momia que habló con un último suspiro.
-Os
quedáis solos, este maldito año, el espíritu de la Navidad Presente os lo
tendréis que trabajar solos. De vosotros depende, yo ya morí hace tiempo. Está
en esa llamita que no queréis ver pero este año no estaré para ayudaros a
resucitarla con escusas. De vosotros depende.
Desapareció como desaparece un recuerdo
despacio y poco a poco, sin que uno se dé cuenta.
Así que la Navidad y su esencia
este año depende de nosotros, sólo de nosotros.
Pues estamos apañaos.
Acabado a 20.11.20
martes, 10 de noviembre de 2020
Norman Rockwell nos dejó en Noviembre del 45 una bella estampa, el veterano que vuelve de la guerra mundial colaborando con la cena de Acción de Gracias con su madre o abuela. Llamadme cursi pero la expresión de la mujer lo dice todo o casi todo de cuanto puede expresar alguien que tras aquella (o esta, o cualquier otra atrocidad) recibe al hijo o nieto sin haber perdido a nadie.
Noviembre empieza bien. Lloviendo, como corresponde, triste, como corresponde al otoño de un año más triste pero cargado de buenas noticias de menor a mayor:
-Los Franco han de devolver el Pazo de Meirás al Estado. Bien.
-Los Franco no pueden sacar nada (que no hayan expoliado ya) del Pazo de Meirás. Bien.
-Trump, especie de anticristo aun peor que Margarita la Maestra (del mal), pierde las elecciones debatiéndose como gato panza arriba y dispuesto a morir matando. Bien.
-Se empieza a producir masivamente una vacuna anticovid tres días después de que Trump, el maldito peor aun que Espe la Invulnerable, pierda las elecciones. Era más que evidente que del resultado de esas elecciones iba a depender el futuro de la Pandemia.
Una enfermedad calculada, proyectada, inoculada y que no ha matado a ningún ricachón a pesar de que sean población de riesgo no puede más que estar al servicio de alguien. Los ricachones prebostes y oligarcas del mundo siempre han tenido o vacuna o tratamiento efectivo mientras miraban la demolición de una civilización que no les convenía. De que Trump el innombrable, peor aun que la terrible Anabelle tan mítica como real, ganara o perdiera las elecciones dependía seguir dejando caer la civilización hasta el colapso del cual estamos al mismo borde o "repentinamente" encontrar un remedio. Era obvio. Pongámonos en lo peor, que ese supuesto remedio no sea tan efectivo como quisiéramos, o incluso que sea un cuento chino (nunca mejor dicho) ha aparecido como algo que se nos estaba negando a los frágiles cerebros humanos destruyendo así muchas mentes más o menos equilibradas: un final del túnel. Hasta que Trump, el infame, peor aun que Saurón, señor de Mordor, sólo por el hecho de existir, no pierde las elecciones no aparece ese final. La pregunta es ¿a quien conviene esto? No a China, dicen, que preferiría tener un enemigo claro y casi tan virulento como er bisho pero más dañino por que las pandemias pasan pero las obras de gentuza como Hitler, Stalin, Vlad el empalador, Margarita la Maestra, o aquel santo que dijo "matadlos a todos que Dios eligirá a los justos", permanecen durante siglos.
Lo que nos lleva a las buenas noticias menores sobre las que sólo voy a hacer un comentario, mejor dicho, dos: uno, ya era hora, dos, si no me equivoco esa propiedad era de Doña Emilia Pardo Bazán ¿Qué ha sido de su biblioteca?
Seguimos en el horror, pero de algún modo tenemos algo a qué agarrarnos en medio del naufragio. ¿No es suficiente para una sonrisa después de tanto tiempo?
domingo, 1 de noviembre de 2020
OCTUBRE (O CASI)
Quizás nunca más oportuna la imagen de Rocwel que este mes, al que llego tarde cual conejito presuroso de Alicia, enfrentados por unas elecciones. La única diferencia entre esta portada y la actualidad es que ahora nos enfrentamos a un loco y a un Apocalipsis y no a una riña doméstica.






